Fiscalía pide cárcel para los dos policías de Benidorm que humillaron e insultaron a una mujer trans
ATA - Sylvia Rivera • 17 de marzo de 2025
Archivan el expediente a los dos policías de Benidorm grabados increpando a una mujer trans
La Policía Autonómica investiga una grabación en la que dos policías locales vejan a una persona transexual en Benidorm

BENIDORM. La fiscalía de Alicante pide dos años y dos meses de prisión para dos agentes de la policía local de Benidorm que, en mayo de 2020 y por su identidad de género, humillaron y insultaron a una mujer trans desde un coche patrulla en plena calle.
Uno de los dos agentes profirió los insultos y humillaciones y el otro grabó lo ocurrido, un vídeo que envió a su compañero quien, a su vez lo reenvió a un grupo de Whatsapp de más agentes, uno de los cuales finalmente lo subió a la plataforma Youtube, según el ministerio público, que aprecia un delito de odio.
El juicio contra estos dos policías se ha fijado para este martes, 18 de marzo, a partir de las 9.30 horas en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Alicante, según el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV).
Los hechos ocurrieron el 1 de mayo de 2020 cuando los procesados, que estaban de servicio en plena pandemia sanitaria, circulaban en el vehículo policial y se aproximaron a la víctima. Según relata la fiscalía, uno de los agentes se dirigió a ella y le dijo “de día eres todavía más feo, eres horrible” y añadió, en el contexto de confinamiento, “¿qué es lo que hacéis ahora que no podéis jalar pollas ni robar? ¿Cómo vives?” Si antes jalarías pocas pollas, con lo feo que eres, ¿ahora qué haces?".
En el vídeo subido a Internet se ve que este policía añadió: "Te dije el otro día que no podías estar por aquí y no te denuncié", mientras su compañero que está grabando la escena replica "no, no, hay que denunciarle". "Que te vayas, cerdo", espetó el policía local antes de detener la grabación.
La difusión del video tuvo una gran repercusión en las redes sociales y en los medios de comunicación y causó la detención del agente de los insultos y que quedara en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial. Además, tanto él como su compañero, el que grabó las imágenes, fueron expedientados por el ayuntamiento de Benidorm y suspendidos de sus funciones.
https://valenciaplaza.com
Noticias

Si hay una forma de matar a una persona que ya está muerta es haciendo desaparecer de la eternidad el nombre que la acompañó en vida. Cuando la tierra se traga el cuerpo, lo que queda es el eco del mismo a través de esa breve palabra que condensa toda una existencia. Cada vez que alguien pronuncia el nombre de una persona fallecida, da forma a su espíritu con la carne de la lengua. A Daniela Martínez Silveira, una chica trans que se suicidó en 2022 con tan solo 21 años, sus padres le han negado tanto una vida como una muerte dignas. El derecho mismo a la memoria.

Los derechos de las personas LGTBIQ+ atraviesan un momento contradictorio en Europa. Por un lado, nunca habían existido tantos países con leyes que reconocen la igualdad, protegen frente a la discriminación o permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo. Por otro, el debate político y social se ha endurecido y en distintos lugares han aparecido movimientos que cuestionan algunos de estos avances. España ocupa, en términos generales, una posición avanzada dentro de Europa. El matrimonio igualitario, reconocido desde 2005, la legislación contra la discriminación y las normas más recientes en materia de derechos trans han ampliado el marco de protección. Pero tener derechos reconocidos sobre el papel no significa que todas las personas puedan ejercerlos en las mismas condiciones. La discriminación laboral, las agresiones, el acoso escolar o las dificultades que todavía encuentran personas trans forman parte de una realidad que continúa existiendo. En Europa las diferencias son aún mayores. Mientras países como España, Países Bajos, Bélgica o los países nórdicos cuentan con marcos legales relativamente amplios, otros Estados mantienen restricciones importantes. En algunos lugares, además, el debate sobre las leyes trans se ha convertido en uno de los principales campos de batalla cultural, en el que los derechos y la dignidad de las personas trans son utilizados como instrumentos de confrontación política e ideológica. Y ya no se trata de discrepancias sobre aspectos concretos de una legislación cuando lo que se pone en cuestión son la integridad y los derechos humanos de un colectivo. Convertir su existencia en una disputa deshumaniza, alimenta la polarización y perpetúa situaciones de vulnerabilidad. La situación obliga a mirar más allá de los grandes titulares. Los derechos LGTBIQ+ no son únicamente una cuestión de leyes nacionales: también están relacionados con la educación, el acceso a la sanidad, la vivienda, el empleo, la seguridad o la posibilidad de formar una familia. La fotografía europea, por tanto, no es la de un avance lineal. Hay conquistas que parecían consolidadas y que vuelven a discutirse, pero también una generación que ha crecido con derechos que sus padres y abuelos no tenían. Quizá la pregunta ya no sea solamente cuánto hemos avanzado, sino cómo conseguir que esos avances sean reales, cotidianos y duraderos. https://www.20minutos.es











