"He llegado a conducir una hora para comprar el Lenzetto": El desabastecimiento de un tratamiento hormonal esencial deja en vilo a mujeres trans y menopáusicas
La falta de Lenzetto en farmacias de toda España obliga a las pacientes a cambiar de tratamiento y amenaza el abastecimiento de las alternativas disponibles

Una farmacia tras otra, una llamada tras otra. Hasta 86 negocios contactó en una mañana Alex Candela, una mujer trans de 30 años que buscaba a la desesperada Lenzetto, el medicamento que utiliza desde hace cinco años como parte de su tratamiento hormonal. "Al principio no me alarmé, porque es bastante normal cada cierto tiempo, pero cuando ya llevaba 86 farmacias, me empecé a alarmar porque tanto para las mujeres trans como para las mujeres que están en premenopausia es un tratamiento que necesitamos", relata Candela.
Aria tiene 27 años y lleva meses sin acceder a Lenzetto por el mismo motivo. Un día llegó a su farmacia y le dijeron que no quedaba este medicamento, ni había previsión de que lo repusieran. "Me quedé sin él y me tiré un mes sin poder hormonarme, porque claro, de aquí a que te vea el especialista para prescribírtelo, te puedes tirar unos tres meses. Me hice un tour por las farmacias y en ningún lado, no podían ni pedirlo", explica Aria.
El problema no es nuevo. Los episodios de escasez de terapias hormonales llevan años registrándose por todo el mundo, pero pacientes y especialistas advierten que la situación se ha agravado en los últimos meses. Además, las listas de espera para acceder al endocrino, que es el especialista que debe recetar las terapias alternativas, dificultan la sustitución rápida de los tratamientos cuando el medicamento desaparece de un día para otro.
Lenzetto es un fármaco basado en estradiol que se emplea principalmente para aliviar los síntomas de la menopausia, pero que se ha convertido en un aliado fundamental para muchas personas trans e intersexuales por su eficacia en la producción de estrógenos. Desde su nacimiento en 2017 ha experimentado una gran popularidad también por su fácil aplicación mediante pulverización sobre la piel. La falta de suministro está desplazando la demanda hacia otras opciones, como geles de estradiol o parches transdérmicos, que también empiezan a mostrar tensiones de suministro, según explica Yolanda Galiana, farmacéutica especializada en salud hormonal y menopausia.
"Lenzetto no está y tenemos que pasar a otros formatos, a un gel de estradiol. ¿Qué ocurre ahora? Que ya estamos las farmacias teniendo problemas de desabastecimiento de este gel. De ahí podemos pasar a un parche. Pues ahora algunos de los parches ya están entrando en falta verificada por la Agencia Española del Medicamento. Esto es un dominó, poco a poco están cayendo todas las fichas, y ya no hay medicamentos casi disponibles para poder abarcar a toda la demanda", explica Galiana.
Como ellas, muchas mujeres en España han alzado la voz contra un problema que les empuja a cambiar de un día para otro de tratamiento, exponiéndose a efectos adversos o menos eficaces. El gel, explica Galiana, tiene una absorción más lenta, y algunas pacientes aseguran que no sienten el mismo efecto. Los parches, por otro lado, provocan en algunas pacientes irritaciones cutáneas o reacciones alérgicas, que se suman a la incomodidad de llevar todo el día un parche en pleno verano. "Lo noto mucho más fuerte", asegura Aria, que ha recurrido a los parches. "Cambios psicológicos, el cansancio, la fatiga, la masa muscular. También el tener que llevar el parche, las reacciones alérgicas de la piel. En mi caso no me sienta nada bien, voy con ronchones por el cuerpo básicamente", asegura.
Para las mujeres trans en particular, los problemas para acceder a este medicamento pueden acarrear problemas graves de salud, y es que quienes se han sometido a una cirugía de reasignación de género dependen de la terapia hormonal de forma permanente. “Está la cosa fatal, nuestra salud corre en ello”, explica Aria. "Otra cosa es que no te hayas reasignado y pues el cuerpo vuelve un poco para atrás, digamos mal hablado, pero en nuestro caso como no tenemos hormonas, el cuerpo no produce. Es un riesgo que te lo dicen antes de operarte, lo firmas y eres consciente de ello, de que te tienes que hormonar toda la vida porque tu cuerpo no lo produce".
Además de los efectos adversos, las alternativas vienen acompañadas a menudo de otra sorpresa: los precios. "Las hormonas del Lenzetto son 30 céntimos, y ahora me lo han dado en crema, y es un tubo de crema que vale poco más de 20 euros. Muchas chicas se pusieron en contacto conmigo porque estaban desesperadas y muchas de ellas me contaban que no tienen el poder adquisitivo para poder pagar un tratamiento hormonal de 20 euros cada tres semanas", explica Alex Candela.
Este escenario ha empujado a muchas mujeres a buscar alternativas incluso fuera de sus ciudades, con el coste añadido que eso supone. "Rebuscando, moviéndome a otras ciudades, lo iba encontrando, pero al ser un tratamiento que si no es por la Seguridad Social es muy caro, es difícil que lo tengan en stock. He llegado a conducir una hora para comprarlo. Vas a donde haga falta porque al final es una cosa que necesitamos", añade Candela.
Incluso hay mujeres que están cruzando la frontera para adquirirlo, por ejemplo, en Portugal, apunta Galiana. "Esto no es un problema solo en España. Me han llegado mensajes desde Australia, Estados Unidos, Colombia. De Portugal no, en Portugal cuesta el doble, y el comercio paralelo europeo es algo legal siempre y cuando no queden en desabastecimiento en el país del que sale el medicamento. Y de sobra sé que hay mujeres en Galicia que están pasando a Portugal a comprarlo. Es una cosa extraordinaria y lo están adquiriendo a un precio que es el doble de lo que del precio que hay en España".
Profesionales y pacientes coinciden en señalar la falta de un sector fuerte dedicado a la salud femenina, sobre todo respecto al tratamiento de los síntomas de las mujeres menopáusicas, y por supuesto, de las mujeres trans, que ni siquiera cuentan con un medicamento indicado específicamente para sus necesidades. Señalan dos causas principales: primero, el incremento de la demanda de tratamientos hormonales, tanto en las mujeres trans como entre las mujeres menopáusicas, que en los últimos años han accedido a más información y se han convencido de que la menopausia no es simplemente un proceso natural que se debe soportar sin calmar sus efectos.
El laboratorio fabricante de este medicamento alega un exceso de demanda que supera su capacidad de producción. Algunos expertos apuntan a lo paradójico que es que, sin embargo, en otros mercados en los que el precio es superior no exista un problema de abastecimiento, y especulan con que otro de los factores pueda ser la falta de rentabilidad en el mercado español por el precio negociado con el Ministerio de Sanidad.
En cualquier caso, los profesionales coinciden en que ese aumento de la demanda no ha ido acompañado de una respuesta por parte de la industria farmacéutica. "Que después de tantos años trabajando, insistimos en que la industria debe ponerse a la altura de cómo está evolucionando la sociedad femenina a partir de los 50 años", sentencia Galiana. "A nosotras como mujeres trans no nos están dando un medicamento para que tengamos una vida más cómoda. Reivindicamos la inversión de tiempo y dinero para conseguir un medicamento hormonal específico para las personas trans", añade Candela.
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