Condenados cuatro menores por acoso transfóbico en la Vall d’Albaida (Valencia): un año de odio contra un adolescente trans
ATA - Sylvia Rivera • 21 de julio de 2025
Un juzgado de menores ha condenado a cuatro adolescentes por acosar de forma continuada, con violencia psicológica y física, a un joven trans durante más de un año en una localidad de la comarca valenciana de la Vall d’Albaida. Los hechos, calificados como delito de odio, obligaron a la víctima a cambiar de colegio y abandonar su pueblo para poder rehacer su vida lejos del acoso sistemático.

Año de persecución y hostigamiento
Según la sentencia del Juzgado de Menores número 4 de Valencia, los cuatro acusados –todos menores de edad– participaron activamente en un acoso persistente desde abril de 2023 hasta abril de 2024. La víctima, un chico trans nacido en 2008, sufrió un “continuo menoscabo y menosprecio” motivado exclusivamente por su identidad de género, como reconoce el fallo judicial.
Los hechos incluyeron insultos constantes, persecuciones por la calle, y en al menos una ocasión, una agresión física directa en el contexto de una pelea entre dos grupos juveniles. La víctima vivía atemorizada en su entorno cotidiano, hasta el punto de que sus progenitores decidieron cambiarlo de instituto y trasladarse a otro municipio para garantizar su seguridad y estabilidad emocional.
Reconocimiento legal: delito de odio
El caso se enmarca dentro de la legislación española sobre delitos de odio, que penaliza las agresiones motivadas por la orientación sexual o la identidad de género. La sentencia considera que los condenados actuaron movidos por prejuicios transfóbicos, lo que agrava los hechos cometidos y justifica la tipificación delictiva.
Aunque el juzgado no ha hecho públicas las medidas exactas impuestas, como ocurre en los procedimientos de jurisdicción de menores, la condena incluye medidas reeducativas y de seguimiento para los cuatro agresores, quienes ya han reconocido los hechos ante el tribunal mediante un acuerdo de conformidad.
Una realidad persistente
El caso refleja una realidad preocupante: el aumento de agresiones contra personas LGTBIQ+ en entornos escolares y juveniles. Diversas organizaciones han alertado en los últimos años del repunte de los casos de transfobia en centros educativos, a menudo invisibilizados o banalizados por parte de la comunidad educativa o institucional.
El acoso escolar por identidad de género no es solo una cuestión de violencia física o verbal. Sus consecuencias incluyen estrés postraumático, abandono escolar, aislamiento social e incluso riesgo de suicidio, según numerosos estudios en el ámbito de la psicología adolescente.
Reacciones y peticiones
Desde colectivos LGTBI valencianos han celebrado la condena como un paso importante en la visibilización del odio hacia las personas trans y la necesidad de que los agresores enfrenten consecuencias. No obstante, también reclaman una mayor formación de docentes, planes de inclusión activa en los centros escolares y un seguimiento real a las víctimas de acoso por razón de identidad o expresión de género.
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Si hay una forma de matar a una persona que ya está muerta es haciendo desaparecer de la eternidad el nombre que la acompañó en vida. Cuando la tierra se traga el cuerpo, lo que queda es el eco del mismo a través de esa breve palabra que condensa toda una existencia. Cada vez que alguien pronuncia el nombre de una persona fallecida, da forma a su espíritu con la carne de la lengua. A Daniela Martínez Silveira, una chica trans que se suicidó en 2022 con tan solo 21 años, sus padres le han negado tanto una vida como una muerte dignas. El derecho mismo a la memoria.

Los derechos de las personas LGTBIQ+ atraviesan un momento contradictorio en Europa. Por un lado, nunca habían existido tantos países con leyes que reconocen la igualdad, protegen frente a la discriminación o permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo. Por otro, el debate político y social se ha endurecido y en distintos lugares han aparecido movimientos que cuestionan algunos de estos avances. España ocupa, en términos generales, una posición avanzada dentro de Europa. El matrimonio igualitario, reconocido desde 2005, la legislación contra la discriminación y las normas más recientes en materia de derechos trans han ampliado el marco de protección. Pero tener derechos reconocidos sobre el papel no significa que todas las personas puedan ejercerlos en las mismas condiciones. La discriminación laboral, las agresiones, el acoso escolar o las dificultades que todavía encuentran personas trans forman parte de una realidad que continúa existiendo. En Europa las diferencias son aún mayores. Mientras países como España, Países Bajos, Bélgica o los países nórdicos cuentan con marcos legales relativamente amplios, otros Estados mantienen restricciones importantes. En algunos lugares, además, el debate sobre las leyes trans se ha convertido en uno de los principales campos de batalla cultural, en el que los derechos y la dignidad de las personas trans son utilizados como instrumentos de confrontación política e ideológica. Y ya no se trata de discrepancias sobre aspectos concretos de una legislación cuando lo que se pone en cuestión son la integridad y los derechos humanos de un colectivo. Convertir su existencia en una disputa deshumaniza, alimenta la polarización y perpetúa situaciones de vulnerabilidad. La situación obliga a mirar más allá de los grandes titulares. Los derechos LGTBIQ+ no son únicamente una cuestión de leyes nacionales: también están relacionados con la educación, el acceso a la sanidad, la vivienda, el empleo, la seguridad o la posibilidad de formar una familia. La fotografía europea, por tanto, no es la de un avance lineal. Hay conquistas que parecían consolidadas y que vuelven a discutirse, pero también una generación que ha crecido con derechos que sus padres y abuelos no tenían. Quizá la pregunta ya no sea solamente cuánto hemos avanzado, sino cómo conseguir que esos avances sean reales, cotidianos y duraderos. https://www.20minutos.es

Una residente de Las Vegas se ha hecho viral después de enfrentarse públicamente a una madre que llevaba una camiseta tránsfoba durante una reunión del consejo escolar local. La camiseta de Lorena Biassotti llevaba el mensaje «XX-XY», en referencia a los cromosomas sexuales. Los activistas antitrans sostienen que estos solo existen en esas dos formas (algo que no es cierto) y que deberían determinar el sexo de una persona. XX-XY Athletics es una marca de ropa que se opone al reconocimiento de las personas trans. Entre otras cosas, la marca se posiciona en contra de la participación de mujeres trans en el deporte femenino. Amanda Nuchols, residente de Las Vegas, se dirigió directamente a Biassotti durante la reunión. Según Nuchols, que una integrante del consejo escolar lleve esa camiseta transmite un mensaje perjudicial a los alumnos y alumnas trans y no binarios. «Los jóvenes trans y no binarios recurren a los miembros de los consejos escolares en busca de protección, estabilidad y respeto básico», afirmó Nuchols durante su intervención. En su opinión, es irresponsable que una integrante del consejo difunda un mensaje dirigido contra los jóvenes trans durante una reunión sobre educación y bienestar del alumnado. Biassotti forma parte desde 2024 del consejo escolar del Clark County School District, uno de los mayores distritos escolares de Estados Unidos. Anteriormente, estuvo vinculada a la sección local de Moms for Liberty, una organización conservadora que, entre otras cosas, se opone a la inclusión de cuestiones relacionadas con el colectivo LGBTQIA+ en la educación. Durante su campaña electoral, Biassotti defendió, entre otras medidas, retirar libros en los que aparecen personas LGBTQIA+. Biassotti ya había realizado anteriormente declaraciones polémicas sobre las personas trans. Durante una reunión celebrada en 2023, comparó ser trans con la pederastia. Posteriormente, se puso en marcha una petición en su contra por sus reiterados comentarios despectivos sobre el alumnado trans. En otra ocasión, Biassotti se refirió a las chicas trans como «chicos que fingen ser chicas». Después de la reunión, Biassotti defendió su vestimenta en las redes sociales. Escribió que la camiseta pretendía proteger a las mujeres y al deporte femenino. También calificó de «viles» y «repugnantes» a las personas que la criticaron. El enfrentamiento vuelve a poner de manifiesto hasta qué punto los derechos de las personas trans se han convertido en parte del debate político en torno a la educación en Estados Unidos. Los consejos escolares desempeñan un papel importante en este debate, ya que toman decisiones sobre políticas que afectan directamente al alumnado. https://www.out.tv/es_ES/noticias/miembro-del-consejo-escolar-en-el-punto-de-mira-por-una-camiseta-transfoba-con-el-mensaje-xx-xy










