Valentina Petrillo, la deportista trans que clama por sus derechos
Embajadora de los Gay Games Petrillo se sienta en la semana del Orgullo para charlar sobre la situación de las atletas trans.

Valencia acoge por XII edición consecutiva los Gay Games, una semana de deporte, de inclusión y también de reivindicación, la misma que celebra la semana del Orgullo LGTBI. Del 27 de junio al 4 de julio, la ciudad acogerá una competición abierta a cualquier persona, independientemente de su identidad de género, orientación sexual, edad o nivel deportivo. Más allá de las pruebas deportivas, el evento pretende convertirse en un escaparate internacional para reivindicar el deporte como un espacio seguro y libre de discriminación.
Artículo14 se cita con una de sus embajadoras esta edición, la atleta paralímpica Valentina Petrillo (Nápoles, 1973), una de las primeras mujeres trans en competir internacionalmente. Su historia trasciende los logros deportivos para situarse en el centro de un debate internacional sobre inclusión, igualdad y acceso a la competición. Se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la lucha por los derechos de las personas trans en el deporte.
A los 14 años una degeneración macular llamada enfermedad de Stargardt le dejó sin visión, y es la primera mujer transgénero en competir en la categoría paralímpica italiana. En la categoría masculina ya había ganado hasta 11 títulos previos a su transición, que comenzó en 2019. “El deporte es muy importante para mi, para mi libertad y para mostrar la versión de mí que más me gusta”, explicaba Valentina Petrillo.
Su historia ha sido recogida recientemente en su libro ‘Más veloz que el tiempo’, en el que cuenta su camino de lucha y reivindicación. Desde sus primeros recuerdos de infancia hasta la actualidad. “Es importante que la gente exprese cómo se siente y hable libremente sobre su orientación sexual. Cuando la gente es libre, la gente es feliz“, comentaba Petrillo. “Cuando yo era adolescente no tenía móvil ni Internet, hoy en día los adolescentes tienen toda la información más accesible”, añadía la atleta.
Tan sólo un año más tarde de comenzar su transición, Valentina Petrillo compitió por primera vez como mujer. En Tokio no consiguió clasificarse pero sí lo hizo para París 2024, donde pudo experimentar el hito más grande al que un deportista puede acceder: disputar los Juegos Olímpicos representando su bandera. “Espero que generaciones futuras me vean y puedan tomarme como referencia. Espero que los atletas transgénero ni tengan los problemas que he tenido yo para llegar hasta aquí”, relataba Valentina Petrillo sobre la importancia de su participación en los JJ.PP. de París 2024.
La situación de las deportistas trans atraviesa uno de sus momentos más delicados. En los últimos años, numerosas federaciones internacionales han endurecido o modificado sus reglamentos para restringir la participación de mujeres trans en competiciones femeninas. El debate también ha alcanzado al movimiento olímpico. El propio COI ha prohibido la participación de estas atletas en futuras competiciones. Valentina Petrillo muestra su frustración ante estos cambios y recuerda que estas decisiones vienen de parte de las instituciones deportivas y no de las deportistas, que son realmente las grandes perjudicadas.
Durante la entrevista hizo referencia a un estudio publicado por el Comité Olímpico Internacional en 2024 que, según sostiene, no se encontraron ventajas competitivas para las mujeres trans e incluso apuntaba posibles desventajas respecto a los deportistas masculinos si les hicieran competir con ellos. “El estudio dice que las mujeres trans no tienen ventajas respecto a sus competidoras”, asegura Valentina Petrillo.
La atleta italiana lamenta que, pese a ello, muchas organizaciones deportivas hayan optado por restringir su participación. “Primero podemos competir, después no podemos, nos vuelven locas. Yo creo que está bien hacer deporte”, resumía. Aunque su caso ilustra la diferencia existente entre los criterios aplicados en el movimiento olímpico y el paralímpico. Mientras algunas federaciones han endurecido sus políticas de participación para mujeres trans, el movimiento paralímpico ha mantenido criterios distintos en determinadas disciplinas, lo que permitió a Valentina Petrillo competir en París.
Más allá del debate reglamentario, Valentina Petrillo insiste en el valor social del deporte. Para ella, correr representa mucho más que competir. “El deporte es mi vida. El deporte para mi es libertad y mi forma de expresarme”, afirmaba la italiana. La cita valenciana pretende demostrar que el deporte puede ser una herramienta de inclusión y convivencia, además de un escaparate para combatir los prejuicios que todavía afectan a muchas personas LGTBI. “Para mi es muy importante ser embajadora. Es una situación muy importante para la visibilidad de nuestra comunidad”, relataba Valentina Petrillo.
En un contexto de creciente polarización y cuestionamiento sobre la participación de las personas trans en el deporte, la figura de Valentina Petrillo representa una reivindicación constante del derecho a competir, pero también del derecho a existir sin miedo. Su presencia como embajadora de los Valencia Gay Games 2026 refuerza el mensaje de un evento que aspira a demostrar que el deporte pertenece a todas las personas y que la inclusión no resta competitividad, sino que amplía las oportunidades para construir una sociedad más igualitaria.
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