Mariah López, activista trans, asegura una victoria vital para las personas trans sin hogar en la ciudad de Nueva York
ATA - Sylvia Rivera • 21 de diciembre de 2021

Lopez poses in front of the Stonewall Inn
Credit: Courtesy of Mariah Lopez
Después de años de duras batallas legales, una activista neoyorkina ha asegurado reformas cruciales para las personas trans y las personas con diversidad funcional que se encuentran en la calle de la ciudad. El trabajo de Mariah López va a hacer posible que se creen centros de acogida para las personas trans y asegurar el bienestar de las personas con diversidad funcional sin hogar.
“Para las personas trans y no binarias y aquellos que viven con diversidad funcional, vivir a la deriva en el sistema de centros de acogida para personas sin hogar puede ser cuestión de vida o muerte” Le comenta López a la revista Xtra. “Todos merecemos tener opción a una vivienda digna y segura”
Bajo los términos que ha conseguido la activista, la ciudad de Nueva York tendrá que establecer centros de acogida dedicados a acoger a personas trans y no binarias en los distritos de Brooklyn, Manhattan, el Bronx y Queens para finales de 2022. Estos refugios también tendrán que incluir comodidades para personas con diversidad funcional, así como animales de servicio y acceso a medicamentos.
López, que es una mujer trans afrolatina, ha recibido también compensación monetaria por los abusos verbales y sexuales que sufrió durante su estancia en un centro de acogida para personas sin techo.
El camino hacia la victoria le ha costado a López cuatro largos años, inició su proceso de demanda contra la ciudad en 2017, cuando era una persona sin hogar sufriendo una y otra vez transfobia y acoso en los centros de acogida de Nueva York. Durante este tiempo, intentó encontrar refugio en el centro de acogida “Marsha’s House” (La casa de Marsha), el único centro de acogida de la ciudad destinado a personas LGTBI+, pero no le dieron acceso por necesitar entrar con su perro de servicio. Después de que un juez federal hizo que el centro de acogida les admitiera a ella y a su perro, denunció abusos verbales y sexuales por parte de los trabajadores del centro.
Cuando se quejó a la ciudad del abuso, López fue transferida a centros de acogida que no estaban preparados con el equipo necesario para cubrir las necesidades médicas que tienen las personas trans, obligando de esta forma a la activista, a volver a la calle.
“Me costó muchísimo sobrevivir cada día, estaba en una situación desesperada", decía. Y aprendía según iba avanzando—pero no lo estaba viviendo como una persona que sabía que iba a conseguir que la ciudad reformara de alguna forma el sistema completo. Mucho de lo que estaba haciendo al principio era intentar delatar al sistema. Yo sabía que no era la única persona experimentando esta situación.”
López siguió luchando por el caso, haciendo de su propia abogada, mientras vivía en la calle, encontrándose en situación de prostitución para sobrevivir y experimentando condiciones que le han dejado un trastorno de estrés post traumático. “Creo que la ciudad pensó que me pasaría algo terrible y que entonces me rendiría”- cuenta.
Cuatro años más tarde, López por fin consigue ver los frutos de su trabajo, así como ayuda a otras personas que se encuentren en la situación en la que se encontraba ella. Ahora mismo cumple como directora ejecutiva de “Strategic Trans Alliance for Radical Reform” (Alianza Trans Estratégica para una Reforma Radical) comúnmente conocido como STARR. Esta organización es la sucesora del trabajo pionero de las organizadoras trans legendarias Sylvia Rivera y Marsha P. Johnson, y una de las organizaciones por los derechos trans más antiguas del país.
“Aún parece que estoy en espera, esperando que todo esto cambie. Todavía estoy ayudando a gente que se encuentra perdida y sin techo” le dice a la revista Xtra, sentada a las puertas de un edificio estatal donde está ayudando a un miembro de su comunidad a cumplimentar los trámites necesarios para el procedimiento de cambio de nombre. “Todos merecemos tener opción a una vivienda digna y segura”
Chinyere Ezie, una abogada directiva del Centro Constitucional de los Derechos, que luchó por este caso desde 2019, dice que el alma del activismo de López es “o todas o ninguna”.
“Ella ha traído verdaderamente todos esos valores a la mesa del acuerdo” dice Ezie, que ha ejercido de co-abogada en la demanda judicial “Es una luchadora, no solo por la comunidad trans, si no por todas las personas que se encuentran sin hogar y obligada a dormir en la calle o quedar a la deriva entre los centros de acogida de Nueva York que no tienen los recursos necesarios para sus necesidades diversas”
Las personas trans se enfrentan a un riesgo elevado de encontrarse sin hogar, debido a la elevada discriminación para encontrar empleo y la desigualdad en el salario. Además, se encuentran muchísimas barreras únicas en el sistema de centros de acogida. Cerca de un tercio de las personas trans se han encontrado sin techo en algún punto de sus vidas, y el 70% de las personas que han estado en un centro de acogida en el último año se ha enfrentado a algún tipo de maltrato, según el National Center for Trans Equality (Centro Nacional por la Igualdad Trans). Cerca de una de cada diez personas sin hogar han sido expulsadas de centros de acogida por ser trans.
Lopez y Ezie saben demasiado bien que va a ser una lucha difícil que las reformas sean implementadas, pero con un trabajo organizado y mecanismos de refuerzo en el pacto, podrán recurrir en el caso de que la ciudad no cumpla sus objetivos. “Nuestros derechos no se cumplen solos” Dice Ezie “cuesta organización, cuesta empeño.”
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Barcelona, octubre de 1991. España todavía está entrando en los años 90, a unos meses de los Juegos Olímpicos. La ciudad intenta proyectar modernidad, apertura, libertad. Pero, en una glorieta del parque de la Ciutadella, un grupo de jóvenes neonazis encuentra a varias personas sin hogar descansando bajo unas mantas. Entre ellas hay una mujer trans de 45 años, Sonia Rescalvo. Pocos minutos después sería asesinada a golpes, patadas y barras metálicas, y otras dos personas resultarían gravemente heridas con secuelas permanentes. Y aunque entonces casi nadie lo sabía, aquel crimen iba a cambiar para siempre la manera en que la justicia española entendería los delitos de odio. ¿Quién era Sonia? Sonia Rescalvo nació en Cuenca en 1965. Y como muchísimas personas trans de su generación, tuvo que marcharse de su entorno para poder vivir su identidad. En la actualidad, usamos una palabra muy potente para eso: sexilio. Y Barcelona en aquella época, con todas sus contradicciones, era uno de los pocos lugares donde una persona trans podía intentar construir una vida con algo más de libertad. Sonia trabajó como vedette durante un tiempo, pero la realidad terminó golpeándola muy duro entre adicciones, prostitución y pobreza extrema. Una vulnerabilidad que la convertiría en un claro objetivo. La noche de los hechos El 5 de octubre de 1991, un grupo de jóvenes skinheads pasaba la noche por distintos bares de Barcelona, y sobre las tres y media de la madrugada entraron en el parque de la Ciutadella. Allí llegan a una glorieta donde duermen varias personas sin hogar tapadas con mantas y empiezan a hacer ruido. Sonia y otra persona les dicen algo muy sencillo: que los dejen dormir. En ese momento, se desencadena lo peor. Los agresores se dan cuenta de que quienes están allí son homosexuales y personas trans, y uno de ellos utiliza la expresión “subir a tocar el tambor”, que en su argot significaba golpear brutalmente la cabeza de alguien en manada. Los agresores comenzaron a patear sus cabezas y tórax, hasta que Sonia perdió el conocimiento. Seguidamente, uno de los neonazis comprobó si alguna de las víctimas seguía respirando, para acto seguido acabar con su vida. Un antes y un después en la justicia española El caso Sonia obligó a la justicia española a hacerse una pregunta distinta. Hasta entonces muchas investigaciones se centraban exclusivamente en: quién golpeó, quién mató o quién llevaba el arma. Pero este crimen obligó a preguntarse algo mucho más profundo: ¿por qué eligieron precisamente a esa víctima? Porque ella no fue asesinada al azar. Era una mujer trans, era pobre y dormía en la calle. En definitiva, era vulnerable. La agresión no solo buscaba matarla sino mandar un mensaje de exclusión y de odio a todo un colectivo. Los errores en la construcción del caso El problema estructural en este caso radica en que no se contemplara el motivo discriminatorio en el actuar criminal. Muchas veces, el problema aparece al principio, en cómo se mira el crimen. Con Sonia ocurrió algo peligrosísimo: se empezó investigar como una agresión salvaje de jóvenes violentos, pero no con toda la intensidad necesaria como una posible agresión selectiva contra personas vulnerables. Afortunadamente, el Mosso d’Esquadra Joan Carles Molinero Juncà, se hizo cargo de esa investigación y la impulsó de forma moderna y profesional, pero voluntarista. Y eso condiciona todo. Porque, si desde el primer momento no incorporas la discriminación como hipótesis, el odio puede desaparecer del procedimiento aunque sea el núcleo del crimen. La importancia del fiscal especialista en delitos de odio Hay quien piensa que un fiscal solo aparece en el juicio. Y no. Hay fiscales revisando denuncias, monitorizando procedimientos, intentando detectar motivaciones discriminatorias que a veces ni siquiera aparecen claramente descritas en el atestado inicial por razones ajenas a los policías. Esta labor exige formación, sensibilidad y muchísimo compromiso humano. Y a pesar del esfuerzo, su ánimo no decae. Saben que detrás de cada denuncia hay una persona que muchas veces llega rota, con miedo, con vergüenza o con sensación de que nadie le va a creer. Y ahí, el papel del fiscal es estrictamente necesario. La realidad de las mujeres trans en la actualidad En unas jornadas recientes en la Fiscalía, se analizó el asesinato de Sonia, con la oportunidad de conversar y aprender de Sofía, Judith y Marina, mujeres trans con increíbles reflexiones e historias a sus espaldas. No hablaron desde el resentimiento, pero también desde la dignidad, reivindicando algo tan simple como su derecho a existir, a vivir tranquilas y a no tener miedo. Un testimonio que recuerda que la discriminación y la transfobia no conceptos abstractos. Detrás de ellas hay seres humanos, y la dignidad humana, no se debate. ¿Acabarán algún día este tipo de crímenes? El fiscal asegura que el problema no ha desaparecido, sino que ha cambiado de forma. A día de hoy tenemos mejores leyes y mayor formación, pero siguen existiendo discursos de deshumanización que se amparan en era de la desinformación. Hay que recalcar dos ideas fundamentales: 1. Los delitos de odio no castigan ideas, castigan conductas que lesionan derechos fundamentales en un contexto discriminatorio. 2. Los discursos de odio sí son peligrosos por sí mismos, porque reducen las barreras frente a la violencia. Cuando conviertes constantemente a un colectivo en amenaza, acabas facilitando que alguien crea legítimo atacarlo. Y por eso recordar a Sonia no es mirar al pasado. Es preguntarnos qué sociedad queremos ser, si una sociedad donde determinadas personas tengan miedo de existir, o una capaz de proteger la dignidad de todos. Martín reafirma que la dignidad humana no puede depender ni de la identidad, ni de la orientación sexual, ni del aspecto físico, ni de la pobreza, ni de la vulnerabilidad. Porque, es para todos, o al final no será para nadie. https://cadenaser.com

María Cortés renovó el DNI en el año 2024 con su nuevo nombre y sexo, pero el Ayuntamiento de Dos Hermanas no remitió la información a la Oficina del Censo Electoral, por lo que su tarjeta no es correcta para las elecciones del domingo en Andalucía. El Consistorio alega que la ciudadana no actualizó el padrón, pero hace un año inició los trámites para modificar esos datos.

Organizaciones piden a la Fiscalía del Edomex aplicar protocolos con perspectiva de género y diversidad sexual. De acuerdo con pronunciamientos difundidos por organizaciones civiles y medios locales, Fanny era maestra de danza, coreógrafa, creadora de contenido en TikTok y una persona muy querida dentro de su comunidad. Tras darse a conocer el caso, colectivos hicieron un llamado urgente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para que el crimen sea investigado con perspectiva de género y diversidad sexual, evitando cualquier forma de revictimización. Además, solicitaron que se agoten todas las líneas de investigación, incluyendo la posibilidad de feminicidio y crimen de odio. “Las vidas de las mujeres trans importan y casos como éste no pueden permanecer en la impunidad”, expresaron organizaciones en redes sociales. También pidieron a medios de comunicación y autoridades respetar de forma irrestricta la identidad de género de la víctima durante la cobertura y el proceso judicial. En el posicionamiento, activistas recordaron que la violencia transfeminicida sigue siendo una realidad alarmante en México y señalaron que las reformas legales aprobadas recientemente en el Estado de México para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en acceso real a la justicia para las víctimas y sus familias. Personas cercanas a Fanny compartieron mensajes de despedida y reconocimiento a su trayectoria como maestra de danza. “Fanny, una de las mejores maestras de danza. Que Papá Dios te tenga en un mejor lugar, te recordamos con mucho cariño”, escribió una persona en redes sociales. El caso ha provocado indignación entre usuarios y colectivos LGBTQ+, quienes han comenzado a difundir el hashtag #NoMásTransfeminicidios para exigir justicia y visibilizar la violencia contra mujeres trans en el país. Organizaciones también pidieron a medios y autoridades respetar la identidad de género de Fanny y evitar procesos de revictimización. “La violencia transfeminicida es una realidad galopante en el país”, señalaron activistas, quienes además recordaron que las reformas para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en justicia real para las víctimas. Amistades y alumnas la recuerdan como una gran maestra de danza y una persona llena de sueños que hoy quedaron truncados. https://elclosetlgbt.com










