Andalucía se escuda en dos leyes derogadas para no generalizar la tercera casilla del sexo
ATA-Sylvia Rivera • 28 de agosto de 2023
La opción para personas no binarias o intersexuales solo se incorpora “cuando la propia normativa de un procedimiento lo ampara”, pese a que la propuesta en la legislatura anterior era extender esa posibilidad a toda la administración apoyándose en la ley andaluza LGTBI de 2017.
La Junta de Andalucía
había estudiado la posibilidad de modificar todos los formularios de la Administración para incluir a personas no binarias e intersexuales, haciendo así que la variable de “sexo” no se ciñera al binomio hombre/mujer.
Hombre/mujer “a efectos estadísticos”
En el caso de Andalucía, “formularios de la Junta recogen la variable sexo utilizando el binomio Hombre/Mujer a efectos estadísticos”, destaca la respuesta de la Secretaría General para la Administración Pública. En ese sentido, explica la Junta en el escrito que “la obligación de incluir sistemáticamente la variable de 'sexo' en la recogida de datos por parte de los poderes públicos para la elaboración de sus estudios y estadísticas obedece al cumplimiento de diversas normas como son la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, y la Ley 12/2007 de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género en Andalucía”, mencionadas al comienzo de esta información.
“Incluir sistemáticamente la variable de sexo
en las estadísticas, encuestas y recogida de datos”, repiten ambas normas
(estatal y autonómica), aunque sin referencia al binomio de género. Pero, como ya se ha dicho, ambas leyes fueron modificadas y derogadas por normas posteriores en 2019 y 2018, en concreto el Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, y la Ley 9/2018, de 8 de octubre, de modificación de la Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género en Andalucía.
Fuentes de la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública
reconocen que se trata de una cuestión “compleja” pero explican que “administrativamente una cosa es el sexo y otra el género”. “La administración no está legitimada para preguntarle a nadie por su orientación de género, pero sí tiene que saber el sexo, es decir, si es hombre o mujer”, indican las fuentes, que separan la “identidad pública” de la “esfera privada” de cada persona, porque “sexo y género no son conceptos sinónimos”.
Las leyes trans y LGTBI en 2014 y 2017
En todo caso, se dio esa posibilidad de la tercera casilla “con respecto al formulario de solicitud de participación en el proceso de selección de vocalías al pleno del Consejo Andaluz LGTBI”. En aquel caso “se había legitimado la posibilidad de incluir la variable sexogenérica del solicitante”, detallan las fuentes de Justicia. También se dio esa opción en otros casos “como el de la inscripción del Congreso Internacional para el Estudio de la Violencia contra las Mujeres”, según recoge el Manual de actuación frente al bullying LGTBI, también editado por la Junta en 2022 y elaborado por Charo Alises, vicepresidenta segunda del Consejo Andaluz LGTBI y presidenta de Ojalá Málaga.
En el citado manual se alude en el último de sus apartados a la 'Adaptación de los documentos administrativos a la diversidad sexogenérica', refiriéndose en este caso a leyes posteriores a las de 2007, de ámbito autonómico y donde se contempla la potestad de la Administración de la Junta de establecer “las medidas necesarias” para atender a la citada diversidad sexogénerica. Entre otros, señala el artículo 9.2.c) de la Ley 2/2014, de 8 de julio
(ley trans andaluza), que dice que “se garantizará que las personas sean tratadas de acuerdo con su identidad de género libremente determinada y al respeto a la dignidad y privacidad de la persona concernida”, y el 47 de la Ley 8/2017, de 28 de diciembre (ley andaluza LGTBI) que establece más claramente que “la Administración de la Junta de Andalucía, en el ámbito de sus competencias, deberá adoptar las medidas necesarias para que los documentos administrativos sean adecuados a la diversidad sexogenérica de las personas
LGTBI y a la heterogeneidad del hecho familiar”.
Charo Alises, autora del manual, declara a este periódico que “en España no se ha querido abrir el melón del no binarismo a pesar de la presión del activismo LGTBI”. “Lo de Andalucía ni siquiera es un reconocimiento administrativo del no binarismo, ya que la famosa tercera casilla sólo es eso, una tercera casilla que no especifica la identidad sexual”. “Lo de la tercera casilla se hizo en base a la ley LGTBI de 2017”, a la que, como se desprende, no hace referencia alguna la respuesta de la Secretaría General para la Administración Pública en la Unidad de Transparencia, derivada desde la Secretaría General de Familias de la Consejería de Inclusión Social.
Recuperado de:
https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-escuda-leyes-igualdad-derogadas-no-generalizar-tercera-casilla-sexo-formularios_1_10392241.html
Noticias

La activista trans puertorriqueña Victoria Cruz, una de las figuras más representativas del movimiento por los derechos LGBTQ+ en Estados Unidos y sobreviviente de los históricos disturbios de Stonewall de 1969, falleció el pasado 25 de junio en la ciudad de Nueva York a los 79 años, tras una batalla contra el cáncer de hígado. Nacida en Guánica, Puerto Rico, y criada en Brooklyn, Cruz comenzó desde muy joven un camino marcado por la búsqueda de reconocimiento y dignidad como mujer trans en una época en la que la discriminación y la violencia eran una constante para la comunidad LGBTQ+. Su presencia en el Stonewall Inn durante la redada policial del 28 de junio de 1969 la convirtió en testigo y protagonista de uno de los acontecimientos que dio origen al movimiento moderno por los derechos LGBTQ+. Tras aquellos hechos, Cruz dedicó gran parte de su vida al activismo comunitario. Durante 17 años trabajó en el New York City Anti-Violence Project, organización dedicada a brindar apoyo a personas LGBTQ+ sobrevivientes de violencia y abuso, además de aquellos afectados por el VIH. A lo largo de su trayectoria, Cruz recibió diversos reconocimientos por su labor en favor de las víctimas de violencia. En 2012 fue distinguida con el National Crime Victims’ Service Award, otorgado por el entonces Departamento de Justicia de Estados Unidos, en reconocimiento a su trabajo como defensora de sobrevivientes LGBTQ+ de violencia y abuso. Con su fallecimiento, la comunidad LGBTQ+ pierde a una de sus referentes históricas, pero su legado permanece como testimonio de resistencia, solidaridad y lucha por una sociedad más justa e inclusiva para todas las personas. Descansa en paz, Victoria Cruz. https://gaylatinnews.com

La Policía Nacional ha detenido al sospechoso, que se citó con la joven, de 17 años, con la excusa de prestarle apoyo emocional tras sentirse rechazada por su identidad de género. La chica dio positivo a la flakka tras acudir al hospital con su madre, convencida de que la habían sometido a una sumisión química.












