“Si yo me siento así, no me puedo imaginar lo que sufren las personas trans”

ATA-Sylvia Rivera • 25 de abril de 2024

transfobia

Como están sufriendo algunas influencers, las personas que no encajan en los patrones de género son penalizadas por parte de la sociedad

Un vídeo publicado por la influencer Carolina Moura ha generado una nueva polémica en TikTok. La creadora de contenido ha publicado un vídeo llorando en el que explica que, desde hace años, no para de recibir insultos de usuarios que consideran que parece trans, lo cual no es cierto. Moura comenta que, tras explicar en varias ocasiones que es una mujer cis y rogar que estos mensajes cesen, siguen vilipendiándola y analizando su físico para justificar que 'parece trans'. “La gente es muy mala”, expresa y asegura que ya no lo soporta más porque le están generando complejos físicos que nunca había tenido.
La realidad es que no es la primera vez que Moura se pronuncia sobre este tema. Ha publicado varios vídeos respondiendo a los comentarios de la gente y apuntando que no les debería importar tanto si es cis o trans, sino el contenido que publica. En estos vídeos también pide empatía para las personas trans que reciben comentarios de odio en redes sociales continuamente. Sin embargo, sigue recibiendo comentarios a diario como “Travelo”, “Tiene polla, es hombre” o “Tiene una nariz muy de chico y el perfil es de hombre, entiendo los insultos”. Estos mensajes, asegura la influener, “son los más lights” que recibe.

En el vídeo, Moura (@carolynnna en TikTok) explica que el problema no es que le pregunten si es trans o no, “sino que lo afirmen y lo digan de forma negativa como un insulto”. Reconoce que, tras años de continuos comentarios de este estilo, ha empezado a generarse “una paranoia mental que nunca antes había tenido” al mirarse en el espejo. “Porque nunca me he sentido ni me he visto masculina hasta que me lo empezaron a decir constantemente”, apunta la creadora de contenido.
Pero Moura no es la única influencer que recibe este tipo de comentarios: Laura Mateo (@lauumateeo en TikTok) también ha dedicado más de un vídeo a repetir que no es trans y a pedir a los usuarios que dejen de preguntárselo. Moura apunta que “exponerse vulnerable en una red social es lo peor, porque la gente ya sabe lo que te afecta y va a querer hacerte más daño”. “La verdad –añade– si yo me siento así y no soy trans, no me puedo imaginar lo que pasa la gente trans”.

Tras la polémica por este vídeo se esconde una pregunta de mucho calado: ¿Cómo puede ser que una mujer cis reciba transfobia? Es una paradoja. Según el psicólogo y neuropsicopedagogo Oriol García, se debe a la presión estética tan dominante de hoy en día, que penaliza a cualquier persona que no encaje en los cánones de belleza asociados a cada género. 
El hecho de que Moura reciba transfobia pese a ser cis, es decir, que su identidad de género y sexo biológico son coincidentes, “demuestra que nadie está a salvo de la 'cisnorma' –apunta el psicólogo– Hemos crecido impregnados de un sistema donde se da privilegios a un perfil concreto: a los hombres, blancos, heteros y cis”. “Todo el que no encaja en la cisnorma es penalizado por parte de la sociedad”, añade el psicólogo.
,,Las burlas que sufre Moura también son transfobia. El sistema está construido para que nos vigilemos entre todos, no solo a las personas trans”

Valentina Berr

Divulgadora social especializada en género

El vídeo de Carolina Moura no ha sido bien recibido por parte del colectivo trans, argumentando que no debería ofenderse cuando le preguntan si es trans porque serlo no es algo negativo. Sin embargo, Moura ha aclarado que el motivo de su disgusto se debe a que los comentarios no cesan y que algunos son muy hirientes y atacan a su físico. De hecho, lleva años publicando vídeos donde comenta que no se siente ofendida cuando le preguntan si es trans, pero que no entiende por qué tanto morbo por saber si lo es y pregunta a la audiencia: “¿Y qué pasaría si lo fuera?”.
Valentina Berr, divulgadora social especializada en género y autora del libro La respuesta a todo lo que preguntarías a una tía trans, apunta que “el sentimiento de rechazo de Carolina responde a una realidad innegable: el sistema está construido para que nos vigilemos entre todos para acatar los estándares de belleza y de género, no solo a las personas trans”. “Las burlas que sufre Moura también son transfobia –aclara Berr– El mensaje que están mandando es: ‘Ni se te ocurra coquetear con lo trans o habrá consecuencias’”.

,, Todo el que no encaja en la 'cisnorma' es penalizado por la sociedad”
Oriol García

Psicólogo y neuropsicopedagogo

Según Berr, “es lógico que algunas personas trans sientan rabia hacia la reacción de Moura, porque lo que se lee entre líneas es que ser trans no es algo a lo que alguien quiera parecerse”. Berr se suma al enfado, pero no contra Moura, sino contra el hecho de que “lo trans no sea algo deseable”.
La divulgadora apunta que la mayoría de personas cis se sentirían ofendidas si se diera por hecho que son trans, porque “eso es sinónimo de ‘has fracasado en tu trabajo de acatar la 'cisnorma'’, y esto se castiga con insultos (la ‘cis-normatividad’ asume que debes actuar en base a los roles de género y los ideales de belleza asignados a tu género)”.

A Moura la insultan continuamente por “parecer una persona trans”, pero ¿qué quiere decir que alguien parece trans? Estos mensajes beben de los estereotipos construidos alrededor del género: se asocian ciertos rasgos físicos a un género u otro y se castiga a todo aquél que no cumple con los del suyo. La están ‘castigando’ por “tener rasgos masculinos”. Pero ¿son realmente masculinos si los tiene una mujer? Si, según el comentario que enseña en el vídeo, hay narices ‘de hombre’ y narices ‘de mujer’, ¿cómo puede ser que Moura tenga una nariz 'de hombre'?
Según García, “se está poniendo en evidencia, día tras día, que la dicotomía del género binario está obsoleta”. El psicólogo comenta que las personas deberían poder expresarse social y corporalmente como quisieran, sin sentir la obligación de representar una feminidad o una masculinidad: “Hay que entender que algunas personas pueden tener una expresión de género diferente a su identidad de género y que también sea independiente de su sexo biológico”.

Cuando se habla del colectivo trans, es fácil encontrarse con el concepto ‘cispassing’, que explica la intención que tienen muchas personas trans de “aparentar” ser una persona cis, es decir, adaptarse a los estándares de expresión y corporalidad del género al que están 'transicionando'. Para lograrlo, algunos hombres trans, por ejemplo, se hacen la mastectomía –una cirugía para extirpar los pechos– y se hormonan para lograr tener vello facial y una voz más grave. Y algunas mujeres trans se operan para ponerse pechos y se dejan el pelo largo.
Para Valentina Berr, los motivos para buscar el 'cispassing' son siempre una fricción entre la autoaceptación y la aceptación de los demás: “Tenemos tan asimilado que debemos encajar en la norma, que es lógico que sintamos alivio cuando lo logramos”. “Además –añade Berr– el hecho de recibir menos violencias (agresiones verbales y físicas, rechazos laborales o de vivienda, etcétera) también ayuda a configurar el imaginario de que a más 'cispassing', mejor para una”.

Según el psicólogo Oriol García, “el 'cispassing' otorga una posición de privilegio a las personas que lo hacen, porque no es lo mismo ser reconocido como mujer o como hombre que serlo como mujer trans o como hombre trans”. Tal y como lo resumía la actriz y activista trans Laura Corbacho en un vídeo para el medio digital Freeda: “Si tu luces cis, te vas a ahorrar mucha transfobia”.
Berr se define como “lesbiana no binaria de vocación y mujer trans de profesión” porque considera que el binarismo de género “te obliga a someterte a unas normas para encajar, más allá de la identidad”. Berr se considera no binaria, pero se presenta al mundo como mujer trans “obligada por el sistema, porque es lo que se espera de mí”. Hacerlo le cuesta un trabajo: la obliga a tomar decisiones que no salen de su voluntad genuina, sino de la presión social. “Por ejemplo –aclara Berr– como mujer trans se espera de mí que no tenga bigote, y si no me lo quito soy más susceptible a sufrir violencias de todo tipo”.
,,El 'cispassing' otorga una posición de privilegio; no es lo mismo ser percibido como mujer o como hombre que serlo como mujer trans o como hombre trans”

Oriol García

Psicólogo y neuropsicopedagogo
A diario, se analiza, cuestiona y critica el físico de las personas trans. Además de insultos y amenazas, es común leer en sus publicaciones en redes sociales comentarios como: “Pensaba que eras cis” o “No se nota nada que eres trans”. Aunque estos comentarios se suelen hacer a modo de halago, esconden presión estética y fomentan el 'cispassing', ya que se premia cuando 'está bien conseguido' y se insulta al que 'se le nota mucho'. Se refuerza la idea de que ser cis es la finalidad de toda persona trans y se recalcan los cánones de belleza y roles roles de género.
Valentina Berr apunta que no debemos ‘culpar’ a las personas trans por querer lograr el 'cispassing': “No es justo que pongamos esta presión en los cuerpos que más violencias sufren por ello. Es sencillo pedirle a un hombre trans que se reivindique con su vulva, pero… ¿Cuántos hombres cis reivindican que tienen el pene pequeño?”
Aunque el 'cispassing' se habla como un objetivo exclusivo de las personas trans, Berr argumenta que también las personas cis anhelan el 'cispassing': seguimos las normas de género “porque no encajar suele ser sinónimo de violencia correctiva”, que se ejerce a través de comentarios sobre la conducta o el físico de las personas, tales como “tendrías que depilarte” o “gritas como una niña”. Berr apunta que es “como una policía del género que va desde estas correcciones más sutiles, hasta meterte una paliza en la calle al grito de ‘maricón’ por llevar barba y minifalda”. 
,,Es sencillo pedirle a un hombre trans que se reivindique con su vulva, pero… ¿Cuántos hombres cis reivindican que tienen el pene pequeño?”

Valentina Berr

Divulgadora social especializada en género

El objetivo, para Berr, es que cada uno pueda modificar su cuerpo desde el deseo de explorar, no de protegerse: “No se trata de destruir el sistema binario de géneros, sino de acabar con su rigidez y de convertirlo en algo habitable”.
“Cuando salimos de la 'cisheteronormatividad', no hay nada escrito. Hay una página en blanco donde todo el mundo es libre de dibujar lo que sienta”, añade García. Para el psicólogo, es necesaria “una educación que permita que cada persona pueda decidir de forma libre lo que quiere hacer con su cuerpo”.

FUENTE: https://archive.ph/Gb97X#selection-2161.0-2278.0

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