Siete mujeres trans han sido asesinadas en menos de un mes en Colombia
ATA-Sylvia Rivera • 30 de abril de 2024
Siete mujeres trans han sido asesinadas en menos de un mes en Colombia

En lo que va del 2024, se han registrado 12 asesinatos contra mujeres trans en Colombia.
Siete asesinatos de mujeres transgénero han ocurrido en menos de un mes en Colombia. Así lo confirma Valeria Bonilla, una activista que, el viernes 26 de abril, decidió hacer un plantón en frente de la Fiscalía junto a otras personas de la población LGBTIQ+, para exigir justicia ante la ola de “homicidios sistemáticos que viene azotando a las mujeres trans que ejercen el trabajo sexual”.
Los primeros casos se dieron en Cali, Luisa Mome fue encontrada sin vida el 28 de febrero; Paulina Smith, el 29 de febrero; y Macarena y Sharon Muñoz, ambas el 21 de abril; ese mismo domingo, pero en Pasto, encontraron a Valentina Barrera y en Bogotá a Verónica Dantez. Un día antes del plantón, también apareció sin vida Luciana Román. Todas eran trabajadoras sexuales y fueron encontradas en distintos moteles con signos de violencia.
En lo que va del 2024, se han registrado 12 asesinatos contra mujeres trans en Colombia.
Siete asesinatos de mujeres transgénero han ocurrido en menos de un mes en Colombia. Así lo confirma Valeria Bonilla, una activista que, el viernes 26 de abril, decidió hacer un plantón en frente de la Fiscalía junto a otras personas de la población LGBTIQ+, para exigir justicia ante la ola de “homicidios sistemáticos que viene azotando a las mujeres trans que ejercen el trabajo sexual”.
Los primeros casos se dieron en Cali, Luisa Mome fue encontrada sin vida el 28 de febrero; Paulina Smith, el 29 de febrero; y Macarena y Sharon Muñoz, ambas el 21 de abril; ese mismo domingo, pero en Pasto, encontraron a Valentina Barrera y en Bogotá a Verónica Dantez. Un día antes del plantón, también apareció sin vida Luciana Román. Todas eran trabajadoras sexuales y fueron encontradas en distintos moteles con signos de violencia.
La coyuntura motivó a Valeria a hacer un plantón frente a la Fiscalía, para que se tomen medidas y se garantice la protección a la población con identidad de género diversa. “Nos están matando y el Estado no hace nada, ejercemos el trabajo sexual porque es la única alternativa para sobrevivir, pero las instituciones no nos garantizan una vida digna y la única opción es cuidarnos entre nosotras mismas”, dijo Valeria, a este diario.
Por su parte, la Fiscalía a través de sus redes dijo: “Lamentamos estos actos de crueldad y se reafirma el compromiso en la investigación de los casos de violencia por prejuicio, así como su deber de judicialización de las afectaciones en contra de personas LGBTIQ+”. Sin embargo, para Valeria estos comunicados son una labor mínima ante la situación de riesgo que están enfrentando las mujeres trans en Colombia.
La activista recalca que una de las mayores barreras ha sido la falta de justicia ante los homicidios sistemáticos. “Han sido asesinadas siete hermanas en menos de un mes y sus casos permanecen en completa impunidad”, dice. Cada mujer trans que ha perdido la vida, representa para la población LGBTIQ+, el abandono estatal y la falta de políticas públicas que proteja sus vidas.
“Para nadie es un secreto que las mujeres trans, en su mayoría, ejercemos la prostitución. Cuando alguna va a cubrir algún servicio, nos compartimos ubicación en tiempo real y si es necesario nos esperamos afuera del hotel para saber con quién entramos y así poder salir seguras”, afirma Yuri, una mujer trans del barrio Santa Fe, que ante lel aumento de homicidios, teme por su vida. Yuri desde los 19 años ejerce el trabajo sexual y cuenta que esa ha sido la única opción que ha encontrado para sobrevivir, ante la indiferencia y el estigma que conlleva ser una mujer de género no normativo.
El mayor temor para Yuri es no saber si mañana estará viva y no es para menos, pues solo en 2022, la organización Colombia Diversa registró 426 casos de violencia homicida, abuso policial y amenazas contra población LGBTIQ+. De esos casos, 148 resultaron en homicidios y 35 de ellos eran contra mujeres trans.
Valeria, junto a otras personas de la población LGBTIQ+, hace un llamado al Ministerio de Igualdad y a la Fiscalía para convocar una mesa de trabajo que permita construir acciones para garantizar la vida e integridad de las mujeres trans que actualmente ejercen el trabajo sexual y se han visto amenazadas. Asimismo, exige que se activen las investigaciones pertinentes para hallar a los responsables de estos homicidios.
Al único acuerdo al que pudieron llegar el 26 de abril durante el plantón, según cuenta Valeria, es tener una reunión el 30 de abril en el búnker de la Fiscalía, junto a otras lideresas de la población trans, para conocer cuáles serán las medidas de protección que tome la entidad para salvaguardar sus vidas.
Por su parte, la organización Caribe Afirmativo, hizo un llamado a las instituciones para generar acciones inmediatas de la Directiva 006 de 2023, que plantea lineamientos en la investigación y judicialización de violencias contra personas LGBTIQ+, y generar avances en un grupo de investigación de fiscales con enfoque diferencial para el esclarecimiento de los hechos.
FUENTE: https://www.elespectador.com/justicia-inclusiva/en-la-fiscalia-poblacion-trans-exige-justicia-por-siete-asesinatos-en-una-semana/?utm_source=interno&utm_medium=boton&utm_campaign=share_notas&utm_content=boton_twitter_share_notas
Noticias

Barcelona, octubre de 1991. España todavía está entrando en los años 90, a unos meses de los Juegos Olímpicos. La ciudad intenta proyectar modernidad, apertura, libertad. Pero, en una glorieta del parque de la Ciutadella, un grupo de jóvenes neonazis encuentra a varias personas sin hogar descansando bajo unas mantas. Entre ellas hay una mujer trans de 45 años, Sonia Rescalvo. Pocos minutos después sería asesinada a golpes, patadas y barras metálicas, y otras dos personas resultarían gravemente heridas con secuelas permanentes. Y aunque entonces casi nadie lo sabía, aquel crimen iba a cambiar para siempre la manera en que la justicia española entendería los delitos de odio. ¿Quién era Sonia? Sonia Rescalvo nació en Cuenca en 1965. Y como muchísimas personas trans de su generación, tuvo que marcharse de su entorno para poder vivir su identidad. En la actualidad, usamos una palabra muy potente para eso: sexilio. Y Barcelona en aquella época, con todas sus contradicciones, era uno de los pocos lugares donde una persona trans podía intentar construir una vida con algo más de libertad. Sonia trabajó como vedette durante un tiempo, pero la realidad terminó golpeándola muy duro entre adicciones, prostitución y pobreza extrema. Una vulnerabilidad que la convertiría en un claro objetivo. La noche de los hechos El 5 de octubre de 1991, un grupo de jóvenes skinheads pasaba la noche por distintos bares de Barcelona, y sobre las tres y media de la madrugada entraron en el parque de la Ciutadella. Allí llegan a una glorieta donde duermen varias personas sin hogar tapadas con mantas y empiezan a hacer ruido. Sonia y otra persona les dicen algo muy sencillo: que los dejen dormir. En ese momento, se desencadena lo peor. Los agresores se dan cuenta de que quienes están allí son homosexuales y personas trans, y uno de ellos utiliza la expresión “subir a tocar el tambor”, que en su argot significaba golpear brutalmente la cabeza de alguien en manada. Los agresores comenzaron a patear sus cabezas y tórax, hasta que Sonia perdió el conocimiento. Seguidamente, uno de los neonazis comprobó si alguna de las víctimas seguía respirando, para acto seguido acabar con su vida. Un antes y un después en la justicia española El caso Sonia obligó a la justicia española a hacerse una pregunta distinta. Hasta entonces muchas investigaciones se centraban exclusivamente en: quién golpeó, quién mató o quién llevaba el arma. Pero este crimen obligó a preguntarse algo mucho más profundo: ¿por qué eligieron precisamente a esa víctima? Porque ella no fue asesinada al azar. Era una mujer trans, era pobre y dormía en la calle. En definitiva, era vulnerable. La agresión no solo buscaba matarla sino mandar un mensaje de exclusión y de odio a todo un colectivo. Los errores en la construcción del caso El problema estructural en este caso radica en que no se contemplara el motivo discriminatorio en el actuar criminal. Muchas veces, el problema aparece al principio, en cómo se mira el crimen. Con Sonia ocurrió algo peligrosísimo: se empezó investigar como una agresión salvaje de jóvenes violentos, pero no con toda la intensidad necesaria como una posible agresión selectiva contra personas vulnerables. Afortunadamente, el Mosso d’Esquadra Joan Carles Molinero Juncà, se hizo cargo de esa investigación y la impulsó de forma moderna y profesional, pero voluntarista. Y eso condiciona todo. Porque, si desde el primer momento no incorporas la discriminación como hipótesis, el odio puede desaparecer del procedimiento aunque sea el núcleo del crimen. La importancia del fiscal especialista en delitos de odio Hay quien piensa que un fiscal solo aparece en el juicio. Y no. Hay fiscales revisando denuncias, monitorizando procedimientos, intentando detectar motivaciones discriminatorias que a veces ni siquiera aparecen claramente descritas en el atestado inicial por razones ajenas a los policías. Esta labor exige formación, sensibilidad y muchísimo compromiso humano. Y a pesar del esfuerzo, su ánimo no decae. Saben que detrás de cada denuncia hay una persona que muchas veces llega rota, con miedo, con vergüenza o con sensación de que nadie le va a creer. Y ahí, el papel del fiscal es estrictamente necesario. La realidad de las mujeres trans en la actualidad En unas jornadas recientes en la Fiscalía, se analizó el asesinato de Sonia, con la oportunidad de conversar y aprender de Sofía, Judith y Marina, mujeres trans con increíbles reflexiones e historias a sus espaldas. No hablaron desde el resentimiento, pero también desde la dignidad, reivindicando algo tan simple como su derecho a existir, a vivir tranquilas y a no tener miedo. Un testimonio que recuerda que la discriminación y la transfobia no conceptos abstractos. Detrás de ellas hay seres humanos, y la dignidad humana, no se debate. ¿Acabarán algún día este tipo de crímenes? El fiscal asegura que el problema no ha desaparecido, sino que ha cambiado de forma. A día de hoy tenemos mejores leyes y mayor formación, pero siguen existiendo discursos de deshumanización que se amparan en era de la desinformación. Hay que recalcar dos ideas fundamentales: 1. Los delitos de odio no castigan ideas, castigan conductas que lesionan derechos fundamentales en un contexto discriminatorio. 2. Los discursos de odio sí son peligrosos por sí mismos, porque reducen las barreras frente a la violencia. Cuando conviertes constantemente a un colectivo en amenaza, acabas facilitando que alguien crea legítimo atacarlo. Y por eso recordar a Sonia no es mirar al pasado. Es preguntarnos qué sociedad queremos ser, si una sociedad donde determinadas personas tengan miedo de existir, o una capaz de proteger la dignidad de todos. Martín reafirma que la dignidad humana no puede depender ni de la identidad, ni de la orientación sexual, ni del aspecto físico, ni de la pobreza, ni de la vulnerabilidad. Porque, es para todos, o al final no será para nadie. https://cadenaser.com

María Cortés renovó el DNI en el año 2024 con su nuevo nombre y sexo, pero el Ayuntamiento de Dos Hermanas no remitió la información a la Oficina del Censo Electoral, por lo que su tarjeta no es correcta para las elecciones del domingo en Andalucía. El Consistorio alega que la ciudadana no actualizó el padrón, pero hace un año inició los trámites para modificar esos datos.

Organizaciones piden a la Fiscalía del Edomex aplicar protocolos con perspectiva de género y diversidad sexual. De acuerdo con pronunciamientos difundidos por organizaciones civiles y medios locales, Fanny era maestra de danza, coreógrafa, creadora de contenido en TikTok y una persona muy querida dentro de su comunidad. Tras darse a conocer el caso, colectivos hicieron un llamado urgente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para que el crimen sea investigado con perspectiva de género y diversidad sexual, evitando cualquier forma de revictimización. Además, solicitaron que se agoten todas las líneas de investigación, incluyendo la posibilidad de feminicidio y crimen de odio. “Las vidas de las mujeres trans importan y casos como éste no pueden permanecer en la impunidad”, expresaron organizaciones en redes sociales. También pidieron a medios de comunicación y autoridades respetar de forma irrestricta la identidad de género de la víctima durante la cobertura y el proceso judicial. En el posicionamiento, activistas recordaron que la violencia transfeminicida sigue siendo una realidad alarmante en México y señalaron que las reformas legales aprobadas recientemente en el Estado de México para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en acceso real a la justicia para las víctimas y sus familias. Personas cercanas a Fanny compartieron mensajes de despedida y reconocimiento a su trayectoria como maestra de danza. “Fanny, una de las mejores maestras de danza. Que Papá Dios te tenga en un mejor lugar, te recordamos con mucho cariño”, escribió una persona en redes sociales. El caso ha provocado indignación entre usuarios y colectivos LGBTQ+, quienes han comenzado a difundir el hashtag #NoMásTransfeminicidios para exigir justicia y visibilizar la violencia contra mujeres trans en el país. Organizaciones también pidieron a medios y autoridades respetar la identidad de género de Fanny y evitar procesos de revictimización. “La violencia transfeminicida es una realidad galopante en el país”, señalaron activistas, quienes además recordaron que las reformas para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en justicia real para las víctimas. Amistades y alumnas la recuerdan como una gran maestra de danza y una persona llena de sueños que hoy quedaron truncados. https://elclosetlgbt.com










