INTIMINA revela la realidad del ciclo menstrual en hombres trans y personas no binarias
ATA - Sylvia Rivera • 3 de julio de 2025
El 23% de los hombres trans evita acudir a centros sanitarios por miedo a no ser tratados con respeto. Más del 50% ha sufrido microagresiones por parte del personal médico. La testosterona no siempre elimina la menstruación: hasta un tercio de los hombres trans puede seguir ovulando o presentar sangrados irregulares.
Aunque la menstruación ha sido tradicionalmente asociada con las mujeres cis, existe una realidad menos visibilizada: la de hombres trans y personas no binarias que también menstrúan. Para combatir el estigma social que rodea este tema y promover una mayor formación entre los profesionales de la salud, INTIMINA, compañía que ofrece la primera gama de productos dedicada a cuidar todos los aspectos de la salud íntima, quiere visibilizar cómo un proceso biológico natural puede vivirse con profundo malestar por parte de muchas personas trans y no binarias.
Para muchos hombres trans, menstruar no es solo una experiencia física, sino también una vivencia emocional compleja que puede generar rechazo e incluso ansiedad. La necesidad de gestionar el sangrado con productos diseñados para mujeres cis, el tener que entrar en baños femeninos o explicar su situación en farmacias o consultas médicas, son solo algunos de los obstáculos cotidianos. La menstruación, lejos de vivirse como un proceso natural, puede convertirse en un recordatorio corporal constante de una identidad con la que no se identifican.
La menstruación de los hombres trans desde una visión ginecológica
La doctora Mercedes Herrero, ginecóloga y sexóloga y colaboradora de INTIMINA, en colaboración con la Dra. Marian Albiol, ginecóloga y experta en salud sexual de personas trans en el CSSR Fuente de San Luis, explica que la testosterona induce amenorrea en la mayoría de los casos a los 3–6 meses de tratamiento, aunque no actúa como anticonceptivo y algunas personas pueden seguir ovulando o presentando manchados irregulares incluso después de un año y medio.
Además, subraya que el sangrado vaginal puede tener un gran impacto emocional. Por eso es fundamental adaptar los tratamientos y el acompañamiento médico a las necesidades particulares de cada persona trans.
Hacia una menstruación más inclusiva
Ethan Alcaraz señala también el papel crucial que pueden jugar las marcas de productos menstruales. «El marketing sigue orientado específicamente a mujeres cis, pero no hay que dejar de lado otras realidades», reivindica. En este sentido, alternativas como las bragas menstruales u otros productos que no requieren inserción vaginal pueden ser soluciones más cómodas y respetuosas para muchos hombres trans.
«Los hombres trans no somos una excepción. Si las marcas nos enseñan que utilizar productos de higiene menstrual puede formar parte de la vida de un hombre, porque existimos los hombres trans y personas no binarias que menstruamos, nos estarían incluyendo en una realidad que también es nuestra», reflexiona Hugo Marlo.
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