Las personas trans y el VIH
ATA - Sylvia Rivera • 2 de diciembre de 2024
A pesar de varios años de investigaciones acerca del VIH/SIDA y las poblaciones que afecta, hay muy poco conocimiento sobre las personas trans y el VIH

En la mayoría de los estudios las personas trans sólo han sido contadas con el sexo asignado al nacer, lo que no solo niega sus identidades, sino que además las deja relativamente invisibles a los ojos de los funcionarios de salud pública y organizaciones defensoras de sus derechos que trabajan por la prevención, el tratamiento y la atención de salud relacionada con el VIH.
Los pocos estudios recientes que consideran a las mujeres trans (y aún menos, los que consideran a los hombres trans) como un grupo específico, revelan tasas de infección con el VIH alarmantemente altas. Un reciente informe de AmFar por ejemplo, concluyó que “las mujeres trans tienen 49 veces las posibilidades de estar viviendo con el VIH que la población general”. Si bien los hombres trans tienen menos posibilidades de ser VIH positivos que las mujeres trans, sus tasas de infección son más altas que las de la población general.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) sugieren que ciertos factores de riesgo se asocian directamente con que la transfobia, y la marginalización que enfrentan las personas trans pueden contribuir a dichas tasas de infección tan altas. Estos factores de riesgo incluyen “tasas más altas de abuso de drogas y alcohol, trabajo sexual, encarcelamiento, falta de vivienda, intentos de suicidio, desempleo, falta de apoyo familiar, violencia, estigma y discriminación, acceso limitado a la atención médica, y experiencias negativas durante las citas de atención médica”. Esencialmente, debido a que viven en una sociedad donde existe un significativo estigma y discriminación contra las personas trans, se ven forzado/as a situaciones que aumentan mucho su riesgo de contraer el VIH y limitan gravemente sus posibilidades de obtener una atención médica adecuada una vez que se infectan.
TEMAS CRÍTICOS
Visibilidad e inclusión
- Las personas trans necesitan estar incluidas en estudios de comunidades afectadas por el VIH, y los defensores de la comunidad del VIH/SIDA y LGBTQ+ deben reconocer las formas en las que las personas trans pueden ser afectadas específicamente por el VIH. Por ejemplo, si bien existe cierta evidencia que confirma la eficacia de la PrEP entre las mujeres trans que tienen sexo con hombres, deberían hacerse más investigaciones para determinar el efecto, si alguno, que la PrEP tiene en los hombres y mujeres trans que utilizan terapia de reemplazo hormonal. Es importante tener en cuenta este tipo de preocupaciones específicas para ciertas comunidades al discutir intervenciones biomédicas, como la PrEP y destacar la necesidad de llevar a cabo investigaciones diseñadas específicamente para atender las preocupaciones de las personas trans.
Educación sobre la prevención
- Las personas trans necesitan obtener información competente, afirmativa, sexualmente positiva que esté dirigida específicamente a sus cuerpos, sus relaciones y a las preocupaciones de su comunidad.
Obstáculos para la atención
- Las personas trans enfrentan obstáculos adicionales para la atención médica que otras personas afectadas por el VIH no encuentran, específicamente el temor real de ser discriminadas por los profesionales del área de la salud, o que se les niegue tratamiento debido a su identidad o expresión sexual. Estas barreras aumentan las probabilidades de que las personas transg eviten hacerse la prueba y que sea menos probable que permanezcan bajo atención médica relacionada con el VIH.
Violencia
- Además de las altas tasas de acoso y violencia de género que sufren las personas trans, ellas también viven con tasas mucho más altas de violencia sexual que la población general y otros grupos de la comunidad LGBTQ+. Debido al elevado riesgo de ser desestimados o re-victimizados por la policía, las personas trans son menos proclives a reportar los ataques sufridos o a ir a un hospital para recibir atención como la profilaxis post-exposición (PEP) después de una violación.
Pobreza y desempleo
- Las personas trans que han sido discriminadas en el trabajo, o que no han podido continuar con una educación avanzada debido al acoso/intimidación en la escuela, tienen más probabilidades de participar en el trabajo sexual para sobrevivir, lo que puede ponerlos a mayor riesgo de contraer el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

DATOS RÁPIDOS
- El 19.1% de las mujeres trans del mundo están viviendo con el VIH.
- En los EE.UU., el 21 % de las mujeres trans están viviendo con el VIH.
- La Encuesta Nacional sobre Discriminación a las Personas Trans reportó que las personas trans racializadas muestran tasas de VIH exponencialmente mayores, las tasas más altas fueron de 24.9% para las personas trans afro-americanas (comparadas con el 2.4% entre todos los afro-americanos), del 10.9% para los latinos trans (comparadas con el .08 para todo/as lo/as latino/as), en comparación con una tasa del 0.6% para la población general de los EE.UU.
- Se han realizado pocos estudios sobre la prevalencia del VIH entre los hombres trans y la personas con orientación de género diverso, pero existen razones para creer que estas comunidades son más vulnerables al VIH que la población general.
- El VIH es más de tres veces más prevalente entre las mujeres trans racializadas que entre las mujeres trans blancas o latinas.
- 1 de cada 3 personas trans encuestadas en D.C son VIH positivas.
- El 44% de las personas trans encuestadas en D.C. mencionaron el acceso a atención médica sensible a las necesidades trans, como una de sus cuatro primeras prioridades.
- Al 19% de las personas trans encuestadas les han negado atención médica debido a su identidad de género; el 28% ha sido acosada en un consultorio médico.
- Las personas trans también tenían más posibilidades de ser VIH positivas si habían sido atacadas sexualmente debido a su identidad de género, no tenían un diploma de escuela secundaria, tenían un ingreso anual menor que $10,000, o estaban desempleadas o habían perdido su trabajo debido a prejuicios.
RECURSOS ADICIONALES ACERCA DE LAS PERSONAS TRANSGÉNERO Y EL VIH
- Center of Excellence for Transgender Health
- National Center for Transgender Equality
- Community Healthcare Network
- Transgender Law Project
https://www.hrc.org
Noticias

La activista trans puertorriqueña Victoria Cruz, una de las figuras más representativas del movimiento por los derechos LGBTQ+ en Estados Unidos y sobreviviente de los históricos disturbios de Stonewall de 1969, falleció el pasado 25 de junio en la ciudad de Nueva York a los 79 años, tras una batalla contra el cáncer de hígado. Nacida en Guánica, Puerto Rico, y criada en Brooklyn, Cruz comenzó desde muy joven un camino marcado por la búsqueda de reconocimiento y dignidad como mujer trans en una época en la que la discriminación y la violencia eran una constante para la comunidad LGBTQ+. Su presencia en el Stonewall Inn durante la redada policial del 28 de junio de 1969 la convirtió en testigo y protagonista de uno de los acontecimientos que dio origen al movimiento moderno por los derechos LGBTQ+. Tras aquellos hechos, Cruz dedicó gran parte de su vida al activismo comunitario. Durante 17 años trabajó en el New York City Anti-Violence Project, organización dedicada a brindar apoyo a personas LGBTQ+ sobrevivientes de violencia y abuso, además de aquellos afectados por el VIH. A lo largo de su trayectoria, Cruz recibió diversos reconocimientos por su labor en favor de las víctimas de violencia. En 2012 fue distinguida con el National Crime Victims’ Service Award, otorgado por el entonces Departamento de Justicia de Estados Unidos, en reconocimiento a su trabajo como defensora de sobrevivientes LGBTQ+ de violencia y abuso. Con su fallecimiento, la comunidad LGBTQ+ pierde a una de sus referentes históricas, pero su legado permanece como testimonio de resistencia, solidaridad y lucha por una sociedad más justa e inclusiva para todas las personas. Descansa en paz, Victoria Cruz. https://gaylatinnews.com

La Policía Nacional ha detenido al sospechoso, que se citó con la joven, de 17 años, con la excusa de prestarle apoyo emocional tras sentirse rechazada por su identidad de género. La chica dio positivo a la flakka tras acudir al hospital con su madre, convencida de que la habían sometido a una sumisión química.











