La mujer que se tiró de un segundo piso en Ibiza era trans y sufría explotación sexual
ATA-Sylvia Rivera • 8 de julio de 2024
La fallecida se lanzó desde el segundo del bloque de apartamentos donde está el piso en el que se encontraba junto a otras mujeres prostituidas

El edificio desde donde se precipitó la víctima.
La mujer que apareció sin vida en ropa interior en el suelo de una zona común del bloque de apartamentos Géminis, en Platja d’en Bossa (Ibiza), el sábado a la una y media del mediodía, era una mujer trans explotada sexualmente, según informaron a Diario de Ibiza, del mismo grupo editorial, fuentes cercanas al caso.
La fallecida se lanzó desde la segunda planta del edificio, donde se halla el piso franco en el que se encontraba con otras mujeres prostituidas, al sufrir una crisis que la llevó a tirarse a través de la ventana de la vivienda.
Al parecer, la víctima, de unos veinte o treinta años de edad, estaba en el piso cuando empezó a angustiarse, según relataron personas del círculo de la víctima a fuentes próximas a la investigación.
Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Sant Josep acudieron al edificio, donde varios vecinos se alarmaron al ver el cuerpo sin vida de la joven, que iba desnuda, tan solo cubierta con un tanga, en el momento de producirse la muerte.
Una ambulancia acudió al inmueble y trasladó a la precipitada hasta el centro hospitalario privado. Allí, finalmente falleció a pesar de los esfuerzos de los sanitarios por recuperar sus constantes, según informaron desde el Ayuntamiento de Sant Josep.
Sin indicios criminalísticos
Aunque varios testigos presenciales aseguraron que alguien había lanzado intencionadamente a la joven desde el piso, situado en la calle de Porreres número 4, las primeras averiguaciones por parte de la Policía Judicial de la Guardia Civil apuntaron que se trataba de un posible suicidio.
Desde la Oficina Periférica de Comunicación (OPC) de la Guardia Civil detallaron, durante los días después del suceso, que no había indicios criminales, ya que el cuerpo no presentaba, en principio, signos de violencia. Los agentes han estado indagando acerca de las causas del fallecimiento para esclarecer los hechos desde que se produjo la muerte.
El juzgado de Instrucción número 3 también se ha hecho cargo del caso. Tras recoger los primeros testimonios por parte de las personas cercanas a la víctima y otros testigos, que indicaban que la joven se lanzó porque temía estar encinta, el forense comprobó durante la autopsia si, en efecto, tenía otra vida en el interior.
En ese momento averiguaron, en el Instituto de Medicina Legal, que se trataba de una mujer transexual (hombre biológico) que se había sometido en Argentina a una peligrosa operación, muy poco profesional, en los órganos reproductores que le había dejado gravísimas secuelas por mala praxis.
Se trataba de una ciudadana extranjera (su origen no ha sido facilitado a este diario) alejada de su familia y que vivía en la isla. Tampoco se sabe si la fallecida se encontraba bajo el efecto del alcohol o de las drogas cuando se precipitó por la ventana. Por el momento, desde el juzgado tienen pendiente enviar las pruebas al instituto toxicológico para sacar conclusiones en ese sentido.
Repatriación del cuerpo
Los familiares de la víctima se pusieron en contacto con la organización no gubernamental Metges del Món en Ibiza (que trabaja con mujeres en situación de prostitución) para preguntarles si se podían hacer cargo de la repatriación del cadáver de la joven a su país de origen, como explicaron a Diario de Ibiza representantes de Balears de esta asociación.
Desde la organización añadieron que, a pesar de que intentan prestar asistencia social en estos casos de vulnerabilidad, no disponen actualmente de los recursos económicos necesarios para llevar a cabo este trámite.
La Policía Judicial de la Guardia Civil continúa realizando el atestado del caso y ultimando la investigación, cuya hipótesis principal concluye que la víctima se tiró voluntariamente por la ventana de este piso dedicado a la prostitución en Platja d’en Bossa.
FUENTE: https://www.levante-emv.com/sucesos/2024/07/05/mujer-suicidio-ibiza-trans-agresion-sexual-105112035.html?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAAR1sR3g_jmrN1ZKgyUnPX7mRShXT56YH0Uh--HCyyM1glQaKNd0io0havh0_aem_K5SDK0W-lmPebST2rlYQ_Q
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La activista trans puertorriqueña Victoria Cruz, una de las figuras más representativas del movimiento por los derechos LGBTQ+ en Estados Unidos y sobreviviente de los históricos disturbios de Stonewall de 1969, falleció el pasado 25 de junio en la ciudad de Nueva York a los 79 años, tras una batalla contra el cáncer de hígado. Nacida en Guánica, Puerto Rico, y criada en Brooklyn, Cruz comenzó desde muy joven un camino marcado por la búsqueda de reconocimiento y dignidad como mujer trans en una época en la que la discriminación y la violencia eran una constante para la comunidad LGBTQ+. Su presencia en el Stonewall Inn durante la redada policial del 28 de junio de 1969 la convirtió en testigo y protagonista de uno de los acontecimientos que dio origen al movimiento moderno por los derechos LGBTQ+. Tras aquellos hechos, Cruz dedicó gran parte de su vida al activismo comunitario. Durante 17 años trabajó en el New York City Anti-Violence Project, organización dedicada a brindar apoyo a personas LGBTQ+ sobrevivientes de violencia y abuso, además de aquellos afectados por el VIH. A lo largo de su trayectoria, Cruz recibió diversos reconocimientos por su labor en favor de las víctimas de violencia. En 2012 fue distinguida con el National Crime Victims’ Service Award, otorgado por el entonces Departamento de Justicia de Estados Unidos, en reconocimiento a su trabajo como defensora de sobrevivientes LGBTQ+ de violencia y abuso. Con su fallecimiento, la comunidad LGBTQ+ pierde a una de sus referentes históricas, pero su legado permanece como testimonio de resistencia, solidaridad y lucha por una sociedad más justa e inclusiva para todas las personas. Descansa en paz, Victoria Cruz. https://gaylatinnews.com

La Policía Nacional ha detenido al sospechoso, que se citó con la joven, de 17 años, con la excusa de prestarle apoyo emocional tras sentirse rechazada por su identidad de género. La chica dio positivo a la flakka tras acudir al hospital con su madre, convencida de que la habían sometido a una sumisión química.











