La justicia australiana condena a una red social solo para mujeres a indemnizar con 6.066 € a una mujer trans
ATA - Sylvia Rivera • 27 de agosto de 2024
El Tribunal Federal de Australia ha condenado a una red social solo para mujeres a pagar 10.000 dólares australianos (6.066 euros) a una mujer trans a la que, después de ser aceptada, se le negó el acceso por ser considerada un hombre.
La justicia concluyó que aunque Roxanne Tickle no fue discriminada directamente, sí sufrió discriminación indirecta, que ocurre cuando una decisión afecta negativamente a una persona con un atributo específico.
En 2021, Tickle descargó «Giggle for Girls» (Risita para chicas, en español), una app publicitada como un espacio seguro solo para mujeres, que excluye a los hombres.
Para acceder, Tickle subió un «selfie» que fue aprobado, en un principio, por un software de reconocimiento de género diseñado para excluir a los hombres. Sin embargo, 7 meses después, su pertenencia fue revocada.
Tickle sostuvo que tenía derecho a usar servicios destinados a mujeres y que había sido discriminada por su identidad de género.
En consecuencia, demandó a la plataforma y a su directora ejecutiva, Sall Grover.
El equipo de abogados de «Giggle for Girs», por su parte, argumentó que el sexo es un concepto biológico y que la negación de acceso a Tickle constituía una discriminación sexual legítima, ya que la aplicación estaba diseñada para excluir a los hombres.
Sin embargo, el juez federal del caso, Robert Bromwich, desestimó este argumento y condenó a «Giggle for Girls».
Tickle celebró el fallo, afirmando que «todas las mujeres están protegidas contra la discriminación» y que esperaba que este caso fuera «sanador para las personas trans y de género diverso».
Grover, por su parte, expresó su descontento con el veredicto a través de X, afirmando que la lucha por los derechos de las mujeres continuaba y que proyectaba recurrir en apelación ante la «High Court» australiana (Tribunal Superior de Justicia).
Este caso, conocido como «Tickle vs Giggle», es el primero sobre discriminación por identidad de género que llega al Tribunal Federal en Australia. Su desenlace ha establecido un precedente sobre cómo los tribunales pueden manejar el debate entre la inclusión trans y los derechos basados en el sexo.
Tickle inició su transición en el año 2017, afirma que siempre había sido tratada como mujer, aunque ocasionalmente enfrentaba miradas de desconcierto.
La creadora de "Giggle for girls", una TERF.
Grover, por el contrario, sostuvo que no cree que una persona pueda "cambiar de sexo" y se negó a referirse a Tickle como «señora», declarando que «es un hombre biológico».
“Es una ficción legal que Tickle sea una mujer. Su certificado de nacimiento ha sido alterado de masculino a femenino, pero es un hombre biológico y siempre lo será. (…) Estamos defendiendo la seguridad de los espacios exclusivos para mujeres, pero también la realidad y la verdad básicas, que la ley debería reflejar”, argumentaba la creadora.
Grover dijo identificarse como TERF, un acrónimo que en inglés significa «Trans-Exclusionary Radical Feminist» o «feminista radical trans-excluyente».
Se utiliza para describir a un sector del "feminismo" que no reconoce a las mujeres trans como mujeres y, por lo tanto, no las incluye en sus luchas y demandas por los derechos de las mujeres.
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La activista trans puertorriqueña Victoria Cruz, una de las figuras más representativas del movimiento por los derechos LGBTQ+ en Estados Unidos y sobreviviente de los históricos disturbios de Stonewall de 1969, falleció el pasado 25 de junio en la ciudad de Nueva York a los 79 años, tras una batalla contra el cáncer de hígado. Nacida en Guánica, Puerto Rico, y criada en Brooklyn, Cruz comenzó desde muy joven un camino marcado por la búsqueda de reconocimiento y dignidad como mujer trans en una época en la que la discriminación y la violencia eran una constante para la comunidad LGBTQ+. Su presencia en el Stonewall Inn durante la redada policial del 28 de junio de 1969 la convirtió en testigo y protagonista de uno de los acontecimientos que dio origen al movimiento moderno por los derechos LGBTQ+. Tras aquellos hechos, Cruz dedicó gran parte de su vida al activismo comunitario. Durante 17 años trabajó en el New York City Anti-Violence Project, organización dedicada a brindar apoyo a personas LGBTQ+ sobrevivientes de violencia y abuso, además de aquellos afectados por el VIH. A lo largo de su trayectoria, Cruz recibió diversos reconocimientos por su labor en favor de las víctimas de violencia. En 2012 fue distinguida con el National Crime Victims’ Service Award, otorgado por el entonces Departamento de Justicia de Estados Unidos, en reconocimiento a su trabajo como defensora de sobrevivientes LGBTQ+ de violencia y abuso. Con su fallecimiento, la comunidad LGBTQ+ pierde a una de sus referentes históricas, pero su legado permanece como testimonio de resistencia, solidaridad y lucha por una sociedad más justa e inclusiva para todas las personas. Descansa en paz, Victoria Cruz. https://gaylatinnews.com

La Policía Nacional ha detenido al sospechoso, que se citó con la joven, de 17 años, con la excusa de prestarle apoyo emocional tras sentirse rechazada por su identidad de género. La chica dio positivo a la flakka tras acudir al hospital con su madre, convencida de que la habían sometido a una sumisión química.











