El origen del Orgullo tiene nombre de mujer trans, drag queen, racializada y prostituta

ATA - Sylvia Rivera • 27 de mayo de 2019

El inspector del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) que dirigió la operación dijo de ellos que apenas habían dado problemas nunca, porque "tenían las de perder". Se equivocaba. Seymour Pine, que capitaneó la acción policial del 28 de junio de 1969 contra el pub de ambiente Stonewall, no cayó entonces en la cuenta de que lo que no tenían era nada que perder. Así lo explicó la activista Sylvia Rivera años más tarde al hablar de la noche en que estalló el movimiento por la liberación LGTBI tal y como lo conocemos: "No le quitamos nada a nadie, no teníamos nada que perder".

Con ello Rivera se refería a las personas más excluidas de la comunidad LGTBI: trans, jóvenes con pluma, gays en la cárcel, personas racializadas, drags queens , prostitutos, personas sin hogar... Un abanico de disidentes sexuales frecuentemente ignorados pero que jugaron un papel decisivo en los disturbios que se conmemoran cada Orgullo LGTBI desde hace casi 40 años. Las vidas de dos de ellas han trascendido al paso del tiempo: Sylvia Rivera y Marsha P. Johnson, una mujer trans y otra drag queen racializadas que ejercían el trabajo sexual a las que la Historia les debe un lugar propio.

"En el relato oficial Stonewall ha pasado como una revuelta masculina, gay y blanca. Sin embargo, muchas de las que participaron eran como Marsha y Sylvia, trans, racializadas, negras e hispanas", explica la investigadora en raza, género y sexualidades Esther Mayoko Ortega, que hace hincapié en que esto "se debe a un doble factor fundamental: por un lado, la supremacía blanca y por otro la supremacía masculina".

Así se detalla en Stonewall. El Origen de una revuelta , el libro de Martin Duberman que en los años 90 arrojó luz sobre lo que había pasado en Stonewall. En él, además de recuperar la célebre frase "el primer Orgullo Gay fue una revuelta", el autor se propone acabar con lo que llama "el mito de Stonewall", que vendría a nombrar protagonistas a "tipos gays, cis, blancos, jóvenes, 'socialmente' guapos y 'liberados'". Sin embargo, "las trans racializadas lo dieron todo junto a las chaperas callejeras y a las bollos de todo tipo, y no faltó la presencia de maricas que luchaban ocultas en grupos anarquistas, autónomos, antibelicistas, comunistas o de liberación racial".

Así fue Stonewall

Dos de las personas que protagonizaron los disturbios fueron Marsha y Sylvia. Ambas, buenas amigas, ejercían el trabajo sexual en la misma calle y también juntas fundaron posteriormente STAR (Street Transvestite Action Revolutionaries) con el objetivo de prestar apoyo a las personas LGTBI más excluidas y las mujeres trans sin hogar.

Sylvia, de ascendencia portorriqueña y venezolana, fue una mujer trans –también se refirió a sí misma en alguna ocasión como drag queen – que en varias ocasiones relató los hechos que ocurrieron el 28 de junio en Stonewall, una noche que la propia Sylvia recordaba "cálida y húmeda": "Mi amante y yo estábamos bailando. Al momento siguiente se encendieron las luces. Era una redada. Empezaron a fichar a las queens y a meterlas en los coches de policía y sacaron las armas. Volaron cócteles molotov. Pensé 'Dios mío, la revolución está aquí. ¿Nos habéis tratado como mierda todos estos años? Ahora es nuestro turno'".

El pub, situado en Greenwich Village, una de las zonas en las que se movía la comunidad LGTBI, era por aquella época uno de los pocos lugares en los que las personas que no encajaban en la norma podían alternar en un momento de enorme persecución y hostigamiento hacia los homosexuales y transexuales. Las redadas de la brigada policial, llamada literalmente Escuadrón de la moral ( Moral Squad , en inglés), capitaneada por el inspector Pine, eran habituales en el local. Pero aquel 28 de junio fue diferente.

"La noche de Stonewall fue para todo el mundo como una fiesta al aire libre. No había nada planeado. Fue algo que simplemente ocurrió", explica Sylvia en una entrevista incluida en la recopilación de documentos sobre STAR elaborada por el colectivo editorial Untorelli Press.

"Cuando fui el sitio seguía en llamas. Sylvia Rivera y otras estaban en el parque tomando un cóctel. Estábamos volcando coches por las calles y, cielos, bloqueando el tráfico, gritando, chillando", dice la voz emocionada de Marsha P. Johnson en el documental sobre su vida estrenado en Netflix el año pasado. Marsha, una de las drag queens más conocidas de la ciudad, era afroamericana nacida en Nueva Jersey y desempeñó un papel relevante en la lucha LGTBI y contra el VIH, en el colectivo Act Up.

La muerte de Marsha, que se produjo en julio de 1992, todavía sigue siendo un misterio. Su cuerpo fue encontrado flotando en el río Hudson. La policía consideró que se había suicidado, pero su entorno siempre dudó de esa versión. Exactamente en el lugar en el que fue encontrada se sucedieron los homenajes: "Hoy estamos aquí para hablar de qué vamos a hacer acerca de la pérdida de un tesoro nacional, de este icono de la comunidad gay, de este fuego en Stonewall", decía frente al micrófono su entonces compañero de piso Randy Wicker, que también se ha referido a ella para afirmar que "se elevó por encima de ser un hombre o una mujer".

Reinas Callejeras

Marsha y Sylvia participaron en las manifestaciones del Orgullo que comenzaron a celebrarse a partir de 1970, pero su discurso era un dardo cargado de crítica contra la comunidad LGTBI, a la que Sylvia llamó "un club blanco y de clase media". Desde su posición disidente, ambas consideraron siempre que el movimiento estaba dejando atrás a aquellas que no se ajustaban a la norma de lo que la sociedad consideraba mínimamente aceptable.

"Las reinas callejeras revolucionarias de color fueron un impedimento en el objetivo de asimilación en el mundo capitalista, blanco y heterosexual", afirma sobre ellas en su libro Duberman. La propia Sylvia lo resumió en una charla que ofreció en 2001 en el Centro comunitario de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero de Nueva York.

"Integración, normalidad, ser normal. Entiendo cuánto les gusta a todos encajar en esa comunidad mainstream gay y lesbiana. Veo que volvemos al llamado armario liberado porque nosotros, los miembros de esta comunidad dominante, deseamos casarnos, deseamos este estatus. Eso es todo perfecto. Pero te estás olvidando de tu propia identidad. No creo que tenga que encajar en ese armario de la sociedad normal y a la que se dirige la corriente principal homosexual".

Sylvia y Marsha fueron críticas con la exclusión que, consideraban, vivían las personas trans y no normativas en la comunidad LGTBI –"la comunidad trans ha permitido que la comunidad gay y lesbiana hable por nosotros"– y censuraron la tendencia habitual de justificar la consecución de derechos solo para algunos como un avance, mientras otros se quedan atrás. "Déjenos llegar y luego os ayudaremos a obtener el vuestro –explicaba Sylvia– Si lo escucho una vez más, creo que saltaré del edificio Empire State ".

Ninguna estaba dispuesta a dar su brazo a torcer y su posición radical hizo que fueran a menudo marginadas y ninguneadas en el propio movimiento. Sin embargo, no se quedaron sin señalarlo. En la marcha del Orgullo de 1973, Sylvia, que moriría 29 años después, irrumpió en el escenario entre abucheos tras abrirse paso para aferrarse al micrófono. Allí dio un discurso que ha pasado a la historia: "He estado tratando de subir aquí todo el día por vuestros hermanos gays y hermanas lesbianas en la cárcel", comienza.

https://www.eldiario.es

Noticias

Por ATA Sylvia Rivera 26 de mayo de 2026
A pesar de reconocer los perjuicios de no poder utilizar aseos acordes a su identidad de género, la solución propuesta por las autoridades incide en la segregación
Por ATA Sylvia Rivera 25 de mayo de 2026
This is a subtitle for your new post
Por ATA Sylvia Rivera 22 de mayo de 2026
El caso es considerado un precedente para mujeres trans en México. La agresión ocurrió en un hotel de la alcaldía Benito Juárez en 2022.
Por ATA - Sylvia Rivera 21 de mayo de 2026
Barcelona, octubre de 1991. España todavía está entrando en los años 90, a unos meses de los Juegos Olímpicos. La ciudad intenta proyectar modernidad, apertura, libertad. Pero, en una glorieta del parque de la Ciutadella, un grupo de jóvenes neonazis encuentra a varias personas sin hogar descansando bajo unas mantas. Entre ellas hay una mujer trans de 45 años, Sonia Rescalvo. Pocos minutos después sería asesinada a golpes, patadas y barras metálicas, y otras dos personas resultarían gravemente heridas con secuelas permanentes. Y aunque entonces casi nadie lo sabía, aquel crimen iba a cambiar para siempre la manera en que la justicia española entendería los delitos de odio. ¿Quién era Sonia? Sonia Rescalvo nació en Cuenca en 1965. Y como muchísimas personas trans de su generación, tuvo que marcharse de su entorno para poder vivir su identidad. En la actualidad, usamos una palabra muy potente para eso: sexilio. Y Barcelona en aquella época, con todas sus contradicciones, era uno de los pocos lugares donde una persona trans podía intentar construir una vida con algo más de libertad. Sonia trabajó como vedette durante un tiempo, pero la realidad terminó golpeándola muy duro entre adicciones, prostitución y pobreza extrema. Una vulnerabilidad que la convertiría en un claro objetivo. La noche de los hechos El 5 de octubre de 1991, un grupo de jóvenes skinheads pasaba la noche por distintos bares de Barcelona, y sobre las tres y media de la madrugada entraron en el parque de la Ciutadella. Allí llegan a una glorieta donde duermen varias personas sin hogar tapadas con mantas y empiezan a hacer ruido. Sonia y otra persona les dicen algo muy sencillo: que los dejen dormir. En ese momento, se desencadena lo peor. Los agresores se dan cuenta de que quienes están allí son homosexuales y personas trans, y uno de ellos utiliza la expresión “subir a tocar el tambor”, que en su argot significaba golpear brutalmente la cabeza de alguien en manada. Los agresores comenzaron a patear sus cabezas y tórax, hasta que Sonia perdió el conocimiento. Seguidamente, uno de los neonazis comprobó si alguna de las víctimas seguía respirando, para acto seguido acabar con su vida. Un antes y un después en la justicia española El caso Sonia obligó a la justicia española a hacerse una pregunta distinta. Hasta entonces muchas investigaciones se centraban exclusivamente en: quién golpeó, quién mató o quién llevaba el arma. Pero este crimen obligó a preguntarse algo mucho más profundo: ¿por qué eligieron precisamente a esa víctima? Porque ella no fue asesinada al azar. Era una mujer trans, era pobre y dormía en la calle. En definitiva, era vulnerable. La agresión no solo buscaba matarla sino mandar un mensaje de exclusión y de odio a todo un colectivo. Los errores en la construcción del caso El problema estructural en este caso radica en que no se contemplara el motivo discriminatorio en el actuar criminal. Muchas veces, el problema aparece al principio, en cómo se mira el crimen. Con Sonia ocurrió algo peligrosísimo: se empezó investigar como una agresión salvaje de jóvenes violentos, pero no con toda la intensidad necesaria como una posible agresión selectiva contra personas vulnerables. Afortunadamente, el Mosso d’Esquadra Joan Carles Molinero Juncà, se hizo cargo de esa investigación y la impulsó de forma moderna y profesional, pero voluntarista. Y eso condiciona todo. Porque, si desde el primer momento no incorporas la discriminación como hipótesis, el odio puede desaparecer del procedimiento aunque sea el núcleo del crimen. La importancia del fiscal especialista en delitos de odio Hay quien piensa que un fiscal solo aparece en el juicio. Y no. Hay fiscales revisando denuncias, monitorizando procedimientos, intentando detectar motivaciones discriminatorias que a veces ni siquiera aparecen claramente descritas en el atestado inicial por razones ajenas a los policías. Esta labor exige formación, sensibilidad y muchísimo compromiso humano. Y a pesar del esfuerzo, su ánimo no decae. Saben que detrás de cada denuncia hay una persona que muchas veces llega rota, con miedo, con vergüenza o con sensación de que nadie le va a creer. Y ahí, el papel del fiscal es estrictamente necesario. La realidad de las mujeres trans en la actualidad En unas jornadas recientes en la Fiscalía, se analizó el asesinato de Sonia, con la oportunidad de conversar y aprender de Sofía, Judith y Marina, mujeres trans con increíbles reflexiones e historias a sus espaldas. No hablaron desde el resentimiento, pero también desde la dignidad, reivindicando algo tan simple como su derecho a existir, a vivir tranquilas y a no tener miedo. Un testimonio que recuerda que la discriminación y la transfobia no conceptos abstractos. Detrás de ellas hay seres humanos, y la dignidad humana, no se debate. ¿Acabarán algún día este tipo de crímenes? El fiscal asegura que el problema no ha desaparecido, sino que ha cambiado de forma. A día de hoy tenemos mejores leyes y mayor formación, pero siguen existiendo discursos de deshumanización que se amparan en era de la desinformación. Hay que recalcar dos ideas fundamentales: 1. Los delitos de odio no castigan ideas, castigan conductas que lesionan derechos fundamentales en un contexto discriminatorio. 2. Los discursos de odio sí son peligrosos por sí mismos, porque reducen las barreras frente a la violencia. Cuando conviertes constantemente a un colectivo en amenaza, acabas facilitando que alguien crea legítimo atacarlo. Y por eso recordar a Sonia no es mirar al pasado. Es preguntarnos qué sociedad queremos ser, si una sociedad donde determinadas personas tengan miedo de existir, o una capaz de proteger la dignidad de todos. Martín reafirma que la dignidad humana no puede depender ni de la identidad, ni de la orientación sexual, ni del aspecto físico, ni de la pobreza, ni de la vulnerabilidad. Porque, es para todos, o al final no será para nadie. https://cadenaser.com
Por ATA Sylvia Rivera 20 de mayo de 2026
La Policía autonómica de Cataluña detuvo a un hombre de 48 años en Figueres acusado de asesinar a su expareja, una mujer trans hondureña, a quien atacó con un arma blanca en la vía pública.
Por ATA Sylvia Rivera 19 de mayo de 2026
La sentencia de un juzgado de Aragón da la razón al demandante. «Su pecho le provocaba un elevado malestar, no solo emocional y psicológico, sino también físico»
Por ATA Sylvia Rivera 18 de mayo de 2026
El proyecto reunió arte, moda y trabajo comunitario construido con mujeres trans vinculadas al barrio del Esterito y otras colonias de la ciudad
Por ATA - Sylvia Rivera 15 de mayo de 2026
María Cortés renovó el DNI en el año 2024 con su nuevo nombre y sexo, pero el Ayuntamiento de Dos Hermanas no remitió la información a la Oficina del Censo Electoral, por lo que su tarjeta no es correcta para las elecciones del domingo en Andalucía. El Consistorio alega que la ciudadana no actualizó el padrón, pero hace un año inició los trámites para modificar esos datos.
Por ATA Sylvia Rivera 13 de mayo de 2026
El Mapa Arcoíris 2026, con datos de 49 países, encumbra al Estado de la UE como el más garantista con los derechos del colectivo
Por ATA Sylvia Ribera 13 de mayo de 2026
Activistas e integrantes de la comunidad trans se manifestaron en Palacio Municipal de Tijuana este martes 12 de mayo para exigir atención ante discursos y acciones de odio en contra de la comunidad en esta ciudad fronteriza.