El actor Elliot Page vuelve al cine con Close to You, de Dominic Savage.
ATA - Sylvia Rivera • 29 de agosto de 2024
"Quiero usar mi plataforma para ayudar a otros a elevar su voz"
En una escena de Close to You, película que marca el regreso a la pantalla grande de Elliot Page –antes Ellen Page–, un hombre trans vuelve a casa con su familia y se encuentra con una vieja amiga de la secundaria que no lo ha visto desde antes de su cambio. Ésta sonríe, lo estudia. “Te ves igual –le dice–. Sólo más tú”.
Page tuvo experiencias brillantes en las cintas que hizo antes de su transición en la vida real (recordemos Juno o la alucinante Inceptión, de Christopher Nolan), pero no fueron experiencias completas, comparte. Esto sonará muy dramático, advierte en entrevista. “Siento que he alcanzado un nivel de calma que nunca pensé que lograría en un set. Simplemente no podía. Siempre me sentí demasiado incómodo, demasiado no presente. También…”
Elliot Page tiene 37 años pero parece mucho más joven. Obtuvo una nominación al Oscar por Juno y, particularmente después de declararse trans, en 2020, es una de las personas de las que más se habla en el planeta. Savage es un británico cis de 61 años, de ojos brillantes, un cineasta interesado en el drama naturalista y los estudios de personajes conmovedores.
A Page le encantaba su trabajo y su enfoque relajado, con estrellas como Kate Winslet, con las que el director se reunía y poco a poco construían una historia a partir de ideas. Close to You surgió de manera similar. En el set, Savage a veces dejaba que su cámara rodara sin un punto final fijo. Una sola toma duró 53 minutos.
Disfruto cuando veo actores haciendo algo en lo que creo totalmente, dice Savage. Veo muchas películas, y aunque muchas están muy bien hechas y tienen actuaciones geniales, en realidad no miro la realidad de sus sentimientos. Este proceso lo permite, y cuando veo a Elliot en la pantalla o cuando estábamos haciendo nuestra película, en realidad me afectó terriblemente. Sabía que iba a llegar a un lugar muy poderoso dentro de sí mismo.
Close to You es una especie de regreso a casa cinematográfico para Page, y su primera película desde Flatliners, de 2017, un sombrío remake de terror que, en sus memorias de 2023, Pageboy, describió como un verdadero desastre.
La cinta está alineada con la propia identidad de Page y con una narración pequeña, íntima y basada en los personajes. Él interpreta a Sam, quien ha hecho una transición y sabe que viajar de regreso a su pasado abrirá viejas heridas. La película es divertida, tierna y se aleja bastante de los clichés: Sam no se asusta con su familia porque sean terribles, por ejemplo. De hecho, son liberales bien intencionados.
El objetivo era no tener una familia horrible y transfóbica, comenta Page. La idea era estar en una que realmente estuviera haciendo lo mejor que podía y que amara a Sam. Quería encontrar ese equilibrio entre la alegría y la sensación de alcanzar personalmente un lugar al que nunca pensaste que llegarías. En Close to You, Sam y su amiga de la secundaria Katherine (Hillary Baack) comparten una dinámica compleja y vagamente romántica, libre de las reglas de género e identidad sexual.
No como en la película
Tampoco es la vida de Page. Si bien existen paralelos entre él y el personaje, éste parece haber tenido las cosas mucho más fáciles. Page, por ejemplo, escribió en sus memorias que está distanciado de su padre y su madrastra, mientras la relación con su madre –hija de un ministro que en un momento le dijo que la homosexualidad no existe– ha fluctuado a lo largo de décadas. Sin embargo, hoy están cerca.
La cinta tuvo buena respuesta en festivales, como en el Internacional de Toronto, donde se estrenó. Las respuestas individuales de jóvenes queer y trans han significado aún más. Me decían que para ellos era muy importante haberlo visto, comenta Page, y por eso, en primer lugar, quiero hacer películas.
Tampoco se engaña sobre el estado de las cosas. No se puede evitar volver a la realidad de la situación en que nos encontramos, afirma. En Estados Unidos, los crímenes de odio relacionados con la identidad de género aumentaron 32 por ciento en 2022, según la FBI, mientras en Inglaterra y Gales entre 2022 y 2023 se cometió un número récord de crímenes de odio contra personas trans, según un informe del Ministerio del Interior.
He luchado en la vida para llegar a donde estoy ahora, pero también tengo acceso a recursos y atención que muchos no tienen, continúa. “Así que quiero usar mi plataforma y conectarme con otras personas para ayudarlas a elevar sus voces y…”
Pausa lo que dice y esboza una media sonrisa: Sólo estoy tratando de hacer lo mejor que puedo. Hace una mueca. A menudo es incómodo porque termino en la posición de que me pregunten sobre cosas, cuando otras personas tienen mucha más experiencia que yo, agrega.
Pero eso me obliga a educarme, puntualiza. “Sé que necesito estar al tanto de lo que pasa. También soy muy afortunado de tener una comunidad increíble de personas trans en mi vida que están tan ocupadas y abrumadas con toda la mierda que están pasando, pero que son tan amables conmigo y me apoyan siempre”.
Page creció en Halifax, Nueva Escocia, y ya era una estrella de televisión en Canadá cuando tenía 10 años. El thriller de 2005 Hard Candy, en el que su personaje tendió una trampa a un prolífico abusador de menores, lo llevó a nivel mundial. Siguieron X-Men (en la que interpretó a la mutante Kitty Pryde), así como la película de culto de roller derby Juno.
También es interesante verlo ahora a través de una lente queer, y de todo lo que Page ha hablado públicamente desde entonces (se declaró gay antes de la transición, en 2014, y en 2021 se describió a como queer y no binario).
“Ahora miro hacia atrás y (lo queer) es todo lo que veo en la mayoría de mis personajes”, afirma. “Y eso es exactamente lo que hizo a Juno tan especial, y por qué tanta gente se conectó con ese él”. Page la construyó desde cero. “Pensé: ‘así es como se vestirá’. Esta es su cadencia, cómo se mueve, cómo camina. Obviamente, mucho de eso se debe a mi carácter queer”.
Fue sólo después de que se hizo la película y Juno se convirtió en fenómeno que le quitaron la voz a Page. Anteriormente habló de que le ordenaron usar tacones y vestidos de fiesta mientras estaba en el circuito de premios de la película, y de no tener voz sobre cómo fue presentado a los medios.
“Y ahora, cuando reflexiono sobre ese filme y todos los vestidos que tuve que usar mientras la promovía, es como… extraasqueroso. Porque, en mi opinión, mi carácter queer es lo que hizo que esa película fuera muy especial”, asesta. “Obviamente, es un guión y un cineasta increíbles y todas esas cosas, pero mi carácter queer está muy relacionado con cómo era ese personaje, ¿sabes?”
Close to You está disponible en Mubi.
Tradución: Juan José Olivares
Adam White
The Independent
Periódico La Jornada
https://www.jornada.com.mx
Noticias

Barcelona, octubre de 1991. España todavía está entrando en los años 90, a unos meses de los Juegos Olímpicos. La ciudad intenta proyectar modernidad, apertura, libertad. Pero, en una glorieta del parque de la Ciutadella, un grupo de jóvenes neonazis encuentra a varias personas sin hogar descansando bajo unas mantas. Entre ellas hay una mujer trans de 45 años, Sonia Rescalvo. Pocos minutos después sería asesinada a golpes, patadas y barras metálicas, y otras dos personas resultarían gravemente heridas con secuelas permanentes. Y aunque entonces casi nadie lo sabía, aquel crimen iba a cambiar para siempre la manera en que la justicia española entendería los delitos de odio. ¿Quién era Sonia? Sonia Rescalvo nació en Cuenca en 1965. Y como muchísimas personas trans de su generación, tuvo que marcharse de su entorno para poder vivir su identidad. En la actualidad, usamos una palabra muy potente para eso: sexilio. Y Barcelona en aquella época, con todas sus contradicciones, era uno de los pocos lugares donde una persona trans podía intentar construir una vida con algo más de libertad. Sonia trabajó como vedette durante un tiempo, pero la realidad terminó golpeándola muy duro entre adicciones, prostitución y pobreza extrema. Una vulnerabilidad que la convertiría en un claro objetivo. La noche de los hechos El 5 de octubre de 1991, un grupo de jóvenes skinheads pasaba la noche por distintos bares de Barcelona, y sobre las tres y media de la madrugada entraron en el parque de la Ciutadella. Allí llegan a una glorieta donde duermen varias personas sin hogar tapadas con mantas y empiezan a hacer ruido. Sonia y otra persona les dicen algo muy sencillo: que los dejen dormir. En ese momento, se desencadena lo peor. Los agresores se dan cuenta de que quienes están allí son homosexuales y personas trans, y uno de ellos utiliza la expresión “subir a tocar el tambor”, que en su argot significaba golpear brutalmente la cabeza de alguien en manada. Los agresores comenzaron a patear sus cabezas y tórax, hasta que Sonia perdió el conocimiento. Seguidamente, uno de los neonazis comprobó si alguna de las víctimas seguía respirando, para acto seguido acabar con su vida. Un antes y un después en la justicia española El caso Sonia obligó a la justicia española a hacerse una pregunta distinta. Hasta entonces muchas investigaciones se centraban exclusivamente en: quién golpeó, quién mató o quién llevaba el arma. Pero este crimen obligó a preguntarse algo mucho más profundo: ¿por qué eligieron precisamente a esa víctima? Porque ella no fue asesinada al azar. Era una mujer trans, era pobre y dormía en la calle. En definitiva, era vulnerable. La agresión no solo buscaba matarla sino mandar un mensaje de exclusión y de odio a todo un colectivo. Los errores en la construcción del caso El problema estructural en este caso radica en que no se contemplara el motivo discriminatorio en el actuar criminal. Muchas veces, el problema aparece al principio, en cómo se mira el crimen. Con Sonia ocurrió algo peligrosísimo: se empezó investigar como una agresión salvaje de jóvenes violentos, pero no con toda la intensidad necesaria como una posible agresión selectiva contra personas vulnerables. Afortunadamente, el Mosso d’Esquadra Joan Carles Molinero Juncà, se hizo cargo de esa investigación y la impulsó de forma moderna y profesional, pero voluntarista. Y eso condiciona todo. Porque, si desde el primer momento no incorporas la discriminación como hipótesis, el odio puede desaparecer del procedimiento aunque sea el núcleo del crimen. La importancia del fiscal especialista en delitos de odio Hay quien piensa que un fiscal solo aparece en el juicio. Y no. Hay fiscales revisando denuncias, monitorizando procedimientos, intentando detectar motivaciones discriminatorias que a veces ni siquiera aparecen claramente descritas en el atestado inicial por razones ajenas a los policías. Esta labor exige formación, sensibilidad y muchísimo compromiso humano. Y a pesar del esfuerzo, su ánimo no decae. Saben que detrás de cada denuncia hay una persona que muchas veces llega rota, con miedo, con vergüenza o con sensación de que nadie le va a creer. Y ahí, el papel del fiscal es estrictamente necesario. La realidad de las mujeres trans en la actualidad En unas jornadas recientes en la Fiscalía, se analizó el asesinato de Sonia, con la oportunidad de conversar y aprender de Sofía, Judith y Marina, mujeres trans con increíbles reflexiones e historias a sus espaldas. No hablaron desde el resentimiento, pero también desde la dignidad, reivindicando algo tan simple como su derecho a existir, a vivir tranquilas y a no tener miedo. Un testimonio que recuerda que la discriminación y la transfobia no conceptos abstractos. Detrás de ellas hay seres humanos, y la dignidad humana, no se debate. ¿Acabarán algún día este tipo de crímenes? El fiscal asegura que el problema no ha desaparecido, sino que ha cambiado de forma. A día de hoy tenemos mejores leyes y mayor formación, pero siguen existiendo discursos de deshumanización que se amparan en era de la desinformación. Hay que recalcar dos ideas fundamentales: 1. Los delitos de odio no castigan ideas, castigan conductas que lesionan derechos fundamentales en un contexto discriminatorio. 2. Los discursos de odio sí son peligrosos por sí mismos, porque reducen las barreras frente a la violencia. Cuando conviertes constantemente a un colectivo en amenaza, acabas facilitando que alguien crea legítimo atacarlo. Y por eso recordar a Sonia no es mirar al pasado. Es preguntarnos qué sociedad queremos ser, si una sociedad donde determinadas personas tengan miedo de existir, o una capaz de proteger la dignidad de todos. Martín reafirma que la dignidad humana no puede depender ni de la identidad, ni de la orientación sexual, ni del aspecto físico, ni de la pobreza, ni de la vulnerabilidad. Porque, es para todos, o al final no será para nadie. https://cadenaser.com

María Cortés renovó el DNI en el año 2024 con su nuevo nombre y sexo, pero el Ayuntamiento de Dos Hermanas no remitió la información a la Oficina del Censo Electoral, por lo que su tarjeta no es correcta para las elecciones del domingo en Andalucía. El Consistorio alega que la ciudadana no actualizó el padrón, pero hace un año inició los trámites para modificar esos datos.

Organizaciones piden a la Fiscalía del Edomex aplicar protocolos con perspectiva de género y diversidad sexual. De acuerdo con pronunciamientos difundidos por organizaciones civiles y medios locales, Fanny era maestra de danza, coreógrafa, creadora de contenido en TikTok y una persona muy querida dentro de su comunidad. Tras darse a conocer el caso, colectivos hicieron un llamado urgente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para que el crimen sea investigado con perspectiva de género y diversidad sexual, evitando cualquier forma de revictimización. Además, solicitaron que se agoten todas las líneas de investigación, incluyendo la posibilidad de feminicidio y crimen de odio. “Las vidas de las mujeres trans importan y casos como éste no pueden permanecer en la impunidad”, expresaron organizaciones en redes sociales. También pidieron a medios de comunicación y autoridades respetar de forma irrestricta la identidad de género de la víctima durante la cobertura y el proceso judicial. En el posicionamiento, activistas recordaron que la violencia transfeminicida sigue siendo una realidad alarmante en México y señalaron que las reformas legales aprobadas recientemente en el Estado de México para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en acceso real a la justicia para las víctimas y sus familias. Personas cercanas a Fanny compartieron mensajes de despedida y reconocimiento a su trayectoria como maestra de danza. “Fanny, una de las mejores maestras de danza. Que Papá Dios te tenga en un mejor lugar, te recordamos con mucho cariño”, escribió una persona en redes sociales. El caso ha provocado indignación entre usuarios y colectivos LGBTQ+, quienes han comenzado a difundir el hashtag #NoMásTransfeminicidios para exigir justicia y visibilizar la violencia contra mujeres trans en el país. Organizaciones también pidieron a medios y autoridades respetar la identidad de género de Fanny y evitar procesos de revictimización. “La violencia transfeminicida es una realidad galopante en el país”, señalaron activistas, quienes además recordaron que las reformas para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en justicia real para las víctimas. Amistades y alumnas la recuerdan como una gran maestra de danza y una persona llena de sueños que hoy quedaron truncados. https://elclosetlgbt.com










