Colectivos trans inician la batalla judicial contra el nombramiento de Isabel García en Igualdad: “No vamos a parar”
ATA-Sylvia Rivera • 17 de enero de 2024
Las organizaciones han presentado un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Supremo, que ya ha requerido al Ministerio de Igualdad para que envíe el expediente en el que se justifica la designación de la nueva directora del Instituto de las Mujeres, que se posicionó duramente contra la Ley Trans

Representantes de la Federación Plataforma Trans y Euforia Familias Trans Aliadas anuncian la presentación del recurso a las puertas del Ministerio de Igualdad
Los colectivos trans han dado un paso más en su rechazo a la nueva directora del Instituto de las Mujeres, Isabel García, y han iniciado el proceso judicial para pedir la revocación de su nombramiento por parte del Consejo de Ministros a través de la interposición de un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Supremo. Así lo han detallado este martes la Federación Plataforma Trans y Euforia Familia Trans-Aliadas, que se oponen a que García siga en el cargo tras los posicionamientos que vertió en X (antes Twitter) sobre las personas trans y la Ley Trans durante la tensa tramitación de la norma.
Poco más de 24 horas después de la interposición del recurso, el Tribunal Supremo ya ha emitido la diligencia en la que requiere al Ministerio de Igualdad para que, en el plazo de 20 días, remita el expediente administrativo en el que se justificó su elección para el cargo. Lo que recurren las organizaciones es el Real Decreto del 27 de diciembre por el que se nombró directora del Instituto de las Mujeres a la socialista. Una vez responda la Administración, que puede recurrir la decisión del Alto Tribunal, los colectivos tendrán 20 días para formalizar demanda.
“Creemos que es un nombramiento indigno que atenta contra los valores democráticos porque más que representar la igualdad, lo que ha hecho estos últimos años es violentar a las personas trans. Es una cuestión de higiene democrática que salga de las instituciones y no vamos a parar hasta que esto ocurra”,
ha esgrimido a las puertas del Ministerio de Igualdad Natalia Aventín, presidenta de Euforia.
“Se entiende que el nombramiento no satisface los criterios que impone la ley. Una persona que sistemáticamente, incluso después de estar aprobada la Ley Trans, se ha posicionado en contra y ha negado la identidad de las mujeres trans como mujeres no es una persona idónea para el puesto”,
argumenta Saúl Castro, abogado especializado en derechos LGTBI y representante legal de los colectivos en este proceso.
La elección de García, que hasta ahora ejercía como consultora en políticas de igualdad en el sector privado, desató las críticas de los colectivos LGTBI y partidos como Sumar y Podemos debido a los comentarios que durante los últimos años hizo en las redes sociales, en los que cargó duramente contra la Ley Trans con términos como “dictadura queer”
o “delirio queer”
además de afirmar que “las mujeres trans no existen”,
que “no es una buena ley”
o que el objetivo de la norma es “borrar a las mujeres de lo político”.
En medio de la polémica, la directora pidió disculpas por si “hubiera podido causar alguna ofensa”
y mostró su “total y absoluto compromiso”
con la ley, que lleva casi un año en vigor, pero no convenció al movimiento LGTBI. “No nos sirven porque es una persona que ha demostrado que es una militante contra los derechos de las personas trans y la transfobia no es una opinión, es la materialización del odio”, opina Mar Cambrollé, presidenta de la Federación Plataforma Trans.
La activista considera que el nombramiento “supone una involución”
frente a la aprobación de la Ley Trans, que entró en vigor hace casi un año, y que “fue uno de los avances más importantes y sitúa a España como referente” internacional. “Entendemos que es una irresponsabilidad que un Consejo de Ministros de un gobierno progresista cometa una involución de este tamaño sobre los derechos de las personas trans”, añade Cambrollé, que asegura que “en cumplimiento de la propia ley debería estar cesada ya”.
Los colectivos LGTBI ya mostraron de forma unánime su oposición al nombramiento de García la semana pasada ante la ministra de Igualdad, Ana Redondo, con quien mantuvieron una reunión. Por su parte, el ministerio se mantiene en su designación, pero se ha comprometido en impulsar la norma y llevar a cabo su desarrollo reglamentario. Antes de la designación, varios habían sido los gestos de la nueva titular a favor de los derechos trans, de hecho, poco antes había asistido a la manifestación contra los recortes de Isabel Díaz-Ayuso a las leyes LGTBI en Madrid e incluso llegó a recomendar 20.000 especies de abejas, una película sobre infancias trans.
FUENTE: https://www.eldiario.es/sociedad/colectivos-trans-inician-batalla-judicial-nombramiento-isabel-garcia-igualdad-no-parar_1_10840407.html
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Barcelona, octubre de 1991. España todavía está entrando en los años 90, a unos meses de los Juegos Olímpicos. La ciudad intenta proyectar modernidad, apertura, libertad. Pero, en una glorieta del parque de la Ciutadella, un grupo de jóvenes neonazis encuentra a varias personas sin hogar descansando bajo unas mantas. Entre ellas hay una mujer trans de 45 años, Sonia Rescalvo. Pocos minutos después sería asesinada a golpes, patadas y barras metálicas, y otras dos personas resultarían gravemente heridas con secuelas permanentes. Y aunque entonces casi nadie lo sabía, aquel crimen iba a cambiar para siempre la manera en que la justicia española entendería los delitos de odio. ¿Quién era Sonia? Sonia Rescalvo nació en Cuenca en 1965. Y como muchísimas personas trans de su generación, tuvo que marcharse de su entorno para poder vivir su identidad. En la actualidad, usamos una palabra muy potente para eso: sexilio. Y Barcelona en aquella época, con todas sus contradicciones, era uno de los pocos lugares donde una persona trans podía intentar construir una vida con algo más de libertad. Sonia trabajó como vedette durante un tiempo, pero la realidad terminó golpeándola muy duro entre adicciones, prostitución y pobreza extrema. Una vulnerabilidad que la convertiría en un claro objetivo. La noche de los hechos El 5 de octubre de 1991, un grupo de jóvenes skinheads pasaba la noche por distintos bares de Barcelona, y sobre las tres y media de la madrugada entraron en el parque de la Ciutadella. Allí llegan a una glorieta donde duermen varias personas sin hogar tapadas con mantas y empiezan a hacer ruido. Sonia y otra persona les dicen algo muy sencillo: que los dejen dormir. En ese momento, se desencadena lo peor. Los agresores se dan cuenta de que quienes están allí son homosexuales y personas trans, y uno de ellos utiliza la expresión “subir a tocar el tambor”, que en su argot significaba golpear brutalmente la cabeza de alguien en manada. Los agresores comenzaron a patear sus cabezas y tórax, hasta que Sonia perdió el conocimiento. Seguidamente, uno de los neonazis comprobó si alguna de las víctimas seguía respirando, para acto seguido acabar con su vida. Un antes y un después en la justicia española El caso Sonia obligó a la justicia española a hacerse una pregunta distinta. Hasta entonces muchas investigaciones se centraban exclusivamente en: quién golpeó, quién mató o quién llevaba el arma. Pero este crimen obligó a preguntarse algo mucho más profundo: ¿por qué eligieron precisamente a esa víctima? Porque ella no fue asesinada al azar. Era una mujer trans, era pobre y dormía en la calle. En definitiva, era vulnerable. La agresión no solo buscaba matarla sino mandar un mensaje de exclusión y de odio a todo un colectivo. Los errores en la construcción del caso El problema estructural en este caso radica en que no se contemplara el motivo discriminatorio en el actuar criminal. Muchas veces, el problema aparece al principio, en cómo se mira el crimen. Con Sonia ocurrió algo peligrosísimo: se empezó investigar como una agresión salvaje de jóvenes violentos, pero no con toda la intensidad necesaria como una posible agresión selectiva contra personas vulnerables. Afortunadamente, el Mosso d’Esquadra Joan Carles Molinero Juncà, se hizo cargo de esa investigación y la impulsó de forma moderna y profesional, pero voluntarista. Y eso condiciona todo. Porque, si desde el primer momento no incorporas la discriminación como hipótesis, el odio puede desaparecer del procedimiento aunque sea el núcleo del crimen. La importancia del fiscal especialista en delitos de odio Hay quien piensa que un fiscal solo aparece en el juicio. Y no. Hay fiscales revisando denuncias, monitorizando procedimientos, intentando detectar motivaciones discriminatorias que a veces ni siquiera aparecen claramente descritas en el atestado inicial por razones ajenas a los policías. Esta labor exige formación, sensibilidad y muchísimo compromiso humano. Y a pesar del esfuerzo, su ánimo no decae. Saben que detrás de cada denuncia hay una persona que muchas veces llega rota, con miedo, con vergüenza o con sensación de que nadie le va a creer. Y ahí, el papel del fiscal es estrictamente necesario. La realidad de las mujeres trans en la actualidad En unas jornadas recientes en la Fiscalía, se analizó el asesinato de Sonia, con la oportunidad de conversar y aprender de Sofía, Judith y Marina, mujeres trans con increíbles reflexiones e historias a sus espaldas. No hablaron desde el resentimiento, pero también desde la dignidad, reivindicando algo tan simple como su derecho a existir, a vivir tranquilas y a no tener miedo. Un testimonio que recuerda que la discriminación y la transfobia no conceptos abstractos. Detrás de ellas hay seres humanos, y la dignidad humana, no se debate. ¿Acabarán algún día este tipo de crímenes? El fiscal asegura que el problema no ha desaparecido, sino que ha cambiado de forma. A día de hoy tenemos mejores leyes y mayor formación, pero siguen existiendo discursos de deshumanización que se amparan en era de la desinformación. Hay que recalcar dos ideas fundamentales: 1. Los delitos de odio no castigan ideas, castigan conductas que lesionan derechos fundamentales en un contexto discriminatorio. 2. Los discursos de odio sí son peligrosos por sí mismos, porque reducen las barreras frente a la violencia. Cuando conviertes constantemente a un colectivo en amenaza, acabas facilitando que alguien crea legítimo atacarlo. Y por eso recordar a Sonia no es mirar al pasado. Es preguntarnos qué sociedad queremos ser, si una sociedad donde determinadas personas tengan miedo de existir, o una capaz de proteger la dignidad de todos. Martín reafirma que la dignidad humana no puede depender ni de la identidad, ni de la orientación sexual, ni del aspecto físico, ni de la pobreza, ni de la vulnerabilidad. Porque, es para todos, o al final no será para nadie. https://cadenaser.com

María Cortés renovó el DNI en el año 2024 con su nuevo nombre y sexo, pero el Ayuntamiento de Dos Hermanas no remitió la información a la Oficina del Censo Electoral, por lo que su tarjeta no es correcta para las elecciones del domingo en Andalucía. El Consistorio alega que la ciudadana no actualizó el padrón, pero hace un año inició los trámites para modificar esos datos.

Organizaciones piden a la Fiscalía del Edomex aplicar protocolos con perspectiva de género y diversidad sexual. De acuerdo con pronunciamientos difundidos por organizaciones civiles y medios locales, Fanny era maestra de danza, coreógrafa, creadora de contenido en TikTok y una persona muy querida dentro de su comunidad. Tras darse a conocer el caso, colectivos hicieron un llamado urgente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para que el crimen sea investigado con perspectiva de género y diversidad sexual, evitando cualquier forma de revictimización. Además, solicitaron que se agoten todas las líneas de investigación, incluyendo la posibilidad de feminicidio y crimen de odio. “Las vidas de las mujeres trans importan y casos como éste no pueden permanecer en la impunidad”, expresaron organizaciones en redes sociales. También pidieron a medios de comunicación y autoridades respetar de forma irrestricta la identidad de género de la víctima durante la cobertura y el proceso judicial. En el posicionamiento, activistas recordaron que la violencia transfeminicida sigue siendo una realidad alarmante en México y señalaron que las reformas legales aprobadas recientemente en el Estado de México para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en acceso real a la justicia para las víctimas y sus familias. Personas cercanas a Fanny compartieron mensajes de despedida y reconocimiento a su trayectoria como maestra de danza. “Fanny, una de las mejores maestras de danza. Que Papá Dios te tenga en un mejor lugar, te recordamos con mucho cariño”, escribió una persona en redes sociales. El caso ha provocado indignación entre usuarios y colectivos LGBTQ+, quienes han comenzado a difundir el hashtag #NoMásTransfeminicidios para exigir justicia y visibilizar la violencia contra mujeres trans en el país. Organizaciones también pidieron a medios y autoridades respetar la identidad de género de Fanny y evitar procesos de revictimización. “La violencia transfeminicida es una realidad galopante en el país”, señalaron activistas, quienes además recordaron que las reformas para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en justicia real para las víctimas. Amistades y alumnas la recuerdan como una gran maestra de danza y una persona llena de sueños que hoy quedaron truncados. https://elclosetlgbt.com











