Camila Jiménez, la primera periodista trans en "Noticias Caracol"

ATA - Sylvia Rivera • 4 de enero de 2023

Aunque antes la barranquillera no había trabajado en medios, su trayectoria siempre ha estado atravesada por una perspectiva feminista e interseccional hacia la investigación y lo social. Esta es su historia.


Camila Jiménez Sáenz se describe como una mujer muy caribeña, una “barranquiguajira” para ser exacta. La periodista, que nació en Barranquilla, pero creció en Riohacha, se convirtió en 2022 en la primera mujer trans en ingresar al equipo de Noticias Caracol. Ser parte de un noticiero de televisión fue algo con lo que soñó en algún momento, pero no pensó que “una persona como ella” pudiera hacerlo y mucho menos a sus 30 años. 


“Desde pequeña sabía quién era, que no lo podía expresar es distinto” cuenta Camila. Crecer en una región como la caribe, que suele ser hostil con la diversidad sexual y de género, significó una batalla personal. De no ser por su mamá y papá, quienes describe como personas supremamente empáticas, probablemente no hubiera sido capaz de superar la violencia y bullying que experimentó durante el colegio.


Sus padres le ayudaron a salir de Riohacha y su tía logró conseguirle un cupo para el último año de bachillerato en Ibagué, Tolima. “En ese momento existían las tribus urbanas. Recuerdo perfectamente, probablemente ya no lo sean, pero estudiaba con un ‘Skinhead’ y con un ‘Emo’, y lo hacía más divertido que yo era la marica del salón”, dice. Para ella, esas formas de expresión, que de cierto modo eran disruptivas, le permitieron también dar un paso hacia su autorreconocimiento como persona diversa.

Sin embargo, tenía claro que primero debía asegurar su título profesional antes de poder expresar realmente quién era. “En ese momento yo pensaba que ser, o más bien aparentar, ser gay, era lo más fácil”, dice Camila. Estudió comunicación social y periodismo en la Universidad del Norte en Barranquilla. Durante la universidad tuvo algunos acercamientos a la presentación de noticias en programas regionales, pero lo recuerda como incómodo, pues no se sentía bien consigo misma.


A sus 20 años, decidió iniciar su tránsito. Camila exploró con una expresión de género andrógina (que es ambigua, pues mezcla o posee simultáneamente características consideradas masculinas y femeninas), luego mientras vivió fuera del país se travestía, hasta que finalmente se mostró al mundo como siempre supo que era: una mujer.

En 2017, cuando Camila hizo oficial su transición, se encontraba cursando una maestría en ciencias sociales de la Universidad Autónoma de Zacatecas, México. Estaba becada por dos organizaciones, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), de México. Pero, cuando se fue a inscribir al último semestre, no la aceptaron. La razón, según la universidad, fue porque era una mala estudiante. Sin embargo, eso no tenía sentido, pues las calificaciones de Camila siempre estuvieron entre 9 y 9.5. Todo apuntaba a que se trataba de transfobia.


“Era absurdo en todo sentido, sobre todo cuando piensas que la discriminación venía desde la facultad de ciencias sociales”, afirma Camila. Le dieron varias excusas para negarle el cupo; que el promedio “digno” de una beca era de 10 o que su tesis no servía aun cuando durante los tres semestres anteriores la había aprobado. A partir de ese momento, inició un proceso legal, ya que le estaban negando el derecho a la educación a raíz de su identidad sexual.


Con ayuda de la organización Caribe Afirmativo, la casa de la mujer de Zacatecas y CONAPRED, órgano mexicano encargado de los casos de discriminación, demandaron a la universidad. Camila fue reintegrada a la maestría, pero ella sospecha que “tenían la intención de hacerme perder con la tesis, pues solo quedaba un mes para hacer todo lo que no pude durante el semestre”.


Al final, logró graduarse. Con la ayuda de dos tutoras externas, de España y Puerto Rico, presentó su tesis sobre las dificultades laborales para las personas trans en América latina. Entre risas, ella recuerda que tuvo que sustentar un viernes 13. Para Camila, estudiar siempre había sido una escapatoria y, de hecho, había empezado un doctorado en la Universidad de Puebla, pero después de todos los problemas que vivió, decidió volver a Colombia.


Al regresar, trabajó varios años como docente universitaria y coordinadora en proyectos de desarrollo social. En el 2021, fue parte del equipo de investigación de la Comisión de la Verdad para escribir el Informe Final, una experiencia que describe como de las más dolorosas. “Escuchar a otras hermanas trans relatar todo lo que vivieron y las violencias a las que fueron sometidas fue un proceso muy autoagresivo para mí. Y luego tener que sentarme a escribir todo eso me causó una crisis emocional”, relata.


En ese momento, Camila tuvo claro dos cosas: que nunca más quería trabajar en investigación y que se quería ir del país por las dificultades y miedos que afrontan las personas trans. Pero, por casualidades de la vida, “se me da por querer entrar a los medios, después de todo había estudiado periodismo. Así que empecé a tocar puertas”, menciona. Se puso un plazo y, de no salir ninguna oportunidad, se iría de Colombia para empezar de cero.


En mayo del 2022, los directores de Noticias Caracol le pusieron lo que Camila denomina la prueba de fuego: entrevistar a la escritora argentina Camila Sosa Villada, quien también es una mujer trans. Ella recuerda que fue un reto gigante, pero que nunca va a olvidar que Sossa le dijo que fue la primera vez en la que se sintió completamente cómoda en una entrevista, pues sabía que ella sí entendía su experiencia. Dos meses después, le dieron la noticia que formaba parte del equipo informativo y hoy asegura que se encuentra en el lugar indicado.


Si bien esta es la primera vez que trabaja en un medio de comunicación, es un logro, en sus propias palabras, ganado a pulso. No lo obtuvo simplemente por ser trans, pero sí acepta que su experiencia de vida le permite aportar al noticiero desde una visión más diversa, interseccional y transfeminista. Actualmente, cubre las fuentes de cultura y educación, y presenta en el espacio de entrevistas de Caracol Ahora “TodasTodosyTodes”.


Camila afirma que todos los días aprende algo nuevo y que efectivamente el mundo está cambiando. Para la periodista, ser parte del noticiero no solo significa visibilizar, sino también abrir espacios para más personas. “Se trata de dar oportunidades para la diversidad en toda su expresión, no solamente para personas trans, sino para personas que viven con una discapacidad, que tienen diversidad funcional o para las comunidades afro o indígenas que han sido silenciadas y olvidadas. A mí me encantaría algún día ver a una mujer Wayú hablando frente a una cámara en wayuunaiki”, reflexiona.


https://www.elespectador.com


Noticias

Por ATA Sylvia Rivera 25 de mayo de 2026
This is a subtitle for your new post
Por ATA Sylvia Rivera 22 de mayo de 2026
El caso es considerado un precedente para mujeres trans en México. La agresión ocurrió en un hotel de la alcaldía Benito Juárez en 2022.
Por ATA - Sylvia Rivera 21 de mayo de 2026
Barcelona, octubre de 1991. España todavía está entrando en los años 90, a unos meses de los Juegos Olímpicos. La ciudad intenta proyectar modernidad, apertura, libertad. Pero, en una glorieta del parque de la Ciutadella, un grupo de jóvenes neonazis encuentra a varias personas sin hogar descansando bajo unas mantas. Entre ellas hay una mujer trans de 45 años, Sonia Rescalvo. Pocos minutos después sería asesinada a golpes, patadas y barras metálicas, y otras dos personas resultarían gravemente heridas con secuelas permanentes. Y aunque entonces casi nadie lo sabía, aquel crimen iba a cambiar para siempre la manera en que la justicia española entendería los delitos de odio. ¿Quién era Sonia? Sonia Rescalvo nació en Cuenca en 1965. Y como muchísimas personas trans de su generación, tuvo que marcharse de su entorno para poder vivir su identidad. En la actualidad, usamos una palabra muy potente para eso: sexilio. Y Barcelona en aquella época, con todas sus contradicciones, era uno de los pocos lugares donde una persona trans podía intentar construir una vida con algo más de libertad. Sonia trabajó como vedette durante un tiempo, pero la realidad terminó golpeándola muy duro entre adicciones, prostitución y pobreza extrema. Una vulnerabilidad que la convertiría en un claro objetivo. La noche de los hechos El 5 de octubre de 1991, un grupo de jóvenes skinheads pasaba la noche por distintos bares de Barcelona, y sobre las tres y media de la madrugada entraron en el parque de la Ciutadella. Allí llegan a una glorieta donde duermen varias personas sin hogar tapadas con mantas y empiezan a hacer ruido. Sonia y otra persona les dicen algo muy sencillo: que los dejen dormir. En ese momento, se desencadena lo peor. Los agresores se dan cuenta de que quienes están allí son homosexuales y personas trans, y uno de ellos utiliza la expresión “subir a tocar el tambor”, que en su argot significaba golpear brutalmente la cabeza de alguien en manada. Los agresores comenzaron a patear sus cabezas y tórax, hasta que Sonia perdió el conocimiento. Seguidamente, uno de los neonazis comprobó si alguna de las víctimas seguía respirando, para acto seguido acabar con su vida. Un antes y un después en la justicia española El caso Sonia obligó a la justicia española a hacerse una pregunta distinta. Hasta entonces muchas investigaciones se centraban exclusivamente en: quién golpeó, quién mató o quién llevaba el arma. Pero este crimen obligó a preguntarse algo mucho más profundo: ¿por qué eligieron precisamente a esa víctima? Porque ella no fue asesinada al azar. Era una mujer trans, era pobre y dormía en la calle. En definitiva, era vulnerable. La agresión no solo buscaba matarla sino mandar un mensaje de exclusión y de odio a todo un colectivo. Los errores en la construcción del caso El problema estructural en este caso radica en que no se contemplara el motivo discriminatorio en el actuar criminal. Muchas veces, el problema aparece al principio, en cómo se mira el crimen. Con Sonia ocurrió algo peligrosísimo: se empezó investigar como una agresión salvaje de jóvenes violentos, pero no con toda la intensidad necesaria como una posible agresión selectiva contra personas vulnerables. Afortunadamente, el Mosso d’Esquadra Joan Carles Molinero Juncà, se hizo cargo de esa investigación y la impulsó de forma moderna y profesional, pero voluntarista. Y eso condiciona todo. Porque, si desde el primer momento no incorporas la discriminación como hipótesis, el odio puede desaparecer del procedimiento aunque sea el núcleo del crimen. La importancia del fiscal especialista en delitos de odio Hay quien piensa que un fiscal solo aparece en el juicio. Y no. Hay fiscales revisando denuncias, monitorizando procedimientos, intentando detectar motivaciones discriminatorias que a veces ni siquiera aparecen claramente descritas en el atestado inicial por razones ajenas a los policías. Esta labor exige formación, sensibilidad y muchísimo compromiso humano. Y a pesar del esfuerzo, su ánimo no decae. Saben que detrás de cada denuncia hay una persona que muchas veces llega rota, con miedo, con vergüenza o con sensación de que nadie le va a creer. Y ahí, el papel del fiscal es estrictamente necesario. La realidad de las mujeres trans en la actualidad En unas jornadas recientes en la Fiscalía, se analizó el asesinato de Sonia, con la oportunidad de conversar y aprender de Sofía, Judith y Marina, mujeres trans con increíbles reflexiones e historias a sus espaldas. No hablaron desde el resentimiento, pero también desde la dignidad, reivindicando algo tan simple como su derecho a existir, a vivir tranquilas y a no tener miedo. Un testimonio que recuerda que la discriminación y la transfobia no conceptos abstractos. Detrás de ellas hay seres humanos, y la dignidad humana, no se debate. ¿Acabarán algún día este tipo de crímenes? El fiscal asegura que el problema no ha desaparecido, sino que ha cambiado de forma. A día de hoy tenemos mejores leyes y mayor formación, pero siguen existiendo discursos de deshumanización que se amparan en era de la desinformación. Hay que recalcar dos ideas fundamentales: 1. Los delitos de odio no castigan ideas, castigan conductas que lesionan derechos fundamentales en un contexto discriminatorio. 2. Los discursos de odio sí son peligrosos por sí mismos, porque reducen las barreras frente a la violencia. Cuando conviertes constantemente a un colectivo en amenaza, acabas facilitando que alguien crea legítimo atacarlo. Y por eso recordar a Sonia no es mirar al pasado. Es preguntarnos qué sociedad queremos ser, si una sociedad donde determinadas personas tengan miedo de existir, o una capaz de proteger la dignidad de todos. Martín reafirma que la dignidad humana no puede depender ni de la identidad, ni de la orientación sexual, ni del aspecto físico, ni de la pobreza, ni de la vulnerabilidad. Porque, es para todos, o al final no será para nadie. https://cadenaser.com
Por ATA Sylvia Rivera 20 de mayo de 2026
La Policía autonómica de Cataluña detuvo a un hombre de 48 años en Figueres acusado de asesinar a su expareja, una mujer trans hondureña, a quien atacó con un arma blanca en la vía pública.
Por ATA Sylvia Rivera 19 de mayo de 2026
La sentencia de un juzgado de Aragón da la razón al demandante. «Su pecho le provocaba un elevado malestar, no solo emocional y psicológico, sino también físico»
Por ATA Sylvia Rivera 18 de mayo de 2026
El proyecto reunió arte, moda y trabajo comunitario construido con mujeres trans vinculadas al barrio del Esterito y otras colonias de la ciudad
Por ATA - Sylvia Rivera 15 de mayo de 2026
María Cortés renovó el DNI en el año 2024 con su nuevo nombre y sexo, pero el Ayuntamiento de Dos Hermanas no remitió la información a la Oficina del Censo Electoral, por lo que su tarjeta no es correcta para las elecciones del domingo en Andalucía. El Consistorio alega que la ciudadana no actualizó el padrón, pero hace un año inició los trámites para modificar esos datos.
Por ATA Sylvia Rivera 13 de mayo de 2026
El Mapa Arcoíris 2026, con datos de 49 países, encumbra al Estado de la UE como el más garantista con los derechos del colectivo
Por ATA Sylvia Ribera 13 de mayo de 2026
Activistas e integrantes de la comunidad trans se manifestaron en Palacio Municipal de Tijuana este martes 12 de mayo para exigir atención ante discursos y acciones de odio en contra de la comunidad en esta ciudad fronteriza.
Por ATA - Sylvia Rivera 12 de mayo de 2026
Organizaciones piden a la Fiscalía del Edomex aplicar protocolos con perspectiva de género y diversidad sexual. De acuerdo con pronunciamientos difundidos por organizaciones civiles y medios locales, Fanny era maestra de danza, coreógrafa, creadora de contenido en TikTok y una persona muy querida dentro de su comunidad. Tras darse a conocer el caso, colectivos hicieron un llamado urgente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para que el crimen sea investigado con perspectiva de género y diversidad sexual, evitando cualquier forma de revictimización. Además, solicitaron que se agoten todas las líneas de investigación, incluyendo la posibilidad de feminicidio y crimen de odio. “Las vidas de las mujeres trans importan y casos como éste no pueden permanecer en la impunidad”, expresaron organizaciones en redes sociales. También pidieron a medios de comunicación y autoridades respetar de forma irrestricta la identidad de género de la víctima durante la cobertura y el proceso judicial. En el posicionamiento, activistas recordaron que la violencia transfeminicida sigue siendo una realidad alarmante en México y señalaron que las reformas legales aprobadas recientemente en el Estado de México para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en acceso real a la justicia para las víctimas y sus familias. Personas cercanas a Fanny compartieron mensajes de despedida y reconocimiento a su trayectoria como maestra de danza. “Fanny, una de las mejores maestras de danza. Que Papá Dios te tenga en un mejor lugar, te recordamos con mucho cariño”, escribió una persona en redes sociales. El caso ha provocado indignación entre usuarios y colectivos LGBTQ+, quienes han comenzado a difundir el hashtag #NoMásTransfeminicidios para exigir justicia y visibilizar la violencia contra mujeres trans en el país. Organizaciones también pidieron a medios y autoridades respetar la identidad de género de Fanny y evitar procesos de revictimización. “La violencia transfeminicida es una realidad galopante en el país”, señalaron activistas, quienes además recordaron que las reformas para tipificar el transfeminicidio deben traducirse en justicia real para las víctimas. Amistades y alumnas la recuerdan como una gran maestra de danza y una persona llena de sueños que hoy quedaron truncados. https://elclosetlgbt.com