Natalia Lane y el juicio que puede cambiar la justicia para mujeres trans

ATA - Sylvia Rivera • 15 de enero de 2026

A cuatro años del ataque, el caso de Natalia Lane llega a juicio oral que podría sentar un precedente histórico para la justicia de las mujeres trans y trabajadoras sexuales.

A casi cuatro años del ataque que estuvo a punto de costarle la vida, el caso de la activista y periodista trans Natalia Lane inició esta semana la etapa de juicio oral en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur, en Xochimilco, por la agresión ocurrida el 16 de enero de 2022.

Su caso es histórico por ser el primero en México en el que la carpeta de investigación de una mujer trans trabajadora sexual llega a la etapa de juicio oral bajo la clasificación de tentativa de transfeminicidio. A través de este proceso, Lane busca no solo una sentencia punitiva, sino una reparación integral y restaurativa que incluya daños físicos, emocionales y patrimoniales

Mediante un comunicado, Natalia Lane compartió este 14 de enero que “la reparación integral y la justicia son derechos que históricamente han sido negados a las trabajadoras sexuales”, por lo que este caso representa la posibilidad de acceder parcialmente a lo que se les ha arrebatado. 

“Hoy quizás estoy librando la batalla más dura que me ha tocado vivir, y por eso es importante seguir de cerca este caso que marcará un antes y un después en el acceso a la justicia”, dijo Lane a través de un video comunicado previo al juicio en el que reafirmó que la necesidad de justicia y reparación para “las personas LBGTQ+, las mujeres trans y las putas”.

El ataque y el proceso judicial

El 16 de enero de 2022, Natalia Lane fue agredida con un cuchillo en la cara, cuello y manos en un hotel de la Ciudad de México. Aunque su agresor, Alejandro “N”, fue detenido y vinculado a proceso por feminicidio en grado de tentativa y permanece en prisión preventiva, el caso se ha prolongado por casi cuatro años sin que exista una sentencia. El retraso responde a los amparos interpuestos por su defensa, así como a dilaciones atribuibles a la negligencia y a prácticas de violencia institucional dentro del sistema de justicia.

México es el segundo país con mayor índice de transfeminicidios en Latinoamérica, registrando 445 casos desde 2008, de acuerdo con información del Observatorio de Personas Trans Asesinadas (TGEU, por sus siglas en inglés), solo después de Brasil, que documenta más de dos mil casos en la región. Por su parte, la colectiva Transcontingenta registró al menos 94 víctimas de transfeminicidio. 

A pesar de la gravedad de la situación, persiste una falta de registros oficiales exactos y solo seis estados en el país han tipificado este delito, entre ellos, Nayarit (2024), Ciudad de México (2024), Baja California (2025), Baja California Sur (2025), Campeche (2025) y el Estado de México (2025).


Su resistencia no solo busca justicia personal, sino una reparación histórica para las mujeres trans que han vivido décadas de violencia sistemática


En este panorama, Natalia exige una reparación integral que incluya el daño físico, emocional y patrimonial, además de garantías de que la violencia institucional no se repita en otros casos. Así lo explica Lane mediante una publicación en redes sociales en la que enlista: 


  1. Que se garantice un juicio oral abierto.
  2. Tener un juicio oral con perspectiva de género y derechos humanos.
  3. Que organismos de derechos humanos nacionales e institucionales garanticen un juicio sin revictimización.


De lograrse una sentencia condenatoriaNatalia Lane se convertiría en la primera mujer trans aún viva en México y Latinoámerica en obtener una sentencia y medidas reparatorias por un intento de transfeminicidio


La importancia de la perspectiva de género


Este juicio es fundamental porque pone en el ojo público la obligación de investigar los crímenes contra mujeres trans con perspectiva de género y un enfoque diferenciado, que reconozca las violencias específicas que enfrentan por razón de su identidad de género, su expresión y, en muchos casos, su condición de trabajadoras sexuales


El caso de Natalia Lane ha permitido visibilizar cómo la violencia transfóbica no ocurre en el vacío, sino en un contexto marcado por discriminación históricaexclusión social, estigmatización y odio, factores que incrementan el riesgo de agresiones extremas y obstaculizan el acceso efectivo a la justicia. Así lo señaló la Comisión Nacional de Derechos Humanos desde 2022, al reconocer que las personas trans enfrentan patrones sistemáticos de violencia agravados por la omisión, negligencia y revictimización institucional.



De acuerdo con la CNDH, las personas trans -y en particular las mujeres trans- enfrentan un contexto estructural de discriminación, estigmatización y exclusión social que incrementa su vulnerabilidad frente a la violencia extrema. Estos factores no solo inciden en la comisión de los delitos, sino también en la manera en que las autoridades investigan, clasifican y juzgan las agresiones, muchas veces minimizándolas o despojándolas de su dimensión de odio y género.

La perspectiva de género, señala el organismo, obliga a las autoridades a analizar los hechos más allá del evento aislado, incorporando el contexto de prejuicios transfóbicos, violencia simbólica, criminalización del trabajo sexual y obstáculos sistemáticos para el acceso a la justicia. Sin este enfoque, los procesos judiciales tienden a reproducir estereotipos, revictimizar a las denunciantes y perpetuar la impunidad.



En el caso de Natalia Lane, este enfoque resulta determinante. No se trata únicamente de sancionar a un agresor, sino de reconocer que la violencia sufrida responde a patrones estructurales de odio y discriminación contra las mujeres trans.


https://lacaderadeeva.com


Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 14 de enero de 2026
Las mujeres trans que padecen VIH presentan peores resultados clínicos y de seguimiento que otros grupos de personas con el virus –ha revelado un estudio realizado a partir de CoRis, cohorte española especializada en el seguimiento de personas con VIH–, pese a mostrar una adecuada conexión con los servicios sanitarios tras el diagnóstico. El trabajo, presentado en el último Congreso Nacional de GeSIDA, pone de manifiesto la necesidad de establecer estrategias específicas para mejorar la atención y los resultados de salud en este colectivo. La investigación ha sido liderada por la doctora Cristina Díez Romero, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, quien, junto con su equipo, ha analizado los datos de 17.413 personas con VIH incluidas en esta plataforma entre 2004 y 2023 y atendidas en más de 40 centros hospitalarios de todo el país. De estas, 10.748 eran hombres que tienen sexo con hombres (HSH); 3.954, hombres cis heterosexuales; 2.515, mujeres cis; y 196, mujeres trans. El estudio ha comparado la evolución clínica de estos grupos, su respuesta al tratamiento antirretroviral, así como indicadores de calidad asistencial durante casi dos décadas. Los resultados que ha arrojado el estudio han mostrado que las mujeres trans con VIH experimentaron mayores tasas de fracaso virológico, y nuevas enfermedades definitorias de sida y de pérdida de seguimiento, en comparación con el resto de grupos y especialmente con los hombres que tienen sexo con hombres. Pese a estos indicadores, no se observaron diferencias significativas en la mortalidad, determinando que, pese a tener una supervivencia similar, las trayectorias clínicas de las mujeres trans se caracterizan por ser más inestables y vulnerables. Rápido acceso al sistema sanitario A pesar de los resultados, el estudio muestra que tanto las mujeres cis como las mujeres trans se vincularon al sistema sanitario con mayor rapidez que los otros grupos, en los que la mayoría accedió a la atención médica en el primer mes tras el diagnóstico, lo cual resulta un indicador relevante de buena calidad asistencial. Además, las mujeres trans alcanzaron tasas de supresión viral temprana en los primeros tres meses comparables a las del resto de participantes. Estos hallazgos indican que las barreras más determinantes para este grupo de personas no se encontrarían en el acceso inicial, sino en la continuidad del seguimiento y en el mantenimiento del tratamiento antirretroviral a largo plazo. "Las dificultades para mantener una atención continuada y una adherencia sostenida al tratamiento parecen ser elementos centrales en estos resultados, aunque no podemos identificar con certeza sus causas. Factores sociales, condiciones estructurales y obstáculos en el seguimiento podrían contribuir a estas diferencias", afirma la Dra. Díez. https://www.elperiodico.com
Por ATA - Sylvia Rivera 13 de enero de 2026
Otro estudio más que demuestra que la juventud trans casi siempre se sienten con menos intenciones suicidas cuando reciben atención de afirmación de género se ha agregado a la pila de evidencia de que los bloqueadores de la pubertad son seguros y eficaces. La investigación que se publicará en el volumen de febrero del Journal of Paediatric ha demostrado una vez más que los adolescentes trans muestran “reducciones significativas” en la depresión y la ansiedad después de comenzar una terapia hormonal clínicamente respaldada. El estudio, coescrito por pediatras de Nevada, Texas y Missouri, examinó el bienestar de 432 pacientes antes y después de someterse al tratamiento. Los participantes, de entre 12 y 20 años, fueron encuestados sobre su salud mental antes y al menos 364 días después de comenzar un tratamiento médico adecuado, como bloqueadores de la pubertad y terapia de reemplazo hormonal (TRH). Utilizando el kit de herramientas Ask Suicide-Screening Question (ASQ), una evaluación internacionalmente reconocida de las tendencias suicidas en jóvenes y adultos, los investigadores encontraron mejoras significativas en la salud mental de los pacientes en todos los ámbitos. Según los resultados del estudio, las tendencias suicidas entre los participantes disminuyeron significativamente con el tiempo, y las tasas continuaron disminuyendo a medida que pasaba el tiempo. Los médicos observaron que las reducciones fueron consistentes independientemente de la identidad de género, la duración del tratamiento y, curiosamente, la edad al inicio de la terapia. Esto no sólo demuestra una vez más que la atención que afirma el género es notablemente eficaz para mejorar el bienestar de los pacientes trans, sino que su eficacia para reducir las tendencias suicidas no disminuye a medida que los pacientes envejecen. Los médicos recomendaron realizar un seguimiento del estudio con “una muestra más grande y un seguimiento más prolongado” para demostrar suficientemente la coherencia de los tratamientos de salud mental de la atención de afirmación de género. Los políticos siguen prohibiendo los bloqueadores de la pubertad a pesar de la evidencia. Numerosos estudios en todo el mundo han demostrado que los cuidados que afirman el género casi siempre son algo bueno para las personas trans, especialmente para los jóvenes trans. Un estudio de octubre de 2024 encontró que el 97 por ciento de los menores de 18 años trans estaban “altamente satisfechos” con los resultados del tratamiento de afirmación de género, mientras que otro de marzo del mismo año encontró que, de 548 pacientes que accedieron a atención médica trans, solo dos se arrepintieron. Las tasas de arrepentimiento por el tratamiento de afirmación de género son muy bajas según un artículo de mayo de 2024, que encontró que los pacientes tienen más probabilidades de arrepentirse de la cirugía de rodilla, el aumento de senos e incluso de tener hijos que aquellos que comienzan un tratamiento de afirmación de género. A pesar de la montaña de evidencia que demuestra que la atención que afirma el género puede salvar vidas, y casi siempre lo es, los políticos y expertos políticos anti-trans afirman regularmente que a los jóvenes trans no se les debería permitir acceder a tratamientos médicos clínicamente aprobados. Al menos 27 estados de EE. UU. prohíben de alguna manera la atención que afirma el género, lo que impide que más del 40 por ciento de la población juvenil trans de Estados Unidos acceda a la atención. Los bloqueadores de la pubertad también están prohibidos para los jóvenes trans en el Reino Unido, a pesar de que están disponibles gratuitamente para los jóvenes cis. El Proyecto Trevor, una organización de prevención del suicidio LGBTQ+, advirtió que estas prohibiciones tienen “impactos perjudiciales” en la salud mental de los jóvenes trans, que ya tienen una probabilidad desproporcionadamente alta de tener tendencias suicidas. Una investigación realizada por la Dra. Natacha Kennedy en la Universidad de Londres encontró que la prohibición de Wes Streeting de bloquear la pubertad para los jóvenes trans está “dañando de manera significativa, extensa e implacable a los niños y jóvenes trans”. Habló con los padres de jóvenes trans que alguna vez fueron “felices, bien adaptados y poco diferentes de la mayoría de los niños cis”, pero que ahora han recurrido a la autolesión debido a la imposibilidad de acceder a la atención. El suicidio se puede prevenir. https://www.sentidog.com
Por Mar Cambrollé Jurado 12 de enero de 2026
Andrea Jenkins, nativa de Chicago, de 64 años, fue la primera funcionaria negra y trans elegida para un cargo público en los Estados Unidos cuando se unió al Concejo Municipal de Minneapolis hace nueve años. “En primer lugar, me identifico como poeta y escritora, y estar en este trabajo realmente no me permitió concentrar todo el tiempo y la energía que quería en mi vida creativa, por lo que quería volver a eso mientras todavía tuviera algo de agudeza mental, pasión y habilidades”, dijo. Radio pública de Minneapolis. Si bien Jenkins hizo historia para la comunidad trans con su elección en 2017, fue el mismo año en que le diagnosticaron esclerosis múltiple. La enfermedad nerviosa degenerativa ha pasado factura, dijo. “Desde entonces, ha habido una disminución visible en mi movilidad y en mi forma física de navegar y negociar el mundo”, dijo. Jenkins llegó al consejo después de trabajar con la Universidad de Minnesota en un proyecto de historia oral trans, con la Colección Jean-Nickolaus Tretter de Estudios de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Trans de la escuela. Asistió a la UM como estudiante y obtuvo dos maestrías: una maestría en escritura creativa de la Universidad Hamline y una maestría en desarrollo económico comunitario de la Universidad Southern New Hampshire. También fue becaria de liderazgo del David Bohnett LGBTQ Victory Institute en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de Harvard. Jenkins compartió la portada de Tiempo revista en enero de 2018 con varias docenas de otras mujeres que participaron en la Marcha de las Mujeres en Washington el año anterior y, como ella, luego se postularon para un cargo. Jenkins describió su tiempo en el concejo municipal como “tumultuoso”: su mandato coincidió con la pandemia de COVID y la agitación tras el asesinato de George Floyd en el distrito que representa. Ese mismo nivel de caos se está apoderando de Minneapolis nuevamente después del tiroteo mortal de una mujer homosexual que protestaba contra las detenciones de ICE esta semana. Jenkins experimentó otro caso de lo que ella llamó “violencia política” en 2021, cuando un grupo de activistas bloqueó su automóvil durante 90 minutos cuando salía de un evento del Orgullo en la ciudad. Se negaron a dejarla irse hasta que aceptara firmar un documento con una lista de demandas, incluido el apoyo a la renuncia del alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y el establecimiento de una comisión de responsabilidad policial. Jenkins dijo que los manifestantes la tomaron como rehén. “Ciertamente, no sufrí ningún daño físico de ninguna manera, pero sí emocional y psicológicamente… He tenido un período tumultuoso en el cargo, particularmente en torno a la raza”. Preguntado en una entrevista con Nación LGBTQ En 2023, si su elección como la primera funcionaria negra y trans en la historia de Estados Unidos fue una carga o una bendición, Jenkins, siempre poeta, entonó que era “una bendición y un honor”. “Creo que realmente ofrece algo de esperanza e inspiración a los jóvenes en una época en la que las personas trans y no conformes con el género están siendo injustamente atacadas por ataques políticos que intentan legislar a las personas trans y no conformes con el género fuera de la vida pública”, dijo, tres años antes de que muchos de esos esfuerzos se hicieran realidad. “Creo que es una inspiración para las personas trans, queer y no conformes con su género que quieren buscar roles en la vida pública, y particularmente en roles electos”. “Por lo tanto, es un honor poder hablar en nombre de mi comunidad, desde una posición de autoridad, desde una plataforma que la gente escuchará. Es un gran honor”. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 9 de enero de 2026
Un experto calificó la situación de “aterradora”. Los expertos en genocidio están haciendo sonar la alarma para advertir que Estados Unidos se encuentra en las primeras etapas de una campaña más amplia para destruir “literal y físicamente” a las personas trans como grupo de género específico, según el Instituto Lemkin, una organización no gubernamental multinacional con sede en Estados Unidos dedicada a poner fin al genocidio. La presidenta del Instituto Lemkin, Dra. Elisa von Joeden-Forgey, dijo que Estados Unidos se encuentra ahora en las “etapas tempranas y medias de un proceso genocida contra personas trans, no binarias e intersexuales”. Agregó que los republicanos están utilizando a las personas trans para generar miedo, particularmente en torno a los niños, la familia y su concepto ideal de masculinidad, para preparar su base para el genocidio, informó el instituto en un artículo reciente. El Dr. Gregory Stanton, presidente del grupo Genocide Watch, estuvo de acuerdo y dijo que la orden ejecutiva de Donald Trump que niega cualquier reconocimiento de cualquier género fuera del binario masculino-femenino es una idea “totalitaria” impulsada por la “ideología nazi”. El Dr. Stanton también señaló que estos binarios estrictos entre hombre y mujer no existen en la naturaleza ni en muchas otras culturas. “La administración Trump y sus bases… han identificado un conjunto de ‘enemigos’ o ‘personas objetables’” y han suscitado prejuicios públicos contra ellos “de una manera que está escalando hacia la violencia”, dijo el Dr. Henry Theriault, quien sirvió como Asociación Internacional de Académicos sobre Genocidio de 2017 a 2021. La ex investigadora de genocidio Haley Brown dijo que los 20 estados de EE. UU. con proyectos de ley de baños anti-trans “dan efectivamente a los actores no estatales aprobación tácita para cometer violencia” contra las personas trans, al delegar esencialmente a las personas para que vigilen la expresión de género “hasta las características fisiológicas mismas” de cada persona. Brown también señaló que la retórica anti-trans de Trump y sus compinches a menudo ha invocado la teoría de la conspiración del llamado “marxismo cultural” (que es la encarnación moderna de la teoría de la conspiración antisemita nazi del “bolchevismo cultural”, o la idea de que existe una campaña internacional concertada –dirigida por el pueblo judío– para socavar la cultura occidental tradicional). La retórica incluye las ideas de que “izquierdistas, feministas, marxistas y personas LGBTQIA+ están tratando de destruir la civilización occidental” y que estos grupos “inmorales” e “inferiores” deben ser destruidos. El Dr. Theriault dijo que los transamericanos pueden ser más vulnerables debido a su pequeña población. Representan sólo alrededor del 1% de la población adulta (un tamaño equivalente a los judíos en la Alemania de 1933) y la violencia contra las personas trans ha ido en aumento. El Dr. von Joegen-Forgey calificó la situación de “aterradora” y añadió: “Nadie va a la guerra… en nombre de las víctimas del genocidio”. Theriault dijo que Estados Unidos aumentaría las políticas para hacer la vida “intolerable” para los estadounidenses trans, algo que provocará que la tasa de suicidios trans aumente dramáticamente. De hecho, los republicanos ya han instaurado políticas en todo el país para desfinanciar cualquier investigación o política que incluya a las personas trans, obligar a niños y adultos trans a realizar una detransición médica y obligar a las personas trans a ingresar a espacios segregados por sexo donde es probable que enfrenten más discriminación y violencia. “Ya estamos en el punto para las personas trans, para los inmigrantes, donde el daño ya está hecho”, dijo el Dr. Theriault. “Así que no se trata tanto de ‘¿ocurrirá un genocidio?’ como ‘tenemos que evitar que esto suceda’”. El Dr. von Joegen-Forgey advirtió: “No existe una democracia que esté cometiendo genocidio contra un grupo. Eso ya no es una democracia, una vez que el genocidio está en la mezcla. El estado en cuestión cometerá otras atrocidades masivas”. https://www.sentidog.com/2026/01/07/estados-unidos-se-encuentra-en-las-primeras-etapas-de-un-genocidio-anti-trans-dicen-los-expertos/
Por ATA - Sylvia Rivera 23 de diciembre de 2025
En julio, Evanna Vásquez llegó al Betances Health Center en Manhattan con la esperanza de recoger su dosis mensual de estradiol. Desde que la peruana migró a Estados Unidos y comenzó su tratamiento de afirmación de género en Nueva York hace un año, esta clínica comunitaria le ha proporcionado la atención médica que necesita. Pero esta vez, el médico la recibió con una noticia que la sorprendió: no había suministros. Con esta preocupación, llamó a Javier Tejada, el trabajador social que la ha acompañado desde su llegada a la ciudad en 2023. Tejada logró conseguir las dosis que necesitaba, gracias a donaciones, pero la incertidumbre de no saber si el próximo mes podrá acceder a su medicamento se ha vuelto constante. “Unos meses me dan el estradiol inyectable y otros en pastillas. Cada vez que consiguen una donación me contactan”, cuenta Vásquez, de 35 años. “El problema es que yo necesito una dosis doble de estradiol porque lo tengo muy bajo, y eso hace que todo sea más difícil”. El estradiol es un medicamento que contiene la hormona sexual femenina estrógeno, producida principalmente en los ovarios. En las personas trans juega un papel fundamental en la terapia hormonal de afirmación de género, que se usa para provocar cambios físicos feminizantes como el desarrollo mamario, la redistribución de la grasa corporal, la disminución del vello corporal y la reducción de la masa muscular. Que una mujer trans tenga niveles bajos de estrógeno implica una falta de desarrollo o reversión de características femeninas. Desde finales de 2024, activistas por los derechos de las personas trans en Estados Unidos reportan que la comunidad se está enfrentando a una escasez de medicamentos de afirmación de género y largos tiempos de espera para consultas médicas en clínicas que ofrecen estos servicios. Esto se intensificó en julio, tras la aprobación de la “gran y hermosa” reforma fiscal de Donald Trump, una ley que prohibió el uso de fondos federales para cubrir tratamientos de afirmación de género y recortó el presupuesto destinado a Medicaid, el programa público de cobertura médica, dejando por fuera a las personas con visas humanitarias, como Vásquez que es solicitante de asilo. Con la reducción de fondos federales, las personas que quedaron descubiertas de Medicaid están recurriendo a clínicas sin fines de lucro. De la misma manera, puesto que los migrantes indocumentados no tienen acceso a servicios de salud preventiva en Medicaid, también acuden a estas mismas clínicas porque ofrecen opciones a bajo costo o gratuitas para personas sin ingresos. Esta situación está saturando la capacidad de operación de las clínicas y extendiendo sus tiempos de espera. El impacto sobre las personas trans migrantes es significativo: alrededor de 174.000 de ellas viven en EE UU, muchas de las cuales llegaron al país escapando de la transfobia, la violencia o la falta de atención médica en sus países de origen. En América Latina, las condiciones para las personas trans son tan precarias que su expectativa de vida no supera los 35 años de edad, de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Una avalancha de leyes antitrans La ley fiscal de Trump tiene como propósito establecido reducir los impuestos y modificar los gastos de diversos programas federales. Sin embargo, ha sido criticada por su manipulación ideológica de los presupuestos federales, y en el sector de la salud determina que está prohibido el uso de fondos federales de Medicaid para procedimientos de afirmación de género, como cirugías y medicamentos hormonales. Esta legislación se une a una creciente lista de leyes federales y estatales a lo largo del país que limitan los derechos de las personas trans y los derechos sexuales y reproductivos. A comienzos de este año, el Gobierno de Trump cortó la financiación de Planned Parenthood, la organización de salud sexual y reproductiva más grande de EE UU, que provee tratamientos de afirmación de género, para el VIH, anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual. A esto se suman más de 20 citaciones para investigar a médicos y clínicas que brindan atención médica de afirmación de género a menores por parte del Departamento de Justicia y otros 616 proyectos de ley anti-LGBTQ+ en múltiples Estados del país, de acuerdo a la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU). Por todos estos ataques y el temor a la llegada del segundo Gobierno de Trump, la demanda de medicamentos de afirmación de género —como el estradiol, la testosterona o la espironolactona— comenzó a aumentar. Trump había anunciado durante la campaña de 2024 que cortaría los fondos federales que financian los medicamentos de afirmación de género, por lo que muchas personas decidieron comprar grandes cantidades para el futuro. Ahora, no solo está habiendo una alta demanda de estos medicamentos, sino que los tratamientos en clínicas que ofrecen estos servicios también se están saturando. “Estamos recibiendo referidos de chicas que vienen de otros centros de salud, por la escasez de doctores o de profesionales de la salud a causa de los recortes de presupuesto”, asegura Denise Gutiérrez, directora del programa transgénero de Community Healthcare Network. Esta organización neoyorquina está operando con normalidad porque sus fondos no dependen del Gobierno federal, sino de subvenciones de entidades privadas y dinero de la ciudad. Cuando Lady Dariana Camas —una mujer trans ecuatoriana de 35 años que vive en el Bronx— llegó a Estados Unidos en 2022, ya estaba recibiendo un tratamiento hormonal de afirmación de género, pero no sentía la presión de hacerse cirugías como la de feminización facial para afirmar su género. Con la vuelta de la Administración Trump, vio por primera vez que sus posibilidades de acceder a esta cirugía se estaban limitando y quiso buscarla lo más pronto posible, pero cuando fue al médico en diciembre de 2024, este le dijo que no tenía disponibilidad hasta el próximo año. “Ahora con los recortes estoy empezando a sentir que tengo que hacerme la cara rápido, antes de que pase algo y me digan que no”, cuenta Camas. Como ella, otras personas trans están intentando adelantar las cirugías que quieren hacerse por el temor a que los recortes las hagan inalcanzables en un futuro cercano, según Chance Krempasky, director médico de Community Healthcare Network. Algunos activistas y clínicas de afirmación de género confían en que los gobiernos locales y estatales garanticen los derechos de las personas trans. Estados como Oregón, Connecticut y Vermont han emitido leyes de protección a las personas trans que buscan servicios de afirmación de género, mientras que ciudades como Boston y West Hollywood se han declarado santuarios para las personas transgénero o la comunidad LGBTQ+. Nueva York cuenta con leyes que protegen a las personas que buscan o brindan servicios de afirmación de género legalmente en el Estado. Recientemente, la legislatura estatal aprobó un proyecto de ley que intenta reforzar las protecciones legales para que las personas que brindan o reciben atención reproductiva o de afirmación de género estén protegidas de responsabilidades civiles o penales fuera de Nueva York. La legislación espera ser firmada por la gobernadora Kathy Hochul. Las políticas públicas locales son la única forma de sobrevivir. Mila Hellfyre Hernández, activista por los derechos de las personas trans latinas “Las políticas públicas locales son la única forma de sobrevivir”, sostiene Mila Hellfyre Hernández, activista puertorriqueña por los derechos de las personas trans latinas en Estados Unidos y vicepresidenta del Equality Empowerment Center, una organización sin ánimo de lucro que defiende los derechos de la comunidad LGBTQ+ en Florida. “Estoy hablando a nivel de ciudad, porque en las ciudades el Estado es quien tiene el control, no todo el soporte tiene que ser a nivel federal”. La emisión de políticas locales o estatales para proteger a la comunidad trans ha ocasionado que el 48% de las personas trans en EE UU migren internamente o estén considerando reubicarse a otros Estados con leyes que protejan sus derechos, según un informe publicado en mayo por el William Institute, un centro de investigación de políticas públicas centrado en cuestiones relacionadas con la orientación sexual y las identidades de género. “Muchas personas trans van a querer salir de ciertos Estados republicanos que los tienen bajo constante ataque y van a querer venir a Estados que les dan la bienvenida”, explica Jesús N. Soto, del National Alliance on Mental Illnesses. “Entonces, aunque el presupuesto estatal sí daba en el presente, en el futuro van a necesitar más”. Esto quiere decir que la capacidad de los gobiernos locales o estatales de proteger el acceso a los servicios de afirmación de género puede verse afectada por los cambios demográficos. Preocupación y temor Evanna Vásquez ha tenido que migrar dos veces. En 2017 se marchó de Perú, luego de que su familia comenzara a agredirla por expresar su identidad de género. Eligió irse a Panamá, donde trabajó por mucho tiempo como estilista. Fue ahí donde conoció a su actual esposo. Pero con la llegada de la pandemia, su peluquería cerró. Cuando el encierro se volvió más laxo, intentó volver a conseguir trabajo, pero no lo logró. Se sentía desesperada, y decidió irse a Estados Unidos. Migrar por segunda vez representaba volver a dejarlo todo: vender todas sus cosas, abrazar a sus amigas y despedirse de Sirius, Jade y Nagini, sus dos gatos y su perra. El viaje fue difícil; les robaron, perdieron sus documentos de identidad y Vásquez sufrió abusos sexuales en múltiples ocasiones en México. Pero no había tiempo para procesar el dolor, Estados Unidos se presentaba como un lugar en el que había leyes para que Vásquez cambiara su nombre, accediera a los tratamientos de salud que necesitaba y se casara finalmente con su pareja. “Vengo de un país donde nos quitan todo, para que nos lo quiten ahora en un país donde tenemos más leyes creadas para que nos respeten”, apunta. “Mi comunidad realmente necesita el apoyo del Gobierno”. El presupuesto federal destinado a la salud en 2024 fue de 1,9 billones de dólares, durante la Administración del demócrata Joe Biden. Estaba previsto que ese dinero aumentaría en un 5,8% en 2025; sin embargo, con la aprobación de la ley fiscal de Trump, el Gobierno lo redujo en un 15%, de acuerdo a un análisis del Instituto de Salud Pública de la Universidad de California en Berkeley. Departamentos como el de Defensa, Asuntos de Veteranos y Seguridad Nacional (DHS) —encargado de la política migratoria del presidente— tienen proyectado un aumento de presupuesto. La financiación del DHS, por ejemplo, aumentará un 65% el próximo año. Otra consecuencia de la falta de acceso a servicios de afirmación de género y el aumento de leyes antitrans es que la tasa de suicidio entre los miembros de esta comunidad puede aumentar. “Para nuestra comunidad, el acceso a la afirmación de género es visto como una medida fundamental de prevención del suicidio”, asegura William Lopera, representante de Voces Latinas, una organización dedicada a reducir la tasa de transmisión del VIH entre las comunidades migrantes. La ley fiscal de Trump “ha generado gran incertidumbre y estrés, llevando a las clientas a sentir desesperanza y a acelerar cirugías y trámites de identificación por miedo a perder el acceso futuro. Esto ha tenido un efecto directo en la salud mental de la comunidad”, añade Lopera. Para Vásquez, no poder acceder a sus medicamentos de forma regular es una gran preocupación y le recuerda de los otros periodos en los que no ha podido tomar estradiol de forma continua. Han sido momentos de cambios hormonales bruscos, dolores de cabeza, depresión y dismorfia de género. Por ahora, llega al 16 de cada mes con esperanza y preocupación, intentando vencer el temor de no poder recibir sus medicamentos. https://elpais.com
Por ATA - Sylvia Rivera 22 de diciembre de 2025
El Parlamento de Kazajistán ha dado un nuevo paso en el retroceso de los derechos LGTBIQ+ al aprobar una serie de enmiendas legales que prohíben lo que han denominado como “propaganda LGTBIQ+”, una medida que replica legislaciones similares ya vigentes en Rusia y Georgia y que ha sido duramente criticada por organismos internacionales de derechos humanos. Las enmiendas fueron aprobadas el pasado martes por el Senado, después de haber recibido el respaldo de la Cámara Baja en noviembre. El texto legal aún debe ser firmado por el presidente kazajo, Kasim-Yomart Tokáyev, para entrar en vigor. Según el texto legal, el objetivo declarado de la norma es “proteger a los niños de informaciones que dañan su salud y desarrollo”. Sin embargo, activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos advierten de que este tipo de leyes suelen utilizarse para censurar cualquier mención positiva o neutral sobre la diversidad sexual y de género, reforzando el estigma y la discriminación. La norma impide la publicación de este tipo de informaciones en espacios públicos, medios de comunicación, redes de telecomunicaciones e internet, ampliando su alcance a ámbitos como la educación, la cultura, la publicidad y el cine. Impulso ciudadano y alcance legal La iniciativa legislativa surgió a raíz de una petición presentada por ciudadanos kazajos hace aproximadamente un año y medio y fue elaborada por un grupo de parlamentarios. Según explicó el diputado Yelnur Beisenbáev, uno de los promotores del proyecto, las enmiendas modifican hasta nueve leyes, entre ellas las relativas a los derechos de la infancia, las comunicaciones, la educación y los medios de prensa. Beisenbáev aseguró que el texto incluye una definición concreta de lo que denomina “propaganda de la orientación sexual no tradicional” y establece limitaciones para su difusión, aunque afirmó que la ley no contempla “la prohibición ni el rechazo” de las personas LGBTI. En la misma línea, el diputado Yedil Zabirshin subrayó que la pertenencia a la comunidad LGBTI no está penalizada en Kazajistán, a diferencia de países vecinos como Uzbekistán, donde la homosexualidad sigue siendo castigada por la ley. Críticas internacionales Organismos internacionales como Naciones Unidas, Human Rights Watch, Civil Rights Defenders y el Norwegian Helsinki Committee ya habían expresado su preocupación y rechazado la posible aprobación de esta normativa, al considerar que vulnera derechos fundamentales y fomenta la discriminación, como ocurrió anteriormente con leyes similares en Rusia y Georgia. Un patrón regional Rusia aprobó en diciembre de 2022 una ley que prohíbe la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales”, la pederastia y la reasignación de género en medios de comunicación, internet, publicidad, literatura y cine. Georgia, por su parte, adoptó una legislación similar en octubre de 2024. La ley georgiana contempla penas de hasta cuatro años de prisión por cirugías de reasignación de sexo y multas de hasta 4.000 laris (unos 1.500 dólares) por difundir “propaganda de relaciones homosexuales” en instituciones educativas, una medida que el Gobierno defendió como una forma de proteger “la familia y los niños”. Con la aprobación de esta ley, Kazajistán se suma a una tendencia regional que, según denuncian organizaciones de derechos humanos, supone un grave retroceso para la igualdad, la libertad de expresión y la dignidad de las personas LGTBIQ+. https://diversosmagazine.com
Por ATA - Sylvia Rivera 19 de diciembre de 2025
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU ha anunciado este jueves una serie de medidas regulatorias diseñadas para eliminar la atención médica de afirmación de género para menores. Las propuestas anunciadas este jueves suponen las medidas más profundas que esta Administración ha tomado para restringir el uso de bloqueadores de la pubertad y terapia hormonal para niño/as trans. E incluyen el recorte de la financiación federal de Medicaid y Medicare a los hospitales que brindan atención de afirmación de género a niños y la prohibición de que los fondos federales de Medicaid se utilicen para financiar dichos procedimientos. Además, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitió cartas de advertencia a una docena de empresas que comercializan chalecos de sujeción pectoral y otros equipos utilizados en procesos de afirmación de género. Entre los fabricantes se encuentran GenderBender LLC, de Carson, California, y TomboyX, de Seattle. Las cartas de la FDA establecen que las fajas pectorales solo pueden comercializarse legalmente para usos médicos aprobados por la FDA, como la recuperación tras una mastectomía, informa The Associated Press. Las normas propuestas amenazarían la atención de afirmación de género para jóvenes en los estados donde sigue siendo legal. Los programas de Medicaid cubren actualmente la atención de afirmación de género en poco menos de la mitad de los estados. Al menos 27 estados han adoptado leyes que restringen o prohíben esta atención. La reciente decisión del Tribunal Supremo, que confirmó la prohibición de Tennessee, abre la puerta a que la mayoría de las demás leyes estatales permanezcan vigentes. Los anuncios de este jueves ponen en peligro el acceso en casi dos docenas de estados, donde los tratamientos farmacológicos y los procedimientos quirúrgicos siguen siendo legales y están financiados por Medicaid, con fondos federales y estatales. Las propuestas anunciadas por Kennedy y su equipo no son definitivas ni legalmente vinculantes, recuerda AP. El Gobierno federal debe pasar por un largo proceso de elaboración de normas, que incluye períodos de consulta pública y revisión de documentos, antes de que las restricciones se vuelvan permanentes. También es probable que enfrenten impugnaciones legales. Sin embargo, las normas propuestas probablemente frenarán aún más la atención a la afirmación de género a niño/as, y muchos hospitales ya han cesado dicha atención. Casi todos los hospitales de EEUU participan en los programas Medicare y Medicaid, los planes de salud más grandes del gobierno federal que cubren a personas mayores, personas con discapacidad y personas de bajos ingresos. Perder el acceso a estos pagos pondría en peligro a la mayoría de los hospitales y proveedores médicos de EEUU. Las mismas restricciones de financiación se aplicarían a un programa de salud más pequeño, el Programa Estatal de Seguro Médico para Niños, para la atención a menores de 19 años, según una nota de la Administración. Las medidas contradicen los consejos de organizaciones médicas y defensores de las personas trans. La mayoría de las principales organizaciones médicas estadounidenses, incluida la Asociación Médica Americana, ha instado a los estados a no restringir la atención a las personas trans, informa AP. Los anuncios se suman a una serie de medidas que el presidente de EEUU, Donald Trump, su Administración y los republicanos en el Congreso han tomado para atacar los derechos de las personas trans en todo el país. En su primer día en el cargo, Trump firmó una orden ejecutiva que declaraba que el Gobierno federal reconocería únicamente dos géneros: masculino y femenino. También firmó órdenes destinadas a recortar el apoyo federal para las transiciones de género de personas menores de 19 años y prohibir a atletas trans participar en deportes femeninos. Además, un proyecto de ley que expondría a los proveedores de atención médica trans a penas de prisión si atienden a personas menores de 18 años fue aprobado este miércoles por la Cámara de Representantes de EEUU y va camino del Senado. Otro proyecto de ley que se está considerando en la Cámara el jueves busca prohibir la cobertura de Medicaid para la atención de afirmación de género para niños. En EEUU, los jóvenes que se identifican con un género diferente al sexo asignado al nacer son evaluados primero por un equipo de profesionales. Algunos pueden intentar una transición social, que implica cambiar de peinado o pronombres. Otros pueden recibir posteriormente fármacos bloqueadores hormonales que retrasan la pubertad, seguidos de testosterona o estrógeno para lograr los cambios físicos deseados. La cirugía no es frecuente en menores de edad. https://www.eldiario.es
Por Mar Cambrollé Jurado 18 de diciembre de 2025
Catalunya da un paso más para blindar los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales con el fin de erradicar la LGBTIfobia. La nueva ley se ha aprobado en el Parlament con una amplia mayoría, ya que fue una iniciativa presentada por el PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y la CUP, en colaboración con las entidades del colectivo LGBI+ y Trans. El PP y la extrema derecha de Vox y Aliança Catalana han votado en contra. La norma deroga la ley anterior, tras 11 años de aplicación, para fortalecer las garantías de igualdad de trato y no discriminación, y con la voluntad de hacer efectivo el derecho a la libre autodeterminación de la identidad y expresión de género en el ámbito público y privado. La principal novedad es que incorpora una ampliación del régimen sancionador para acabar con las conductas LGBTIfobicas y da más cobertura tanto a las víctimas durante el proceso de denuncia, a la vez que aumenta los supuestos que definen las infracciones. Las sanciones quedan tipificadas según su gravedad y pueden ir de los 300 euros hasta los 500.000 euros. La norma amplía los pretextos que pueden ser considerados una infracción, como no tratar a una persona "de manera intencionada" de acuerdo con su nombre o el género con el que se identifica o incluir en los negocios jurídicos cláusulas "que causen discriminación por razón de la orientación sexual, la identidad de género, la expresión de género o las características sexuales". A la vez, se prohíben las terapias de "reconversión" y se pone coto a su promoción, al tiempo que se promueve el uso de símbolos LGBTI en espacios y edificios públicos. Para proteger especialmente a las personas trans e intersexuales, la ley parte de un enfoque interseccional -también para la protección de las personas migrantes, racializadas y refugiadas- y deja por escrito el deber de las administraciones públicas de crear espacios de memoria democrática del movimiento LGTBI y de las personas trans, al tiempo que se propone reparar la invisibilización de las lesbianas. Con esta nueva legislación también se crea la Red de Servicios de Atención Integral para coordinar los servicios de atención integral LGTBI (SAI) y los puntos de información LGTBI en todo el territorio catalán y se otorga una mayor dotación de recursos para impulsar políticas públicas. El PP amenaza con llevar la ley al TC La CUP, que ya impulsó esta propuesta la legislatura anterior, pero no consiguió aprobarla por el adelanto electoral, ha celebrado que finalmente salga adelante y ha asegurado que es un "orgullo" porque supone "la defensa de los derechos humanos", aunque la diputada Pilar Castillejo ha deslizado que aún hay mucho trabajo por hacer y que se requiere de una mayor inyección de recursos. "No es una actualización, abrimos una nueva fase", ha celebrado la diputada de ERC y exconsellera de Feminismes, Tània Verge para quien esta ley es una forma de responder a la "ofensiva reaccionaria global". La parlamentaria de Junts, Laura Martínez, ha añadido que esta ley garantiza la libertad y la igualdad de todas las personas "sin excepciones", y que "el Parlament tiene la obligación de estar a la altura cuando estos derechos son vulnerados", esta vez en sintonía con la diputada de los Comuns, Susanna Segovia, pero quien ha querido apostillar que el Govern debe ahora "dar sentido" a esta ley con más recursos y nuevas políticas. Por parte del PSC, Elena Díaz, ha lamentado que haya personas que deban esconder su amor para evitar ser agredidas y ha aplaudido que la nueva norma que sea "robusta" a nivel jurídico. https://www.elperiodico.com
Por ATA - Sylvia Rivera 17 de diciembre de 2025
Agustín Dante López dice que lo que veía en el espejo no lo representaba, habla del bullying que sufrió en la primaria, narra con crudeza los embates de su trastorno de alimentación, cuenta que aunque la balanza declaraba 38 kilos él se sentía gordo, repasa las mentiras a su familia, los engaños en la cena, su fiesta de 15, las autolesiones o esa manera brutal de exteriorizar un dolor interno. Agustín habla de cómo una serie le despertó una epifanía, rescata la advertencia de su hermana y la voluntad de una médica, de su miedo a morir y de sus impulsos suicidas, hasta llegar a su transición. “Transicionar fue lo mejor que me pudo pasar en la vida”, define. Durante su relato utiliza el pronombre masculino cuando se desplaza entre los recuerdos de su niñez y adolescencia. No se trata de un error, sino de un comportamiento voluntario, el corolario de un proceso de entendimiento. “Al principio traté a ese niño en femenino como para que se entendiera a qué me refería, pero ya no”, dice. “Es algo que por lo general incomoda. La gente te dice ‘bueno, pero eras nena en ese momento’. Sí, pero ahora soy un varón y hay que entender que todo ese tiempo también lo fui, solamente que no le podía poner un nombre”. Él siempre se refiere a él como Agustín, incluso en la semblanza de esos años. Su vida, antes y después de identificar lo que le pasaba, con enfermedades e internaciones, que siempre, a pesar de los contratiempos y las confrontaciones, estuvo secundado por un entorno familiar permeable y amoroso. “Hay muchos compañeros y compañeras trans que los echan de la casa, que la familia los golpea. Hay muchas personas trans que caen en autolesiones, que se suicidan, que caen en consumos problemáticos, que el único recurso que tienen es la prostitución. Y es terrible. Qué privilegio la familia y el entorno que tengo”, agradece. Pero para llegar a esa comprensión, primero la infancia, el bullying y el trastorno de la conducta alimentaria. “Mi infancia fue difícil. A los tres años y medio empecé, y agradezco tanto a mi mamá que yo hoy en día le pregunto cómo me anotaste en teatro musical. Me acuerdo de que daba shows en el living de mi casa y les daba folletitos a todos para que vengan a verme y mi mamá me dijo ‘yo te vi con capacidades y vi que te gustaba, entonces te llevé’. Tenían un convenio con mi colegio, entonces empecé ahí a tomar las clases de comedia musical y me encantó”. —La infancia estuvo atravesada por el arte, la actuación, la música. —Todo el tiempo. —¿Eso fue un espacio que salvó en algún punto? —Sí. Porque yo desde muy chiquito no sentía que me encontrara cuando me miraba al espejo. Desde muy chiquito recibí mucho bullying en la escuela por mi peso. Yo de chiquito, no sé si lo podría diagnosticar por así decirlo como trastorno por atracón, pero comía mucho. Manejaba y regulaba mis emociones desde ese nivel. Y me acuerdo que recibí mucho, mucho bullying en la primaria y en el viaje de séptimo grado, que íbamos a Carlos Paz, me tenía que poner malla. Realmente no me encontraba en el espejo y odiaba cómo me veía. Y me acuerdo de que en ese momento empecé a comer menos, a restringir. Mi mamá se daba cuenta y me decía “pero esto es muy poco”. Por ahí comía solo, no me gustaba comer con nadie. —¿Ahí empezarían los trastornos de alimentación? —Se desató muy fuerte en el viaje de séptimo grado cuando yo sabía que me tenía que poner malla y empecé a comer menos, a comer menos, y veía que gente externa, no mi familia, me decía “qué flaca que estás, qué linda que estás”. Entonces lo tomaba como algo bueno, voy por buen camino. Está bien pasar hambre, restringirme, porque la gente me ve mejor. Me sentía más lindo. —¿Alguien en tu casa se daba cuenta de los ataques que estabas recibiendo? —No. Yo no contaba mucho tampoco. Me lo guardaba. Como es una enfermedad tan silenciosa y tan solitaria yo lo llevaba… Si mis papás se daban cuenta realmente lo que estaba pasando iba a tener que recuperarme y era algo que yo no quería porque sabía que eso conllevaba subir de peso y yo lo veía como lo peor que me podía pasar en la vida. Subir de peso era que volviera el bullying, volviera el odio al verme al espejo. —¿Se fue incrementando eso? —Mucho. —¿Qué pasó? —Lo que me pasaba en invierno es que también en ese momento de mi vida, en séptimo grado descubrí lo que eran las autolesiones. Dentro de todos los tipos de autolesiones yo en ese momento empecé a cortarme. Me pasaba que yo en invierno como podía usar ropa grande o ropa que no se notara mi cuerpo recurría a eso, a las autolesiones, para descargar todo el dolor. Es como un dolor que no tiene explicación. No lo podía explicar. Es como un dolor en el alma. Es lo peor que le puede pasar a un ser humano: sentir tanta angustia que te lleva a ese momento de desesperación, ese impulso que decís necesito sacar el dolor que tengo adentro para expresarlo en un dolor corporal. Necesitas dejar de sentir ese dolor interno que no te deja hacer nada: no te deja bañarte, no te deja lavarte los dientes, no te deja levantarte de la cama. El TCA (Trastornos de la conducta alimentaria) es una enfermedad muy solitaria también: no te querés juntar con gente porque siempre que te juntás significa compartir algún momento, comer algo, tomar unos mates, compartir unas facturas, salir a comer.
Por Mar Cambrollé Jurado 16 de diciembre de 2025
Un tribunal de Lima en Perù condenó este lunes a 17 años de prisión a cada uno de los tres policías que torturaron y violaron a una mujer trans en una comisaría en 2008, un caso por el que fue sancionado internacionalmente el Estado peruano. La sentencia fue leída durante la audiencia final del juicio oral iniciado en enero, y que fue transmitida por el canal del Poder Judicial. En abril de 2020, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Perú por la brutal agresión que sufrió Azul Rojas cuando tenía 34 años, tras ser detenida en una comisaría del norte de Perú. Dos años después, en un hecho histórico para la comunidad LGBT y Trans, el gobierno peruano pidió perdón a la víctima. Por pedido de la justicia interamericana, Perú siguió con las investigaciones contra los acusados, que respondían al juicio en libertad. Este lunes, el tercer juzgado penal dictó su sentencia por los delitos de tortura agravada y abuso sexual. «Se impone una condena de 17 años de prisión para los efectivos policiales Dino Ponce, Luis Quispe y Juan León», según el fallo. La justicia ordenó la reclusión inmediata de los tres condenados. Según pudo probar la fiscalía, los efectivos policiales detuvieron y agredieron a Azul Rojas en una comisaría de la localidad de Casa Grande, en la costa norte de Perú. Allí fue sometida a «maltratos físicos, psicológicos, violación sexual», indicó el Ministerio Público en un comunicado. https://elnuevodiario.com.do