La normativa LGTBI en los centros educativos de Andalucía pone la mirada en el acoso y el alumnado trans

ATA-Sylvia Rivera • 16 de octubre de 2023

Las medidas de prevención y la formación y sensibilización de los profesores con la diversidad son clave para evitar la apertura de protocolos por LGTBIfobia

Andalucía cuenta con una normativa para detectar, prevenir, intervenir y combatir cualquier forma de discriminación en los centros educativos sostenidos con fondos públicos de la comunidad autónoma. Dentro de ella, se recoge el acoso o agresión contra la libertad y orientación sexual, entre otros muchos supuestos. «No hay protocolos LGTBI específicos, tenemos una normativa en materia de convivencia», explica Mercedes Márquez, orientadora educativa del equipo especializado de la Junta de Andalucía. Esta normativa se rige por la orden de 20 de junio de 2011, por la que se adoptan medidas para la promoción de la convivencia en los centros docentes sostenidos con fondos públicos y se regula el derecho de las familias a participar en el proceso educativo de sus hijos e hijas. Sin embargo, sí hay un protocolo propio para el alumnado trans. «Viene a garantizar que los centros educativos den respuesta a este alumnado», cuenta. Este se basa en la Orden de 28 de abril de 2015, por la que se modifica la ya citada de 2011.

Este protocolo de 2015 fue el primero de Andalucía en este sentido, en él se dan orientaciones y pautas de acción para la comunidad educativa cuando un niño, niña o su familia manifiesta su cambio de identidad de género. «Mi trabajo también consiste en ayudar a los centros a que sean capaces de gestionar los casos que tienen, que son muy variopintos», comenta Márquez, especializada en la orientación sexual para jóvenes. La orientadora cuenta que hay veces en las que las propias familias son las que acuden al centro a pedir ayuda y a que se implementen estos protocolos, pero que en otras ocasiones son las familias las que se oponen.



En dicho protocolo existe una fase de comunicación e identificación en la que participan los tutores, orientadores, dirección y familias, ya que se necesita su expreso consentimiento para que el centro pueda identificar las necesidades educativas de este alumnado y actuar en base a ellas. Además, establece que se observará en todo momento el máximo respeto a su derecho a desarrollar libremente su personalidad durante su infancia y adolescencia conforme a su identidad de género. «La comunidad educativa tenemos un papel fundamental de acompañamiento, de ayuda y de no sacar nadie del armario sin su permiso», dice la orientadora.


Normativa LGTBI«Las pautas que nos facilita la Junta de Andalucía no dejan de ser una normativa a cumplir, pero muchos centros se involucran hasta las cejas, mientras que otros pasan de puntillas»



Márquez, en el desarrollo de su trabajo, da directrices a los centros gracias a su experiencia laboral en estos procesos de acompañamiento, ya que en los protocolos pueden existir ciertas ambigüedades. Además, hace hincapié en la idea de que en cada etapa educativa el proceso es diferente, también en cada alumno. Por ejemplo, en infantil es mucho más frecuente que el niño lo haya comentado con sus compañeros y todos lo hayan naturalizado. «Estas pautas que nos facilita la Junta de Andalucía no dejan de ser una normativa a cumplir, pero muchos centros se involucran hasta las cejas, mientras que otros pasan de puntillas», afirma. Esto pasa en el caso de los colegios e institutos, pero también hay familias que lo aceptan y otras que no: «Si hay familias que no reconocen la identidad de un menor o una menor se puede, dentro de esas medidas, notificar un maltrato». Así lo recoge dicha orden de 2015, de acuerdo a lo fijado en el Decreto 3/2004, de 7 de enero, por el que se establece el sistema de información sobre maltrato infantil de Andalucía.

Cabe destacar que esta normativa es común en todos los centros andaluces. Además, en otras comunidades autónomas también existe mucho paralelismo porque esta región fue la primera en desarrollar este protocolo. Esto originó que otras solicitaran ayuda a Andalucía para diseñar sus protocolos.

Años más tardes, en la Ley 8/2017, de 28 de diciembre, para garantizar los derechos, la igualdad de trato y no discriminación de las personas LGTBI y sus familiares en Andalucía, se estableció que la administración autonómica «elaborará e implantará en todos los centros educativos un protocolo de prevención que evite actitudes o comportamientos de LGTBIfobia que impliquen prejuicios y discriminación por razón de orientación sexual, identidad y expresión de género o pertenencia a familia LGTBI». Sin embargo, la orientadora explica que, en realidad, son los protocolos de prevención de acoso, recogidos en 2011. «Se vuelve a insistir, además se recala en la discriminación que sufre una persona LGTBI», apunta.

Por otro lado, hay que resaltar que para abrir un protocolo por acoso se tienen que dar una serie de características, tal y como se recoge en la orden de 2011. Entre ellas están la intencionalidad de convertir a una persona en víctima; la repetición en el tiempo y sufrimiento continuado de la víctima; el desequilibro de poder físico, psicológico o social; la indefensión de la víctima y personalización del maltrato; el componente colectivo o grupal, y los observadores pasivos, que no contribuyen suficientemente para que cese la agresión.

En blogaverroes.juntadeandalucia.es/cosjmalaga se puede consultar la normativa LGTBI y otras actividades que se llevan a cabo en materia de prevención, actuación con profesorado y medidas tomadas en este sentido.


Profesores y familias


Estos protocolos existen y son aplicables para situaciones de acoso y agresiones, pero lo más importante es el trabajo preventivo para evitar llegar a esa situación. Dentro de la prevención no sólo hay que trabajar con el alumnado, también son fundamentales las familias y el equipo educativo. «Hay que trabajar la sensibilización con los grupos en lo que es la diversidad, pero también con las propias personas LGTBI, necesitamos que vayan sacando fuera la LGTBIfobia interiorizada y que sean capaces de empoderarse y de ser capaces de poder gestionar una posible situación de acoso», dice Márquez.

«En el propio protocolo debería recogerse la la prevención, consistente en observar mucho a la clase, en que los niños y las niñas en los grupos suscriban, por ejemplo, un manifiesto anti acoso, que hablemos de derechos humanos, que hablemos de diversidad, que esté esto en la mesa», comenta la orientadora. Una de las claves para la prevención es la transversalidad, hablar de estos asuntos en cada asignatura y cada clase para dar normalidad y visibilizar la diversidad. Este es uno de los problemas que ve la orientadora, que muchos docentes se limitan a lo cotidiano y no hacen esa función de tutorización, de acercamiento a las emociones, sentimientos y necesidades del grupo. «Por ejemplo, si en la clase de matemáticas pongo un problema, puedo poner que las mamás de Lucía se han comprado una casa con una hipoteca de tal cantidad al mes y, así, estoy visibilizando la diversidad», afirma.

El principal problema del profesorado, según Márquez, es la falta de sensibilidad para trabajar estos asuntos. Explica que estas dificultades se deben a que tiene más carga de socialización diferenciada de género, más carga de la impronta social que han vivido y del modelo cis heteropatriarcal. Algo que provoca que sea más difícil garantizar el abordaje de los protocolos. Sin embargo, el alumnado, en esencia, toma estos asuntos con mayor naturalidad y sensibilidad. Aunque la orientadora se muestra «preocupada» ante el crecimiento de un perfil de alumnado con un machismo hegemónico que, por ejemplo, niega la existencia de la violencia de género.



«Muchos centros no abordan estas temáticas por miedo a las familias cuando en realidad es una normativa de obligado cumplimiento»


La formación de los docentes se articula a través de los Centros de Profesorado. Por ejemplo, este curso se va a desarrollar un taller que se llama 'Claves de acción en la educación sexual para el contexto educativo', donde se va a trabajar sobre protocolo educativo, diversidad sexual y educación sexual, entre otras cosas. «Por nuestra tradición judeocristiana y nuestras bases es muy difícil todavía cambiar las cosas porque esas son las raíces de la LGTBIfobia. También el sexismo, que viene de hacernos creer que somos diferentes, de educar desde una visión desde el machismo hegemónico», explica la orientadora. Para romper este modelo binarista y sexista, de presuponer la heterosexualidad y cisexualidad, se debe trabajar en la diversidad y no dejar esos asuntos en manos sólo de las asociaciones, considera Márquez, quien también ve como fundamental que se instaure una asignatura de educación sexual en la que se aborden estos temas.

Por otro lado, las familias también tienen un papel fundamental en la actuación y prevención de los casos de LGTBIfobia. «Muchos centros no abordan estas temáticas por miedo a las familias cuando en realidad es una normativa de obligado cumplimiento», comenta Márquez. En este sentido, se hacen campañas de sensibilización con las familias para intentar cambiar y poner claves de acción para afrontar y evitar estas situaciones. «Sigo creyendo que hay muy pocas personas adultas subidas en el carro de la defensa de los derechos humanos», denuncia.


Medidas de prevención


En el instituto Alfaguar son conocedores de los protocolos y normativa para combatir y prevenir la LGTBIfobia, así como para actuar con el alumnado trans. En este centro han activado en varias ocasiones el protocolo de identidad de género. Cabe recordar que este siempre hay que ponerlo en marcha cuando un niño, niña, familia o profesorado detectan esta situación. Sin embargo, nunca han tenido que llevar a cabo un protocolo por motivo de acoso por orientación sexual o identidad de género. Uno de los motivos, puede ser por las diversas actuaciones de prevención que realizan durante todo el año.

Una de estas medidas es colocar banderas LGTBI de forma visible en el centro durante todo el curso. «En un principio sólo lo hacíamos en el mes de mayo, sobre el 17 que es el día contra la LGTBIfobia, pero eso no tenía efecto ninguno», cuenta Rosa Torres, directora de este instituto. Una dinámica permanente que se completa con otras actuaciones como la creación del documental 'Imparables', donde aparece el testimonio de personas del colectivo LGTBI que han sufrido acoso por su orientación sexual durante su vida. «Nuestro alumnado participa de esos testimonios y, al final, acaba con un debate de ese alumnado que participa en el documental», explica.


Medidas preventivas


«En un principio sólo poníamos la bandera LGTBI en el mes de mayo, sobre el 17 que es el día contra la LGTBIfobia, pero eso no tenía efecto ninguno» - Rosa Torres (Directora del instituto Alfaguar)


Un documental que ya cuenta con una segunda parte, con la colaboración de la Escuela Superior de Arte Dramático. En él, se dio más importancia a la necesidad de un entorno seguro en los centros para que no se produzca ningún tipo de acoso contra el alumnado LGTBI. Además, 'Imparables' cuenta con una guía didáctica elaborada por el gabinete de convivencia de la Delegación de Educación. Una guía que se trabaja con los alumnos en el centro, así como la elaboración de gincanas, exposiciones y entrevistas enfocadas a este mismo objetivo.

Del documental también surgieron los premios 'Imparables', un reconocimiento a todas aquellas personas y colectivos que colaboran en la construcción de un mundo en igualdad de oportunidades y libre, donde se respeten todas las realidades y la diversidad, independientemente de la orientación sexual y/o identidad de género, explica Torres. Este premio ya cuenta con una categoría internacional, además de otras como educación, arte, deporte, investigación y comercio.


FUENTE: La normativa LGTBI en los centros educativos de Andalucía pone la mirada en el acoso y el alumnado trans | Diario Sur


Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 4 de febrero de 2026
La inclusión de las mujeres trans en el deporte femenino se ha convertido en el caballo de batalla de una guerra cultural más grande. Las posiciones se fijan atendiendo a convicciones ideológicas o morales. Sin embargo, también subyace un debate médico y científico. Un debate que hoy está más cerca de ser resuelto. Un equipo científico de Brasil ha elaborado un metaanálisis que engloba 52 estudios y a 6.485 personas, que han analizado la composición corporal y la aptitud física de mujeres trans y cis. Y aunque las mujeres trans mostraron una mayor masa magra —lo que indica una mayor masa muscular—, no exhibieron mayor capacidad física, es decir, fuerza o aptitud aeróbica, que las mujeres cis. “Esto desmiente la lógica detrás de las prohibiciones generales a las mujeres trans en el deporte”, sostiene Bruno Gualano, médico e investigador de la Universidad de Sao Paulo (Brasil) y coautor del estudio. “La mayoría de estas políticas se basan en la suposición de que las mujeres trans conservan ventajas físicas inherentes y, por lo tanto, dominarían las competiciones femeninas. Los datos no respaldan esta idea”. El metaanálisis, publicado en British Journal of Sports Medicine, analizó a 2.943 mujeres trans que se habían sometido a una terapia hormonal entre uno y tres años. Y no encontró evidencia de ninguna ventaja física. No hubo diferencias observables en la fuerza de la parte superior o inferior del cuerpo, o en el consumo máximo de oxígeno —una medida clave de la aptitud cardiorrespiratoria— entre ellas y las mujeres cis. De hecho, tras la terapia hormonal de afirmación de género, las mujeres trans y cis mostraron niveles similares de aptitud física en todas las variables analizadas. Por eso, con la evidencia científica en la mano, Gualano concluye que las mujeres trans “no representan una amenaza para el deporte femenino”. “La investigación, que puede considerarse de alta calidad, introduce dudas donde, aparentemente, no las había”, señala Carlos Alberto Cordente Martínez, profesor de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad Politécnica de Madrid. “Como mínimo, esto debería llevar a replantearnos determinados posicionamientos maximalistas en el ámbito del deporte de competición”, reflexiona en declaraciones al portal científico SMC España. No es el primer estudio retrospectivo que se hace sobre el tema. Hace poco un equipo español analizó 14 artículos médicos sobre mujer trans y deporte de competición. “Concluimos que son necesarios más de dos años de tratamiento hormonal de inicio pospuberal para conseguir una disminución significativa de los efectos de las testosterona sobre diferentes parámetros fisiológicos”, explica María Miguélez González, endocrina de la Unidad de Género del Hospital Gregorio Marañón y coautora. En aquel entonces se recomendó ampliar la investigación haciendo estudios más a largo plazo. Es la misma conclusión a la que llega Miguélez tras leer el presente metaanálisis, por los siguientes motivos. “Los estudios tienen una duración escasa, inferior a tres años”, señala. Además, la experta señala otras limitaciones: “Solo nueve de los 52 estudios analizados eran ensayos clínicos, que son los que aportan la evidencia científica de mayor calidad”. Y por último, destaca “la falta de datos sobre deportistas de élite”. Los 52 estudios de los que parte este análisis tienen distintos diseños y metodologías, reconoce Gualano. El conjunto de evidencia científica, por lo tanto, no es del todo concluyente y tiene una calidad heterogénea. “No es perfecta, pero es la mejor evidencia científica disponible”, señala. Sobre la ausencia de mujeres trans que se dediquen al deporte de élite, es contundente: “Esa brecha existe porque, para empezar, casi no hay mujeres trans compitiendo”. Solo una mujer trans ha participado en los Juegos Olímpicos. Fue Laurel Hubbard en Tokio 2020. En la competición de halterofilia, falló sus tres intentos en la modalidad de arrancada y no ganó medalla. Después de los Juegos y tras una intensa campaña de acoso, anunció su retirada del deporte. Probablemente, sea la primera y la última atleta trans en participar. El Comité Olímpico Internacional ha anunciado su intención de retomar los test genéticos, que fueron abandonados hace más de 30 años, para vetar a las mujeres trans en los Juegos Olímpicos. Hasta ahora, seguía una política abierta que dejaba libertad a las diferentes federaciones para establecer sus reglas, y la norma más aceptada era un umbral de testosterona natural: quien lo superara quedaba excluida. La realidad demuestra que, a pesar de que hombres y mujeres trans realizan deporte, muy pocos lo hacen de manera federada. Charlie Baker, presidente de la NCAA, la principal organización que regula y organiza el deporte universitario en Estados Unidos, declaró en una entrevista que menos de 10 atletas trans estaban compitiendo bajo su órgano rector, que abarca a más de medio millón de personas. Lo hizo al hilo de la promulgación por parte de la Administración Trump de una orden ejecutiva llamada Sin hombres en deportes femeninos, una de las primeras decisiones políticas de su segundo mandato. La portavoz de la Asociación de Familias de Menores Transexuales de Navarra y Euskadi, Bea Sever, señalaba en una entrevista a la Cadena SER que, aunque cerca del 70% de las personas trans practica deporte, solo el 6% lo hace de forma organizada, por entender que este no es un espacio seguro. Su presencia, más que minoritaria, es anecdótica: hablamos del 0,01% (el 6% de las personas trans realizan deporte y estas representan en torno al 0,3% de la sociedad). En el debate de la participación de las personas trans en el deporte federado y profesional, siempre hay un colectivo ignorado, desplazado del foco: los hombres trans. El presente estudio también analizó su fuerza y composición corporal para estudiar posibles ventajas y desventajas biológicas. Los hombres trans demostraron tener menos masa magra que los hombres cis y menos fuerza en el tren superior. Superaron en estas dos variables a las mujeres cis. No se pudieron comparar el resto de variables por falta de datos. El presente estudio no es concluyente en sus conclusiones. Sería recomendable seguir investigando, pero con los datos disponibles no se puede decir que las mujeres trans tengan una ventaja biológica respecto a sus compañeras cis. El debate médico-científico parece decantarse hacia la participación de este colectivo, pero el debate político e ideológico está lejos de haber terminado. Hay incluso una dimensión filosófica en todo esto. “Filosóficamente hablando, coincido en que los hechos por sí solos no nos dicen qué debemos hacer”, reflexiona Gualano. “Es el clásico problema del ser y el deber ser que señaló Hume”. El filósofo escocés David Hume observó que muchos filósofos y moralistas pasan de describir cómo son las cosas a decir cómo deberían ser sin justificar ese salto. No se añade una premisa moral previa. En este debate, el hecho de que, durante siglos, las personas trans hayan sido excluidas de los deportes no significa que deban seguir siendo excluidas. Que sea así no justifica que deba seguir siendo así. En cualquier caso, si se va a excluir o penalizar a un colectivo minoritario sobre la base de un argumento biológico, lo mínimo que se debería exigir es que ese argumento estuviera bien fundamentado. “La buena evidencia científica no dicta valores, pero podría orientar cómo los aplicamos”, reflexiona Gualano. “Ese es el papel que este artículo pretende desempeñar”. Por eso, el experto pide analizar el debate en un contexto más amplio, teniendo en cuenta la exclusión y violencia que enfrenta la comunidad trans. “Creemos que el debate debería guiarse por valores fundamentales para el deporte en sí, como la equidad, la inclusión y la dignidad humana, en lugar de prohibiciones generalizadas”, concluye. https://elpais.com
Por ATA - Sylvia Rivera 3 de febrero de 2026
Este fin de semana la lideresa trans Danne Belmont, directora de Fundación GAAT (Grupo Acción y Apoyo Trans) y su pareja fueron víctimas de violencia a manos de un conductor de la plataforma de transporte Uber, según han denunciado diversas entidades del sector. Las agresiones del conductor y luego de terceros desconocidos en contra de una de las activistas trans más reconocidas de la capital ponen, de nuevo, el reflector sobre la permanente desprotección que vive la población LGBTIQ+ en Colombia. De manera particular, la que viven las personas trans. De acuerdo con el Observatorio de Caribe Afirmativo, en el primer mes de este año se han registrado ocho asesinatos de personas trans. Entidades como el Ministerio de Igualdad y la Defensoría del Pueblo rechazaron lo ocurrido y exigieron justicia y celeridad en la investigación. “Este hecho refleja, una vez más, la violencia estructural y las múltiples formas de discriminación y exclusión que enfrentan en Colombia las personas con identidades de género no hegemónicas”, trinó la institución encargada de la defensa de los derechos humanos. Aun así, Wilson Castañeda, director de Caribe Afirmativo, señala que ninguna de las acciones gubernamentales está siendo eficaz para atender las violencias, mucho menos para prevenirlas. Aunque no hay mayores detalles de la agresión, Castañeda afirmó que, además, Belmont —una voz muy importante contra las mal llamadas terapias de conversión— tuvo que soportar la negligencia en la atención sanitaria, un común denominador contra esta población. “La demora y la no activación de una ruta de atención del sistema hospitalario pusieron en mayor riesgo su vida. Una ruta clara en materia de salud sigue siendo un pendiente”, explico a EL PAÍS. El mismo reclamo de medidas eficaces de protección lo han hecho otras activistas trans como Valeria Bonilla, excandidata al Concejo de Bogotá, quien insistentemente ha expuesto una seguidilla de asesinatos y amenazas contra mujeres trans en el barrio Santa Fe, en el centro de la ciudad. La congresista María Fernanda Carrascal se ha sumado a las denuncias y ha añadido que muchas de estas tretas las encabezan peligrosos grupos criminales que ejercen control territorial en este barrio de la capital. Castañeda subraya otra preocupación: el estigma. Para él, esta es otra deuda urgente por saldar, pues sostiene que no se ha trabajado en hacer pedagogía ciudadana para contrarrestar los discursos de odio y prejuicios que están bastante instalados en la sociedad y motivan la violencia transfóbica. El ejemplo más reciente es el de Danne, pero el país sigue sin olvidar el cruento asesinato de Sara Millerey hace un año. “Estamos encontrando que los lugares de ocurrencia de los crímenes, como el barrio Santa Fe en Bogotá, o el centro de ciudades como Medellín y Cali, son lugares donde hay una altísima concentración de estigma hacia las mujeres trans que hacen uso del espacio público en ejercicio de trabajo sexual. No encontramos una acción de los gobiernos locales para prevenir esos niveles de discriminación”, reflexiona Castañeda. El movimiento LGBTIQ+ viene luchando hace varios años por la aprobación de una Ley Integral Trans. En 2025, el proyecto de ley fue aprobado en primer debate a pocas horas del cierre del periodo legislativo. Para convertirse en ley, ahora debe superar tres deberes adicionales en un Congreso que está enfocado en las elecciones y al que solo le quedan cinco meses de período. Por ahora, ese sigue siendo uno de los pocos faros de esperanza para que la violencia en su contra cese. En la promoción de un documental, lanzado en agosto del año pasado, en el que cuentan su historia Danne y otros sobrevivientes a los esfuerzos de modificar su identidad de género o su orientación sexual, la activista, como si vaticinara su futuro, dijo: “Los discursos de odio y de desinformación nos ponen en riesgo”. Pero, una vez más, Danne sigue siendo una sobreviviente. https://elpais.com
Por ATA - Sylvia Rivera 30 de enero de 2026
«Hoy, después de tres años, una sentencia judicial pone fin a un proceso que ha marcado profundamente mi vida. Después de tres años, he ganado el juicio por agresión sexual y vejaciones injustas contra la persona a la que denuncié», ha publicado Jedet (33 años). Hace referencia a la agresión sexual que sufrió en la celebración posterior a la ceremonia de los Premios Feroz a manos del productor Javier Pérez Santana. Ocurrió entre las 4 y las 6 de la mañana en el Espacio Ebro de Zaragoza, donde se celebró la fiesta. El productor de cine realizó tocamientos indeseados y estuvo acosando sexualmente a la actriz durante la fiesta. Además, profirió graves insultos tránsfobos contra ella. Se detuvo al sospechoso que fue posteriormente puesto en libertad sin cargos, pero tras la investigación de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional la Justicia le ha dado la razón a la intérprete de 'Veneno'. «Durante todo este tiempo he respetado los tiempos de la justicia y he sostenido un proceso largo, duro y profundamente desgastante», ha admitido Jedet en una publicación en sus redes sociales en donde no menciona el nombre del productor. «No ha sido fácil. Estos tres años han tenido un impacto real en mi salud mental, en mi trabajo y en mi vida personal. Ha sido una carga constante, una herida abierta que me acompañaba a todas partes», ha añadido. «Empatizo profundamente con el por qué muchas mujeres deciden no denunciar: porque los procesos son largos, complejos y porque una tiene que revivir una y otra vez lo sucedido. Porque denunciar también tiene un precio», ha escrito, denunciando la dificultad a la que se enfrentan otras víctimas. Sin embargo, y a pesar de los retos a los que ha tenido que enfrentarse, Carmen Jedet tiene claro que «fue necesario» porque es «una forma de protegernos entre todas y de poner límites donde durante demasiado tiempo no los ha habido», ha comentado. Su mensaje, formado por tres páginas diferentes, continúa animando a las mujeres de la industria a que alcen la voz, puesto que sabe que no es la única: «Hay compañeras que han vivido situaciones similares». «Aunque cada una tiene su tiempo y su proceso es importante que entendamos que no estamos solas y que nuestras experiencias importan», ha añadido. Crítica a la organización La segunda página la ha dedicado a los agradecimientos, entre los que están sus abogadas o el actor Pol Monen, de quien señala su «valentía, generosidad y honestidad». También a su psicóloga María Losada, su representante, a Andrea Compton y su madre, de quienes dice que han llevado el proceso como si fuera suyo. Pero ha tenido unas palabras de crítica hacia la organización de los Premios Feroz. «No puedo dejar de señalar, con tristeza, la actitud de la organización de los Premios Feroz. Fue en el contexto de sus premios donde ocurrieron los hechos y fue esa misma organización la que filtró mi nombre a la prensa cuando yo regresaba de Zaragoza a Madrid, cosa que me obligó a huir durante semanas de Madrid para protegerme», ha criticado. Según explica, no han mostrado interés por cómo estaba en este proceso ni ha vuelto a ser invitada a los premios, con la excepción del año siguiente porque su equipo «insistió». «Me resulta especialmente doloroso que quienes llenan sus galas de discursos sobre los derechos de las mujeres y del colectivo LGTBI no hayan sido capaces de aplicar esos valores cuando más falta hacían». «Hoy para mí esta pesadilla termina. Cierro una etapa muy dura, con la tranquilidad de haber dicho la verdad y de haber confiado en la justicia. Ahora toca sanar, seguir adelante y vivir sin miedo», ha finalizado la intérprete. https://www.abc.es
Por ATA - Sylvia Rivera 29 de enero de 2026
Por tercera vez, el Congreso de Jalisco rechazó modificar la Ley del Registro Civil del Estado, a fin de permitir a las infancias trans a realizar cambios a su acta de nacimiento según su identidad de género autopercibida. Votación y reacciones en el Congreso Tras un intenso debate, la votación fue la siguiente: 22 votos en contra, 11 a favor y una abstención de la diputada del Partido Verde, Yussara Canales. Votaron en contra las bancadas de MC, PAN, PRI, Partido Verde y el diputado del PT, Sergio Martín. No asistieron a la sesión, Alberto Alfaro y Martín Franco, de Morena; Leonardo Almaguer, del PT y Valeria Ávila, de Hagamos. El legislador de Hagamos, Enrique Velázquez, criticó a los diputados de MC, porque van en contra de sus principios ideológicos y le dan la espalda a las infancias trans que dicen defender. “Este Congreso debe de legislar en torno a los derechos de las personas. Me parece lamentable que aquí se utilicen algunos artículos y lo que yo creo es que deberíamos de hacer una ley para la identidad . Pero la identidad de los partidos, porque hay personas que militan en partidos que en sus documentos y postulados ideológicos hablan a favor -a escala nacional- del tema de los derechos humanos, del tema de la libertad y la igualdad, en contra de la homofobia y aquí hoy vienen con una agenda totalmente contraria a su mismo partido”, subrayó. Argumentos y postura de MC En respuesta, la diputada de MC, Celenia Contreras, señaló que “es una falta de sentido común” permitir a los menores de 18 años cambiar su nombre y su género. Lo que pide la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no cuida a la niñez jalisciense. “La Suprema Corte de Justicia podrá enviarnos una sentencia para legislar sobre un tema en particular. Este Poder tiene autonomía para legislar .En nuestras manos se encuentra una ley que es claro que ha dividido a este cuerpo colegiado, pero agradezco que surjan circunstancias como esta para demostrar la pluralidad y la calidad de diálogo que tenemos en Jalisco”, respondió. La reforma propuesta a la Ley del Registro Civil se votó para dar respuesta a una exigencia de la SCJN de legislar al respecto, ya que a escala federal, la Corte pide a los estados que no impongan prohibiciones al derecho de las infancias trans a reconocer su identidad de género. https://udgtv.com
Por ATA - Sylvia Rivera 27 de enero de 2026
Brasil volvió a encabezar el ranking mundial de asesinatos de personas trans pese a una caída interanual de los homicidios registrados, según el nuevo dossier anual de la Asociación Nacional de Travestis y Transexuales (Antra), presentado este lunes. El informe contabilizó 80 asesinatos en 2025, frente a 122 en 2024, una reducción de alrededor de 34% que, sin embargo, mantiene al país en el primer lugar por casi 18 años, de acuerdo con la organización. La presidenta de Antra, Bruna Benevides, atribuyó el patrón de violencia a factores estructurales y de larga data. “No son muertes aisladas”, afirmó en el lanzamiento del dossier, describiendo a una población expuesta “desde muy temprano” a violencia extrema, atravesada por exclusión social, racismo, abandono institucional y sufrimiento psicológico continuo. El dossier —según Antra— se construyó con un monitoreo diario de noticias, denuncias directas a organizaciones trans y registros públicos. Benevides sostuvo que el propio método expone un vacío estatal: “si la sociedad civil no hace ese trabajo, las muertes simplemente no existen para el Estado”, dijo. En la desagregación territorial, el informe situó a Ceará y Minas Gerais como los estados con más asesinatos en 2025, con ocho cada uno. Por regiones, la violencia se concentró en el Nordeste (38), seguida por el Sudeste (17), el Centro-Oeste (12), el Norte (7) y el Sur (6). En una serie histórica 2017–2025, Antra identificó al estado de São Paulo como el más letal en términos acumulados, con 155 muertes registradas. Aunque el número de homicidios bajó, el dossier advierte un aumento de los intentos de asesinato, lo que —según el documento— impide interpretar la caída como una mejora sostenida de seguridad. La organización enumeró posibles explicaciones: subnotificación, desconfianza en instituciones de seguridad y justicia, menor cobertura mediática y ausencia de políticas públicas específicas contra la transfobia, que en Brasil ha sido encuadrada por el Supremo Tribunal Federal dentro del marco de la Ley de Racismo en un antecedente citado por Naciones Unidas. En paralelo, el panorama brasileño aparece alineado con tendencias regionales. El proyecto Trans Murder Monitoring de TGEU —que compila casos reportados globalmente— registró 281 asesinatos de personas trans y de género diverso entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2025, señalando que 68% ocurrió en América Latina y el Caribe, y que Brasil lideró el listado por 18º año consecutivo, con 30% del total de casos reportados en ese periodo. TGEU subraya que los conteos dependen de reportes y pueden subestimar la magnitud real por problemas de registro y cobertura. El dossier de Antra será presentado en una ceremonia en el Ministerio de Derechos Humanos, con entrega formal a representantes del gobierno federal, según la agencia pública Agência Brasil. https://es.mercopress.com
Por ATA - Sylvia Rivera 26 de enero de 2026
No todas las violencias llegan desde fuera ni con formas evidentes. Algunas se articulan desde la cercanía, con palabras conocidas y con la certeza de quien sabe cómo hacer daño. No es una polémica, es violencia. Y lo es aunque se presente como una broma, una opinión sincera o un simple comentario vehemente. Porque cuando el centro de la conversación pasa a ser el cuerpo de una persona, sea trans o cis, ya no estamos discutiendo ideas. Estamos señalando cuerpos, y eso nunca es inocente. Esta semana, a raíz de los ataques tránsfobos dirigidos a Nix, concursante de la quinta edición de ‘Drag Race España’, por parte de otra persona perteneciente al colectivo LGTBIQA+, ha vuelto a quedar en evidencia una realidad incómoda. La violencia no siempre viene de fuera, a veces también se articula desde dentro. Todo empezó con un comentario exagerado, quizá torpe, de Nix en un podcast, diciendo, en tono de broma, que «las mujeres trans hacen mejor drag que los gays». Una frase lanzada desde un código drag que históricamente ha vivido de la provocación y de decir cosas que no buscan caer bien. Puede no gustar, puede incomodar, e incluso puede criticarse, pero todo eso forma parte de una conversación posible. El problema llega cuando la respuesta deja de ser una crítica y se convierte en un ataque directo al cuerpo y a la identidad de una mujer trans. En ese punto ya no estamos hablando de humor. Estamos hablando de violencia. Señalar mentones, barbas o cualquier rasgo de la fisonomía de una persona para cuestionar quién es ‘realmente’ una mujer no es una provocación inteligente. Es repetir los mismos discursos que escuchamos todos los días fuera del colectivo. Discursos que ridiculizan, deshumanizan y jerarquizan. Los mismos que deciden quién encaja y quién sobra. Una de las trampas más habituales en estos casos es intentar convertirlo todo en debate; apelar a la objetividad, a la libertad de expresión o al derecho a opinar. Pero hay algo que conviene decir con claridad. No se dan opiniones sobre cuerpos ajenos. Y cuando se hace, no estamos ante una idea abstracta, sino ante una práctica concreta de señalamiento. También aparece a menudo el argumento del agravio comparativo: que si a otras figuras públicas se les permitió decir cosas parecidas, que si en otros momentos ese tipo de comentarios fueron celebrados. Pero este razonamiento ignora algo básico. El contexto importa, no todas las voces hablan desde el mismo lugar ni todas las palabras tienen el mismo impacto. No es lo mismo incomodar desde una posición que desafía la norma que reforzar una violencia que ya existe y que opera sobre determinados cuerpos. En situaciones así yo suelo recurrir a una idea bastante sencilla del filósofo Karl Popper. No todo merece respeto ni tolerancia, especialmente los discursos que existen para negárselo a otras personas. Darles espacio no nos hace más abiertas, nos hace responsables del daño que provocan. Por eso conviene frenar cuando los ataques tránsfobos se defienden como simples opiniones. No afectan solo a quien los recibe. Como recordó Nix, esos comentarios los leen muchas más personas. Y cuando se ataca un cuerpo trans en público, el daño se multiplica a toda la comunidad. El privilegio dentro del colectivo existe. No todas las identidades se enfrentan al mismo nivel de exposición ni al mismo riesgo. No es lo mismo ponerse una peluca para subirse a un escenario que ponérsela para poder reconocerse. Entender esta diferencia no divide, aporta conciencia. Por eso, más que centrar el foco en nombres propios o alimentar el ruido, lo verdaderamente útil es revisar el patrón. Preguntarnos qué discursos estamos normalizando. Qué risas estamos validando. Y quién paga el precio de todo eso. Si algo podemos aprender de estos ataques, especialmente cuando vienen de dentro, es que la violencia no siempre llega con formas evidentes. A veces se presenta como una simple opinión. https://www.revistasix.es
Por ATA - Sylvia Rivera 21 de enero de 2026
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el lunes al Estado de Honduras por la detención “arbitraria” y “discriminación” contra Leonela Zelaya, una mujer trans y trabajadora sexual que fue asesinada en el 2004. La sentencia de la CIDH responsabilizó al Estado hondureño por la falta de la debida diligencia en la investigación de la muerte de Zelaya, cuyo caso estuvo inactivo por 14 años. “El Estado de Honduras es responsable internacionalmente por las violaciones a los derechos de Leonela Zelaya, debido a las detenciones ilegales y arbitrarias de las que fue víctima los días 20 de enero, 11 de agosto y 2 de septiembre de 2004”, y “por el desconocimiento de su identidad y expresión de género durante la investigación de su muerte, ocurrida el 7 de septiembre de ese mismo año”, según la CIDH. “El Estado incurrió en responsabilidad como consecuencia de la demora injustificada y la falta de debida diligencia reforzada en la investigación de lo ocurrido a Leonela Zelaya”, acotó. El caso se remonta al 15 de agosto de 2004 cuando Zelaya, de 34 años, fue golpeada por agentes de policía. Posteriormente, el 6 de septiembre, ella salió a trabajar junto con Thalía Rodríguez, con quien vivía en una casa en Tegucigalpa. Rodríguez testificó que no regresaron juntas a la casa y un día después, el 7 de septiembre, alrededor de las 5:00 de la madrugada, el cadáver de Leonela fue encontrado en una vía pública de la capital. Los médicos forenses determinaron en ese momento que su muerte se produjo con arma blanca. A criterio de la CIDH, Honduras también violó los derechos a las garantías judiciales y protección judicial de Thalía Rodríguez, quien posteriormente también fue asesinada. “El Tribunal determinó que Thalia Rodríguez, quien convivió con Leonela Zelaya durante nueve años, sufrió una afectación a su integridad personal como consecuencia de la demora injustificada y la falta de debida diligencia reforzada en la investigación”, señala la sentencia. La Procuraduría General de la República dijo en la red social X que compareció de forma virtual al acto de notificación de la sentencia, y señaló que el Estado hondureño “reitera su compromiso con la promoción, respeto y garantía de los derechos humanos de todas las personas bajo su jurisdicción, con especial énfasis en los grupos históricamente en situación de vulnerabilidad” y su disposición de cumplir con lo resuelto por la CIDH. La coordinadora de la Red Lésbica Cattrachas, Indyra Mendoza, celebró la sentencia de la Corte Interamericana. Consideró que “demuestra” que Honduras es un país sumamente violento, basado en el prejuicio, el odio y la discriminación. “La sentencia del caso de Leonela Zelaya, un crimen ocurrido hace 20 años, es impactante, porque va más allá de la justicia, de lograr una sentencia”, dijo Mendoza a The Associated Press. Detalló que en el observatorio de muertes violentas de la Red se contabilizan más de 500 personas asesinadas después de Leonela y que la impunidad es de aproximadamente el 94%. La Corte ordenó reactivar el expediente e impulsar la investigación y eventual sanción de los responsables de la muerte de Leonela Zelaya; publicar la sentencia, realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional en el que se haga referencia a los hechos y las violaciones declaradas en la sentencia. La abogada hondureña litigante del caso ante la Corte IDH, Doris González, declaró a la AP que las detenciones sufridas por Zelaya fueron motivadas por la denominada Ley de Policía y Convivencia Social. “Esa ley le permitía a los policías detener a las personas LGBTIQ+ en base a criterios ambiguos, por el simple hecho de identificarlas como prostitutas, vagabundas o personas sin oficio. La Corte ha identificado que esa ley no debe ser utilizada porque… es contraria a los derechos humanos ”, expresó. Refirió que la sentencia reconoce por segunda vez que el Estado de Honduras vulnera los derechos de las personas LGBTIQ+. En 2019, El Estado hondureño también fue condenado por la CIDH como responsable por la muerte de Vicky Hernández, mujer trans, trabajadora sexual y reconocida activista dentro del “Colectivo Unidad Color Rosa”, ocurrida en San Pedro Sula, el 28 de junio de 2009. https://www.urbanopuebla.com.mx
Por ATA - Sylvia Rivera 20 de enero de 2026
“Los equipos están segregados por sexo porque los niños son mejores en los deportes que las niñas” Esto es falso por múltiples razones y tiene sus raíces en percepciones misóginas subyacentes sobre las mujeres que se remontan a la década de 1830. Si bien las representaciones registradas de deportes segregados por sexo se remontan a la antigua Grecia, a las mujeres rara vez se les permitía practicar deportes en el siglo XIX debido a percepciones misóginas de ellas como inherentemente débiles e indefensas, según Goal Five. Con el tiempo, a las mujeres de clase alta se les permitió jugar tenis y golf en clubes de campo locales y, hacia el cambio de siglo, las mujeres lucharon gradualmente por su derecho a competir. A principios del siglo XX, muchos reguladores introdujeron categorías exclusivas para mujeres debido a las quejas de que estaban “invadiendo” los espacios masculinos. Así, la segregación sexual se convirtió en la norma en el mundo del deporte y desde entonces ha persistido en parte debido a la tradición, pero también para brindar oportunidades tanto a los atletas femeninos como a los masculinos. No por ventajas “biológicas”, sino por cuestiones como la brecha salarial de género. Las categorías segregadas por sexo tampoco son innatas. Muchos argumentan que la práctica es cada vez más insostenible, según The Society Pages, y conduce a una mayor misoginia sobre quién puede y quién no puede competir en la categoría femenina, como la controversia sobre Caster Semenya, que es una mujer cis. ‘Las mujeres trans están quitando oportunidades a las mujeres cisgénero’ Hay dos problemas fundamentales con este argumento. La primera es que prácticamente no hay mujeres trans competidoras que estén en la cima de sus respectivos deportes. La segunda es que las mujeres trans son mujeres y, como tales, merecen competir tanto como sus competidores cis. Según WorldAtlas, los cinco deportes más importantes por número de aficionados son el fútbol, ​​el cricket, el hockey, el tenis y el voleibol. De las respectivas clasificaciones anuales de esos deportes, ninguno ha presentado nunca a una mujer trans. Los únicos que les quitan oportunidades a las mujeres son los organismos deportivos nacionales e internacionales que han implementado prohibiciones a los competidores trans, muchos de los cuales todavía insisten en creer que las mujeres trans no son mujeres. El propio Gary Lineker, leyenda del fútbol, ​​deploró el creciente número de prohibiciones en mayo de 2025 y describió a las personas trans como “algunas de las más perseguidas en el planeta”. ‘Excluir a las mujeres trans de los deportes femeninos no es transfóbico, después de todo es sólo un juego’
Por ATA - Sylvia Rivera 19 de enero de 2026
Una jueza del contencioso administrativo de Barcelona ha confirmado la multa de 20.000 euros impuesta por la Generalitat a la organización ultra Hazte Oír en 2023 por el bus tránsfobo que circuló por la capital catalana difundiendo mensajes contra el colectivo trans. El fallo de la magistrada de esta sección del Tribunal de Instancia de Barcelona, al que tuvo acceso Efe, rechaza la petición de Hazte Oír de anular la sanción, en una sentencia que no es recurrible por vía ordinaria. La jueza ve justificada la multa que aprobó el departamento de Igualdad y Feminismos de la Generalitat por considerar que estigmatizaba al colectivo trans y a las personas intersexuales o no binarias. El gobierno catalán, gobernado entonces por ERC, multó con estos 20.000 euros a 'Hazte Oír' por su bus tránsfobo al detectar una "infracción grave" por sus mensajes discriminatorios que, aseguró, "pretendían atentar contra la dignidad de las personas trans y no binarias". La multa iba acompañada de la prohibición de recibir ayudas o subvenciones públicas en Cataluña durante cinco meses y de acceder a contratos con la Generalitat u organismos públicos dependientes durante ese período. Ese polémico autobús (que la organización ultra puso en marcha en 2022 para recorrer las principales ciudades de España en contra de ley trans) difundía mensajes como "les 'niñes' no existen", "no a la mutilación infantil" o "#StopLeyTrans". Los Mossos d'Esquadra detuvieron en noviembre de ese año la circulación por las calles de Barcelona del autobús después de que la Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación de la consellería de Igualdad le abriera un expediente sancionador. Cinco meses después, el expediente se convirtió en una sanción de 20.000 euros, que Hazte Oír recurrió primero, sin éxito, ante el mismo departamento, y después ante la justicia. A juicio de la juez que firma el fallo, Montserrat Fernández Cabezas, la sanción está motivada porque estos mensajes pretendían "atentar" contra la dignidad de las personas trans y las no binarias, y suponen "expresiones de carácter y naturaleza discriminatoria por motivos de sexo, género y orientación sexual". La magistrada recuerda que la Constitución Española prevé que la libertad de expresión y de información "tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este título", y en especial "en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia". También subraya que el Estatut de Cataluña establece el mandato de los poderes públicos de "promover el pleno ejercicio de las libertades y los derechos de las personas" y que la ley de igualdad de trato y no discriminación del 2020 establece las medidas y procedimientos para garantizarlos y busca erradicar el sexismo, la homofobia y la LGTIfobia. Teniendo en cuenta todo ello, la magistrada rechaza la pretensión de la organización demandante de anular la sanción al entender que "no se ha producido una lesión del contenido del derecho a la libertad de expresión por cuanto el impedimento no es injustificado". La juez también rechaza que la actuación de la administración fuera arbitraria ni discriminatoria como planteaba Hazte Oír, ni que exista indefensión de ningún tipo, e impone a esta organización de extrema derecha las costas procesales, de 500 euros. En marzo de 2019, el Ayuntamiento de Barcelona ya interpuso dos denuncias contra la asociación Hazte Oír, que sumaban más de 61.000 euros, por el autobús antifeminista que la entidad hizo circular entonces por la ciudad. El autobús, decorado con mensajes publicitarios contra las leyes de igualdad de género y las normas LGTBI, llegó a la capital el 3 de marzo y la abandonó horas después, a pesar de que la Fiscalía había pedido, como medida cautelar, inmovilizar el vehículo. https://www.larazon.es
Por ATA - Sylvia Rivera 16 de enero de 2026
La cantante y empresaria Rihanna ha incorporado a Vivian Jenna Wilson, hija trans de Elon Musk, como una de las protagonistas de su nueva campaña de Savage x Fenty para San Valentín. La modelo, de 21 años, aparece en una serie de imágenes rodeada de estatuas griegas y acompañada por otras modelos como Lovie Simone y Emma Arletta, según adelantó Metro UK. Vivian Wilson (hija de Elon Musk y su primera esposa, Justine Wilson) se ha consolidado como una figura emergente en el mundo de la moda. Desde que comunicó que era una mujer trans en 2020, mantiene una relación públicamente distante con su padre, habiendo cortado oficialmente los lazos con un cambio de nombre en 2022, especialmente días después de que él respaldara a Donald Trump para presidente. “Ya no vivo con mi padre biológico ni deseo estar relacionada con él de ninguna manera”, escribió la modelo en los documentos legales. Su carrera profesional ha crecido de forma notable en los últimos años. Debutó en la New York Fashion Week, colaboró con Wildfang diseñando una camiseta benéfica para The Trevor Project, y ha ido sumando campañas de moda de alto perfil dentro y fuera de Estados Unidos. La colección de San Valentín de Savage x Fenty, titulada “Love So Savage: A Modern Ode to Aphrodite” (Amor tan salvaje: una oda moderna a Afrodita), combina elementos clásicos con una estética sensual contemporánea. Las imágenes muestran a Wilson con un conjunto floral rojo y negro, medias rojas intensas y poses inspiradas en esculturas clásicas. Rihanna también aparece en la campaña con varios conjuntos de la colección, reforzando la identidad visual de la marca. La elección de Wilson ha generado una amplia conversación en redes sociales y en la prensa especializada. Para muchos observadores, la decisión refuerza la imagen de Savage x Fenty como una marca comprometida con la diversidad, la inclusión y la representación de identidades trans en la moda mainstream. Medios como Daily Express US destacan que la campaña supone otro paso en la consolidación de Wilson como una figura relevante en la industria, especialmente tras su creciente presencia en pasarelas y editoriales de moda internacional. https://www.larazon.es