El colectivo LGTBI pide que la ley trans no exija revisión médica y evite humillaciones

ATA - Sylvia Rivera • 20 de mayo de 2021

La s piezas del rompecabezas de Carol encajaron a sus 47 años . Cuenta esta sevillana de 61 años que hasta entonces había experimentado una vida muy confusa respecto a su propia identidad. No entendía que pudiese sentirse mujer y que le atrajeran las mujeres. Tampoco tenía un entorno con el que compartir sus dudas. Las amistades, “circunstanciales”, eran pocas debido a su carácter introvertido. Hasta que en internet se topó con un foro de personas trans en el que otras como ella narraban situaciones similares a la suya. “Se sentían mujeres, pero también les gustaban las mujeres —relata—; y pensé que era lo mío. Ahí supe que era trans”.

Lo primero que hizo fue salir a la calle “vestida de mujer”. “Y me gustó tanto que ya solo pensaba en la hormonación”, recuerda. Pero entonces Carol Ferrer se topó con el sistema sanitario del año 2007, previo a la pionera ley integral de transexualidad andaluza de julio de 2014 . Su médico de cabecera la derivó a la Unidad de Transexualidad e Identidad de Género, en el hospital Carlos Haya de Málaga, el centro de referencia al que debían ir todas las personas trans andaluzas como paso previo a su acceso al tratamiento de reemplazo hormonal. Y lo que ocurrió en ese gabinete psiquiátrico todavía escuece a Carol y muchos de los que por allí pasaron.

“La psiquiatra me hacía preguntas escabrosas: que si me bañaba vestida o desnuda, si veía presencias extrañas o fantasmas, si tenía tendencias suicidas o pensaba matar a alguien de mi familia, que cómo exprimía el trapo, si a la derecha o a la izquierda; que si al entrar en un autobús, me sentaba junto a un hombre o junto a una mujer, que si me sentía más cómoda teniendo sexo con hombres que con mujeres, que si me excitaba en caso de oír a mis padres teniendo sexo”, enumera Carol. “Eran preguntas humillantes, porque ponían en entredicho lo que realmente soy” .

Carol no olvida la frialdad de esa consulta situada en la planta sótano del hospital. Pese a los años, recuerda nítidamente la distancia, física y emocional, con su interlocutora, a la que los trans llamaban Juana la Loca . Aún tiene vivo el recuerdo de la tensión de la sala de espera, con tres sillas y gente de pie. Las caras de tensión al entrar y las de desolación al salir. “Parecía una ratonera”, certifica.

La reivindicación de las organizaciones trans se lleva topando décadas con la oposición de la mayoría del arco parlamentario.

Había días en que las consultas duraban 20 minutos. En otras ocasiones, se iban a una hora. Incluso había veces en que la psiquiatra que siempre la atendía estaba acompañada de alumnos de Medicina en prácticas: testigos de las intimidades de quienes allí se desnudaban para obtener el visto bueno que les abriese la puerta del siguiente nivel: la hormonación.

En el caso de Carol, las citas se prolongaron durante más de dos años . “Mis compañeros trans me decían que no dijese que era bisexual, porque se podría alargar el proceso bastante”, recuerda. Pero siempre le negaban la hormonación. Hasta que se cansó de ir, se buscó un médico privado y pudo iniciar su transición.


España sigue sin contar con una ley estatal que dé derechos a las personas trans . La reivindicación de las organizaciones trans se lleva topando décadas con la oposición de la mayoría del arco parlamentario. Una situación que parecía revertirse con el acuerdo de gobierno de las fuerzas progresistas, pero que lejos de concretarse en avances ha tensado la relación entre los socios de gobierno. El Ministerio de Igualdad, dirigido por Irene Montero (Unidas Podemos), alcanzó hace meses un consenso con una veintena de organizaciones trans con el objetivo de satisfacer demandas históricas como la autodeterminación de género, que vendría a corregir los agravios que sufrieron Carol y otras personas trans tiempo atrás, y que aún sufren en algunas comunidades autónomas. Pero la férrea oposición de los socialistas ha frenado la aprobación de una ley estatal y a las personas trans no les queda otra que seguir amparándose en las leyes autonómicas, siempre que las haya. Una desigualdad que pesa.

Una ley pionera con efecto dominó

Andalucía aprobó —por unanimidad de PSOE, IU y PP— en julio de 2014 la ley integral para la no discriminación por motivos de identidad de género y reconocimiento de los derechos de las personas trans, pionera e inspiradora de las aprobadas en otras comunidades autónomas. La autodeterminación está recogida en ocho de ellas.

La OMS sacó la transexualidad de su lista de trastornos mentales en el año 2018.

A nivel estatal, la vigente ley que regula la autodeterminación, que se remonta a 2007, requiere que la persona haya sido diagnosticada con disforia de género, lo que exige un informe médico o psicológico. Además, también se pide que quien lo solicita haya estado sometido a un tratamiento de reemplazo hormonal para acercar sus rasgos físicos al sexo requerido. Algo que debe quedar certificado por otro médico. Esto es, a ojos de las personas trans, patologizar la transexualidad.

Pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacó la transexualidad de su lista de trastornos mentales y del comportamiento en el año 2018, las organizaciones trans siguen reclamando una ley trans estatal que revierta la de 2007, que “patologiza las identidades trans”, denuncia la presidenta de la Federación Plataforma Trans, Mar Cambrollé. “Sobre esa ley, pesa algo peor: nació con fecha de caducidad y el tiempo nos ha dado la razón”. Y cita l a sentencia del Tribunal Constitucional que permite a menores el cambio de sexo en el Registro Civil, en contra de lo que establece la ley. La activista también se remite a jurisprudencia que advierte de que “la hormonación como requisito para la autodeterminación de género o el diagnóstico de disforia de género podría entrar en colisión con la dignidad de las personas trans”.

“También lo dice la Unión Europea , por activa y por pasiva, en una resolución de 2015 del Consejo de Europa: la identidad legal de las personas trans debe ser a través de un trámite administrativo, rápido, transparente y accesible, sin límite de edad y que no exija peritación médica”, resuelve Cambrollé.

Ángel también pasó por una Unidad de Transexualidad e Identidad de Género (UTIG) como paso previo, y obligatorio, al tratamiento de reemplazo hormonal. “Sigo teniendo pesadillas”, asegura este jerezano de 34 años. “Fue un trato horrible y discriminatorio —sentencia—; a los animales de granja se les trataba mejor”.

Su relato es similar al de otras personas trans. Cita con el médico de cabecera y derivación automática a una UTIG. “No lo entendí, yo no tenía ninguna enfermedad mental, solo quería ir al endocrino”, asegura.

"Que si me excitaba con animales"

Recuerda Ángel que no dejaba que su madre entrase con él en la consulta de aquella psiquiatra. Ya dentro, tenía que soportar una retahíla de incómodas preguntas. “Que si yo practicaba la zoofilia, que si me excitaba con animales, que si había visto tener relaciones sexuales a mis padres, que si cuando era pequeño usaba vestidos, si me masturbaba con la ropa interior del sexo opuesto , que si salía con hombres o mujeres, frecuencia en mis relaciones sexuales, que si, cuando de niño jugaba a papás y mamás, qué rol desempeñaba… Mil chorradas indignantes. Contesté a todas como lo sentía, pero me dijeron que no lo veían claro y que tenía que volver. Yo era gay, salía con hombres, y eso no le encajó a la psiquiatra. ¡Que yo no rechazara el color rosa no le cabía en la cabeza!”, detalla el joven.


Regresó un mes después, y siguieron las preguntas. “Que si oía voces, que si le hablaba a la televisión, que si tenía amigos, que si había intentado suicidarme … Salía llorando de la consulta, con ataques de nervios, pero me amenazaban con que si no respondía no me darían las hormonas”, enumera. Y volvieron a pedirle que volviese. Y en cada cita, más de lo mismo. “Me llegaron a decir que sentía fobia social y que era trans porque tenía problemas con mi madre. Me sacó a Freud del baúl de los recuerdos. Me sentí insultado”, confiesa Ángel.

Dos años y medio estuvo yendo a esa consulta. Hasta que unos amigos le recomendaron que respondiese a la medida del test. Les dijo que tenía novia, se cortó el pelo y empezó a vestir de negro. Y le dieron la hormonación. “Querían que cumpliese un canon, con el estereotipo de un hombre”, valora el joven.

Ángel no lo entendió entonces y sigue sin entenderlo hoy, cuando sigue leyendo en las redes sociales a personas trans denunciando sus encuentros con psicólogos en aquellas comunidades autónomas en las que no existe una ley trans. “Por eso es tan importante aprobar una ley trans estatal que nos dé seguridad jurídica”, insiste.

Críticas al PSOE por un documento "tránsfobo"

“Ahora mismo, los derechos fundamentales de las personas trans se están pisoteando”, advierte Ángel, que señala a la vicepresidenta Carmen Calvo y a otros ministros socialistas . “No me decepciona el PSOE porque ya los conozco —sigue—, ya sé de qué van. Y Calvo o Ávalos han firmado un documento tránsfobo y patologizante. En vez de pedir disculpas, o dimitir, siguen insistiendo en la misma idea de la seguridad jurídica para las mujeres. ¿Y la nuestra? Porque desde hace dos años se nos ha puesto en el centro de la diana. Ya tenemos problemas solo por decir que somos trans. Se están levantando odio y violencia. Es horrible, tanto en redes sociales como en la calle. ¿Qué quieren? ¿Que nos maten?”.

Critican las organizaciones trans que España ha pasado de la cabeza a la cola en comparación con otros países de la Unión Europea. Bélgica, Francia, Grecia, Luxemburgo y Portugal han aprobado leyes que no medicalizan ni patologizan los procesos de cambio de marcador de género. “Los políticos miran a Europa para los asuntos económicos, pero en lo que se refiere a las personas trans, se mira más para Hungría o Polonia, países que siendo de la Unión Europea no respetan a los colectivos LGTBI ”, lamenta Mar Cambrollé.

Pero insiste: “Habrá ley trans, con toda seguridad”. “Es un proceso irreversible que no lo va a frenar nadie. El principio de autodeterminación es una herramienta legal que devuelve a las personas trans la capacidad de ser sujetos de derecho”, defiende Cambrollé. “Es un escándalo internacional; y hay padres, madres, abuelos y abuelas dispuestos a todo por defender la igualdad”, sentencia la presidenta de la Federación Plataforma Trans.

El último capítulo de este tenso debate tiene como protagonista a la propuesta de fusión entre las leyes trans y la LGTBI, una idea impulsada por varias organizaciones LGTBI y que desbloquearía las negociaciones entre los socios de gobierno. Pero la solución no convence a todas las partes, sobre todo al colectivo trans, que ve en la unificación un insulto a sus años de reivindicaciones. “Nos invisibilizaría como sujetos políticos ”, critica Cambrollé, que advierte de que seguirán las acciones de presión para que la ley trans estatal se convierta en una realidad.

40 años de una lucha sin fin

La amenaza de la 'furia trans' no es nueva. El colectivo ha protagonizado desde hace décadas una ardiente defensa de los derechos LGTBIQ+ . Se enfrentó a la dictadura de Franco y a los gobiernos democráticos con posterioridad. Sus cuerpos tienen memoria. Han soportado insultos, agresiones y todo tipo de agravios. Pero siguen en una lucha que ha terminado para gais y lesbianas, pero que sigue siendo una realidad para las personas trans.


Lenna Guzmán , Lorena, sigue plantando batalla. Lo hace ahora, pidiendo que las personas trans tengan en sus propias manos “las llaves de su transición”; y lo hizo cuando se negó a contestar los test en aquella UTIG de Málaga. “Les respondí que tenía claro lo que era y me negué a contestar”, recuerda. “No tenía ni tengo ninguna enfermedad mental”, argumenta esta veterana.

Cuenta Lorena que llegó un día en su vida en que puso punto y final a su “autorrepresión”, que se cansó de pensar en los problemas que hacer la transición podía generarle en el entorno laboral, o en las agresiones a las que se exponía. “Ya no podía más. O me suicidaba o daba el paso. Y elegí darlo”.

De la UTIG de Málaga, como el resto, no guarda buenos recuerdos. En los dos años que estuvo yendo, escuchó todo tipo de rumores. “De suicidios de gente que no aguantaba que les negasen una y otra vez las hormonas”, apunta. “La del suicidio es una respuesta que está ahí, porque acumulas mucho sufrimiento . Te cuestionan. Niegan tu identidad una y otra vez. Te aburren. Porque ellos tienen la llave del cambio, por eso llevamos 40 años luchando, por eso es tan importante la ley que nos niegan: para que lo que viví nadie vuelva a vivirlo, y para que podamos decidir y no sean otros los que lo hagan por nosotras”.

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Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 23 de febrero de 2026
Kansas está a punto de invalidar unas 1.700 licencias de conducir en poder de personas trans y aproximadamente la misma cantidad de certificados de nacimiento en virtud de una nueva ley que va más allá de las restricciones impuestas por los republicanos en otros estados sobre la inclusión de identidades de género en documentos gubernamentales. La nueva ley entrará en vigor el jueves. La gobernadora demócrata Laura Kelly vetó la medida, pero las supermayorías republicanas de la Legislatura anularon su veto la semana pasada, mientras legisladores republicanos en todo el país impulsan otra ronda de medidas para recortar los derechos de las personas trans. El proyecto de ley prohíbe que los documentos consignen cualquier sexo que no sea el asignado al nacer. Florida, Tennessee y Texas tampoco permiten que las licencias de conducir reflejen la identidad de género de una persona trans, y al menos ocho estados, además de Kansas, tienen políticas que impiden a residentes trans cambiar sus certificados de nacimiento. Pero solo la ley de Kansas exige revertir cambios realizados previamente para residentes trans. Funcionarios de Kansas prevén cancelar unas 1.700 licencias de conducir y emitir nuevos certificados de nacimiento para hasta 1.800 personas. La legisladora estatal demócrata Abi Boatman, una veterana trans de la Fuerza Aérea designada en enero para cubrir una vacante de Wichita, afirmó: “Esto me dice que los republicanos de Kansas están interesados en estar a la vanguardia de la guerra cultural y en una carrera hacia el fondo”. La nueva ley de Kansas contó con un apoyo republicano casi unánime. Es el éxito más reciente de lo que se ha convertido en un esfuerzo anual para recortar aún más los derechos de las personas trans por parte de republicanos en legislaturas estatales de todo Estados Unidos, reforzado por políticas y retórica del gobierno del presidente Donald Trump. Kelly apoya los derechos de las personas trans, pero los legisladores republicanos han anulado sus vetos en tres de los últimos cuatro años. Kansas prohíbe la atención de afirmación de género para menores y veta que mujeres y niñas tran integren equipos deportivos femeninos, desde el kínder hasta la universidad. Las personas trans no pueden usar baños públicos, vestuarios u otras instalaciones de un solo sexo asociadas con sus identidades de género, aunque no existía un mecanismo de aplicación hasta que la ley de este año incorporó nuevas disposiciones estrictas. Personas trans han dicho que portar identificaciones que las clasifican con un género que no es el suyo las expone a preguntas intrusivas, acoso e incluso violencia cuando las muestran a la policía, a comerciantes y a otras personas. En 2023, los republicanos detuvieron los cambios en los certificados de nacimiento y las licencias de conducir de Kansas al promulgar una medida que puso fin al reconocimiento legal por parte del estado de las identidades de género de residentes trans. Aunque la ley no mencionaba ninguno de los dos documentos, definió legalmente lo masculino y lo femenino según el “sistema reproductivo biológico” de una persona al nacer. Sin embargo, una demanda derivó en decisiones de tribunales estatales que el año pasado permitieron que se reanudaran los cambios en las licencias de conducir. Legisladores de al menos otros siete estados están considerando proyectos de ley para impedir que las personas trans cambien uno o ambos documentos, según una búsqueda realizada con el software de seguimiento legislativo Plural. Pero ninguno revertiría cambios anteriores. El paso adicional de los legisladores de Kansas refuerza el mensaje de “que las personas trans no son bienvenidas”, manifestó Anthony Alvarez, un estudiante trans de la Universidad de Kansas que trabaja para un grupo a favor de los derechos LGBTQ. Kansas probablemente notificará por correo a residentes trans que sus licencias de conducir ya no son válidas y que deben acudir a una oficina local de licencias para obtener una nueva, indicó Zachary Denney, portavoz de la agencia que las emite. La Legislatura no ha asignado fondos para cubrir el costo, por lo que cada persona lo pagará: 26 dólares por una licencia estándar. Alvarez ya ha tenido cuatro identificaciones en cuatro años: cuando cambió su nombre, cuando cambió su marcador de género y al cumplir 21 años. Había planeado quedarse en su Kansas natal después de obtener su título en historia esta primavera, pero ahora “solo están haciendo que sea cada vez más difícil para mí vivir en el estado que amo”. https://www.independentespanol.com
Por ATA - Sylvia Rivera 20 de febrero de 2026
En la mañana del miércoles 18 de febrero, fue hallada muerta en su vivienda ubicada en el barrio Santa Fe, de la localidad de Los Mártires en Bogotá, la madre Constanza, reconocida como “abuela de todas las travestis”, y considerada una de las figuras más emblemáticas del movimiento trans de la capital. La noticia fue confirmada por el colectivo Caribe Afirmativo, que precisó que el cuerpo presentaba signos de violencia. Aunque el hallazgo sugiere un posible crimen, corresponde a las autoridades adelantar una investigación integral y rápida para determinar si se trató de un asesinato. Constanza se destacó por su labor de cuidado y acompañamiento a jóvenes trans desplazadas o expulsadas de sus hogares. Su trabajo incluía orientación, acompañamiento legal y social, y defensa de los derechos fundamentales de la población trans, consolidando su reputación como un referente histórico en la ciudad. Con este caso, ya suman ocho las muertes violentas de personas trans en lo que va de 2026, situación que organizaciones y defensores de derechos humanos consideran parte de un patrón persistente de violencia por prejuicio, ensañamiento e impunidad que afecta de manera desproporcionada a mujeres trans.
Por ATA - Sylvia Rivera 19 de febrero de 2026
En las últimas semanas vemos cómo los portales de noticias cubrieron mucho más el fenómeno de los jóvenes disfrazados de animales (llamados Therians) que los diferentes reclamos de las fuerzas de seguridad y el ejército, que ponen en vilo a la democracia. Pero en esas coberturas hay una particularidad: siempre estos "raritos" son pintados como el devenir del degeneramiento que provocó la perspectiva de género. Porque a más de un facho le tienta la idea de decir que por fin se cumplía aquel viejo argumento de “si yo quiero me percibo perro”, que se usaba para hablar en contra de la Ley de Identidad de Género. Históricamente, todo lo malo (desde los villanos de Disney hasta los delitos más perversos como la pedofilia) ha sido asignado como una característica propia de las disidencias sexuales. A su vez, cualquier cultura alternativa era asociada inmediatamente al colectivo LGBT. Si bien no podemos negar que el colectivo LGBT ha construido formas culturales alternativas a la norma a lo largo de la historia, esto no significa que cualquier cultura alternativa sea, ineludiblemente, una creación del malvado lobby LGBT. En los 60, cuando aparecieron los hippies, se decía que eran todos putos. En los 80, cuando apareció el punky sus subculturas, en seguida se lo asoció con la homosexualidad y el satanismo. Cuando los emo ganaron las pantallas en los 90 y los 2000, también se culpó a los putos, las tortas y las travas de esa subcultura de gente monocromática. Y ahora parece que también tenemos la culpa de estas personas de ciudad disfrazadas de lobos. Separemos Toda esta estelaridad que tuvieron los therian en las últimas semanas me hizo acordar a una discusión que tuve con un viejo dueño de una fábrica cuando trabajaba capacitando a empresas en el equipo de Ley Micaela. La capacitación venía bien; cada tanto había algún comentario progre de alguna administrativa, algún hetero curioso que hacía alguna consulta.... Hasta que llegó el momento del PowerPoint en el que hablábamos de la autopercepción del género y de las personas trans. Desde la primera fila de la hilera de sillas, y con ese aire sobrado de patrón de estancia, un viejo que tenía la cara de Landriscina y el pelo del Dr. Cormillot dijo: “Entonces alguien puede decir que se autopercibe perro y hay que respetarlo”. Y mi respuesta fue: “Señor, seamos honestos, nadie nunca planteó eso. Y si lo planteara, el autopercibirse como otra especie animal corresponde a conductas propias de una persona con algún tipo de alteración psiquiátrica”. Y acá es donde conviene separar las cosas. Existe algo que en psiquiatría se llama teriantropía clínica que es la creencia delirante de que una persona se transforma en un animal. Una revisión de 77 casos publicados en la revista Neuroscience and BioBehavioral Reviews arrojó lo siguientes datos: el 41% tenía condiciones asociadas a trastornos psicóticos, depresión psicótica (24 %), trastorno bipolar (18 %) y síndrome de Cotard (12 %). Pero más allá de este estudio bastante acotado, nuestros therians parecieran ser una subcultura del montón; quizá una tribu urbana más que congrega a un conjunto de personas que no buscan otra cosa más que pertenecer (a costa de hacer el ridículo en público tratando de aullar como un perro siberiano). Una subalternidad más de la que muchos pakis intentan culpar al colectivo LGBT. Pero entonces, ¿qué tiene que ver un therian con la comunidad LGBT? Nada. Nos reíamos del argumento de “¿y si me autopercibo perro?” hasta que llegó el día en que se planteó que se “autopercibe lobo” en televisión nacional. Y por eso ahora hay que salir a aclarar que los therian no son gays; que la T de LGBT no es de Therian; y que los pedófilos son los mega ricos que figuran en los archivos de Epstein, no las personas LGBT. Autora: Federica Kesseler https://periodicas.com.ar
Por ATA - Sylvia Rivera 18 de febrero de 2026
A raíz del tiroteo masivo del 10 de febrero en un instituto de Tumbler Ridge, Canadá, que terminó con al menos diez muertos y decenas de heridos, en redes sociales han circulado imágenes falsamente atribuidas a la autora, Jesse Van Rootselaar. En VerificaRTVE recopilamos y desmentimos estos mensajes falsos que aprovechan el contexto de que la autora del tiroteo sea una joven trans para lanzar discursos contra este colectivo. Quien sostiene un arma en esta imagen no es la autora del tiroteo "Esta es la autora de la masacre en Canadá. ¿No notas algo raro?", dice un mensaje de X compartido más de 1.000 veces desde el 12 de febrero. El texto adjunta una fotografía en la que se ve a una persona sosteniendo un arma que lleva una camiseta con la frase "Princesa de Internet". Otra publicación en esta red social difunde la misma instantánea y dice en portugués que "se han publicado nuevas fotos del autor del ataque que dejó 10 muertos en una escuela de Canadá". Es falso, esta fotografía no muestra a la identificada como autora del tiroteo.
Por ATA - Sylvia Rivera 17 de febrero de 2026
Todos los audiovisuales cuentan historias, pero esta vez, más que contar, dignifican la vida de una persona que fue pionera en su época. La protagonista luchó por sus derechos, fue fiel a su autenticidad y, seguramente, soñó con cambiar el mundo; Sara La Paquera de Córdoba, un proyecto realizado por Mael Producciones y dirigido por Fátima y Miguel Ángel Entrenas, es un recordatorio que pone en valor la lucha activa de todas esas personas que destruyeron barreras para el colectivo LGTBIQ+. Sara La Paquera fue muy conocida en Córdoba, con una vida marcada por episodios trágicos que el documental retrata, mostrando el rechazo tanto de la sociedad, como de su familia. Nacida en 1939, padeció la incomprensión y represión durante toda su vida, sospechosa habitual para la policía y sufridora de la Ley de Vagos y Maleantes. Fueron unos sucesos crueles que no la detuvieron en su desempeño por conseguir una vida digna, donde podía manifestarse tal y como se sentía: como una mujer. Por eso, al llegar la democracia, perteneció al primer movimiento gay (Frente de Liberación Homosexual). Falleció en 1995. Desde el primer momento la misión de la productora estaba clara. Aunque la mayoría de los cordobeses veteranos podían conocer la historia de Sara, con el 30 aniversario de su muerte, Mael producciones quiso contarla para que también calara en las nuevas generaciones y fueran conscientes de todo el esfuerzo que realizó por el colectivo. Pero, por encima de todo, su misión era dignificar su figura y abrazar su lucha como se merece. "Nosotros somos una asociación cultural y desde hace mucho venimos haciendo documentales o ficción sobre personajes como Averroes, Julio Romero, Góngora, pero también personas como la Paquera, que fue parte de la cultura popular. Veíamos que era un personaje muy importante en la Córdoba de la transición y que era merecedora de hacer un documental sobre su vida", afirma Miguel Ángel Entrenas, codirector del film "La gente joven también se preocupa por estas personas que en aquella época se mostraba ante la gente de su barrio como se sentía. Si ves todos los videos de ella, había una postura caricaturesca, y nosotros intentamos dignificar su figura", añade Entrenas. Un homenaje en el presente El desarrollo del film necesitó horas de trabajo, donde la documentación y la investigación estuvieron presentes desde el primer momento. "Entrevistamos a más de 150 personas. Empezamos a indagar donde vivía y había gente que la conocía; fue una tarea de un par de años. Investigamos y fuimos haciendo entrevistas". Con estas declaraciones, los creadores lograron reconstruir su vida, desde aquellas casas de vecinos donde pasaba sus días. "Hemos recogido otros testimonios que nos parece muy interesantes como el de su sobrina, que vino expresamente a hablarnos de ellas. A través de estas personas hemos dignificado su figura", añade. Como cuenta Entrenas, cuando proyectaron la película por primera vez, más que un estreno fue un acto de homenaje y reconocimiento para Sara. "Se llenó todo el teatro, que tiene un aforo de 1.400 personas, las entradas se acabaron en días. A la sobrina, que vino al estreno, se le hizo un homenaje. La propia Asociación Carnavalesca le dedicó una chirigota", señala Entrenas. Aunque el homenaje no quedá aquí, siguieron proponiendo iniciativas para conmemorar a este personaje tan pionero. "Solicitamos que le pusieran una calle y una placa, aún pendiente. Le han concedido el nombre de una calle, y ahora estamos detrás de que se le ponga una placa", recalca el creador."Con el audiovisual hay gente que se emociona. Retratamos la parte dura: el rechazo de la sociedad y su familia. Ella quería manifestar que se sentía mujer", añade. Como relata, los tiempos donde vivía Sara no fueron fáciles, en mitad de una Transición donde la libertad aún no era un derecho garantizado, y donde podías ser juzgado simplemente por ser tú mismo. Ella tuvo que luchar el doble para poder sobrevivir en estos tiempos convulsos, y refugiarse de alguna forma "en el carnaval, el único momento donde podría mostrarse como era". "Se puede aprender muchísimo de su legado, ella sí participó en el primer movimiento que se celebró en año 1973 en Barcelona, Sara participó activamente, fue de las pioneras en esas luchas por ser como eres.", recuerda Entrenas. https://www.eldiadecordoba.es
Por ATA - Sylvia Rivera 16 de febrero de 2026
Hace once años, cuando Ian de la Rosa pensaba en la que podría ser su primera película cuando acabó su proyecto fin de carrera, se le ocurrió que por qué no contar un Romeo y Julieta en Almería, entre los invernaderos que tan poco (y tan estereotipados) ha mostrado el audiovisual español. No sería un Romeo y Julieta normal, sino uno atravesado por conflictos de clase, género y raza. Uno que demostrara que todos esos elementos nos definen y se mezclan aunque la gente quiera negarlo. Uno que reivindicara el amor como fuerza de cambio frente al odio al diferente. Más de diez años después, ese Romeo y Julieta tiene nombre. Se llama Iván y Hadoum y compite en la sección Panorama del Festival de Berlín, el mismo certamen que vio nacer cineastas españoles como Carla Simón, Pilar Palomero o Alauda Ruiz de Azúa. Una película que imagina una historia de amor que no es tóxica, que muestra la precariedad del trabajo en las fábricas de Almería, y que muestra el cuerpo, el deseo y el sexo de un hombre trans como pocas veces el cine lo ha hecho. Ian de la Rosa muestra inteligencia y sensibilidad para crear un nuevo imaginario en ese sentido. “No sé si es una película madura, pero lo hemos intentado”, dice el cineasta a pocas horas de presentar el filme ante el público por primera vez —luego competirá por la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga—, y haciéndolo una semana después de que Bad Bunny reivindicara el mismo mensaje que su película, que solo el amor es más fuerte que el odio. Un amor que aquí no es tóxico y se convierte en refugio para Iván, un hombre trans interpretado por Silver Chicón, y Hadoum, una joven de origen marroquí a la que da vida Herminia Loh Moreno. “En esencia esta película va de cómo el amor y el deseo pueden ser y son el motor principal para una revolución que empieza en lo personal”, dice, y ahí apunta otra de las claves de su filme, que cada pequeña decisión, cuenta: “Toda revolución a gran escala empieza por decisiones pequeñas que son personales”.
Por ATA - Sylvia Rivera 13 de febrero de 2026
Advertencia de contenido: este artículo hace referencia a estadísticas sobre tasas de suicidio infantil. El número de menores de 18 años trans que han muerto por suicidio ha aumentado trágicamente en los últimos años, sugiere un nuevo informe condenatorio. Los expertos legales de Good Law Project revelaron en un informe del sábado (7 de febrero) que las muertes por suicidio entre jóvenes trans aumentaron a 22 en Inglaterra entre 2021 y 2022. El número es casi seis veces mayor que las muertes reportadas en 2020-21, según sus datos de libertad de información (FOI), con al menos cuatro jóvenes trans y no binarios en 2020-21. Comparativamente, el número de muertes reportadas se redujo en uno entre 2019-20 y 2020-21. The Good Law Project señaló que el aumento se produjo en medio de la decisión del NHS de Inglaterra de dejar de proporcionar hormonas supresoras de la pubertad a los jóvenes trans. El Good Law Project dijo que después de expresar su preocupación por el creciente número de muertes, Wes Streeting criticó las cifras del grupo y las calificó de “peligrosas”. Agregaron: “La decisión de Wes Streeting de encargar una revisión de los suicidios que minimizó la escala de estas tragedias fue imperdonable. Su informe negó la realidad de las muertes trans, del mismo modo que la prohibición de Streeting sobre los bloqueadores de la pubertad negaba la realidad de las vidas trans”. El medicamento, a menudo llamado bloqueadores de la pubertad, bloquea temporalmente los cambios físicos y emocionales no deseados que trae consigo la pubertad. Organizaciones médicas de todo el mundo, como la Asociación Mundial de Profesionales para la Salud Transgénero (WPATH) o Trans Care BC en Canadá, los describen como seguros, eficaces y potencialmente salvadores de vidas. Actualmente son inaccesibles en el NHS para pacientes trans que no forman parte de un ensayo clínico. Sin embargo, todavía son accesibles para los jóvenes cis para tratar afecciones como la pubertad precoz o temprana. Si bien el fallo finalmente fue derogado, el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra se vio obligado una vez más a dejar de recetar bloqueadores de la pubertad después de que el secretario de salud, Wes Streeting, extendiera indefinidamente la prohibición del tratamiento propuesto originalmente por el anterior gobierno conservador en mayo de 2024. Jóvenes trans enfrentan una crisis de salud mental por la prohibición de los bloqueadores de la pubertad Streeting, de 43 años, amplió la prohibición en respuesta a la muy controvertida revisión de la prestación de atención sanitaria para personas trans realizada por la pediatra Dra. Hilary Cass. La revisión fue duramente criticada por activistas y expertos médicos, y muchos argumentaron que tenía fallas metodológicas. Según los datos de FOI del Good Law Project, al menos 10 niños trans se quitaron la vida en 2022-23, al mismo tiempo que los bloqueadores de la pubertad seguían siendo inaccesibles. La Base de Datos Nacional de Mortalidad Infantil (NCMD), financiada por el NHS, que proporcionó los datos, agregó que las cifras reportadas en los últimos años probablemente estén “subestimadas” debido a una mayor proporción de revisiones de muertes infantiles aún incompletas.
Por ATA - Sylvia Rivera 12 de febrero de 2026
La estrella e ícono LGTBI+ Jane Krakowski está hablando en contra de los ataques de la administración de Donald Trump a los jóvenes trans. La siete veces nominada al Premio Emmy, de 57 años, apareció en la Cena del Gran Nueva York 2026 de la Campaña de Derechos Humanos (HRC) el 7 de febrero, donde la organización le otorgó el Premio Aliado por la Igualdad. A lo largo de sus casi cinco décadas de carrera, la actriz se ha pronunciado en apoyo de la comunidad LGBTQ+ en numerosas ocasiones y, en respuesta, se ha ganado un público queer incondicional. Al subir al escenario para aceptar el galardón, Krakowski compartió una conmovedora historia sobre cómo comenzó su defensa LGBTQ+ durante la crisis del SIDA, y expresó su tristeza porque el gobierno continúa “dando la espalda” a las personas LGBTQ+, particularmente a los jóvenes trans. Al comenzar su discurso, Krakowski habló sobre su temprana conexión con la comunidad queer, que comenzó cuando su padre dirigió una producción local del musical Hechizo divino en Nueva Jersey. Estaba “enamorada” del actor que interpretaba a Jesús. “Pensé que había encontrado a Dios. Lo que en realidad encontré fue una atracción temprana y duradera hacia las personas queer y una nueva y emocionante forma de rechazo”, bromeó. “Incluso entonces, antes de que tuviera palabras para expresarlo, me sentí atraída por algo de esta comunidad. La creatividad, la valentía, la negativa a disculparse por ocupar un espacio o expresarse plenamente”, dijo. Su debut en Broadway llegó 1987 con Expreso luz de las estrellas, durante el apogeo de la crisis del SIDA que asfixia a la comunidad queer de Nueva York. “Los amigos se enfermaban, los compañeros de reparto desaparecían de la noche a la mañana. Todos éramos terribles y al gobierno no le importaba… no tenía otra opción que ser una aliada y una defensora para siempre de esta comunidad”, explicó. “Cuando las personas que amas luchan por tus vidas, luchas junto a ellas”. “Una vez más, vivimos tiempos muy aterradores. Aquí estamos, 2026, y el gobierno nuevamente le ha dado la espalda a esta comunidad. Peor aún, la están atacando activamente”, dijo. “Los niños trans están siendo atacados por una legislación diseñada para borrarlos. Se están arrancando libros de los estantes de las bibliotecas. Los discursos de odio están siendo amplificados por quienes están en el poder, alimentando el aumento de los crímenes de odio”, continuó. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero pasado, Trump ha promulgado numerosas órdenes legislativas diseñadas para hacer retroceder las libertades de las personas LGBTQ+, en particular de las personas trans. Estas órdenes incluyen restringir la atención médica que afirma el género para jóvenes trans menores de 19 años e impedir que las mujeres y niñas trans compitan en deportes femeninos. Mientras tanto, la lista de los libros más prohibidos en Estados Unidos sigue destacando autores e historias LGBTQ+. Precisamente el 10 de febrero, Trump ordenó que se retirara la bandera del Orgullo del Monumento Nacional Stonewall en Nueva York, provocando indignación. “Estoy viendo a esta comunidad responder con el mismo desafío, con la misma solidaridad y la misma insistencia en ser visto que presencié por primera vez hace tantos años”, dijo Krakowski. “Se negaron a guardar silencio cuando el gobierno les dio la espalda. Se negaron a esconderse cuando el mundo les dijo que se avergonzaran. Se negaron a dejar de hacer arte, hacer historia y hacer que sus vidas fueran plenas y ruidosas”. La ganadora del premio Tony pasó a llamar a sus compañeros famosos aliados para que hablen en nombre de la comunidad. “Para aquellos de nosotros que nos hemos beneficiado de esta comunidad, y es decir, cada uno de nosotros, ahora es el momento de presentarnos”, instó entre los aplausos de la audiencia. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 11 de febrero de 2026
Un evento significativo ha sacudido la comunidad LGBTQ+ en Nueva York, tras la remoción silenciosa de una gran bandera del orgullo de la plaza del Monumento Nacional Stonewall, el 9 de febrero de 2026. Este acto, derivado de una directiva del gobierno de Trump, se considera un nuevo golpe a los derechos de esta comunidad, que ha enfrentado diversos desafíos en los últimos años. El Monumento Nacional Stonewall no es solo un punto de interés turístico en Manhattan; es un símbolo fundamental del movimiento por los derechos LGTBI+ en Estados Unidos, recordando la revuelta de 1969 que marcó el inicio de una lucha sostenida por la igualdad. Designado monumento nacional por el entonces presidente Barack Obama en 2016, el sitio incluye el famoso Stonewall Inn y Christopher Park, donde se desarrollaron protestas históricas lideradas por mujeres trans racializadas contra la brutalidad policial. La National Park Service (NPS), responsable del Monumento, anunció que la bandera fue retirada “en cumplimiento con un nuevo orden del gobierno” que restringe las banderas que pueden ondear en sus instalaciones. Según esta guía emitida en enero, solo se permiten la bandera estadounidense y otras aprobadas a nivel congresional o departamental, lo que deja a la bandera del orgullo fuera de lugar en este espacio emblemático. La eliminación de esta bandera se produce en un contexto ya tenso; hace un año, la NPS había enfrentado críticas por eliminar menciones de personas queer y trans de su sitio web, lo que generó indignación entre activistas. Esta situación se ha intensificado con la reciente acción de retirar la bandera más reconocible de apoyo a la comunidad LGBTQ+, generando reacciones de alarma entre los visitantes. “Esto se siente como un paso más en una serie de ataques”, expresó Alex, un residente local y visitante del parque. Las declaraciones de apoyo y resistencia han surgido de diversas partes. Brad Hoylman-Sigal, presidente de Manhattan, ha declarado su oposición a la decisión de la NPS y se ha comprometido a luchar para que la bandera del orgullo ondee nuevamente en el Monumento Nacional. A lo largo del día de la remoción, decenas de visitantes expresaron su descontento, refiriéndose a la acción como “disgustante” y “lgtbifóbica”, y destacando la importancia de honrar la historia y las luchas de la comunidad LGBTQ+ en este sitio. En un trasfondo de políticas regresivas, el expresidente Trump ha impulsado, desde su segundo mandato, decisiones que han perjudicado los derechos de las personas LGBTQ+, como la prohibición de la participación de atletas trans en deportes femeninos y restricciones a la atención médica para jóvenes trans. Este contexto ha llevado a activistas y defensores a considerar la remoción de la bandera del orgullo como un avance preocupante en una narrativa más amplia de opresión. Mientras tanto, el debate por los derechos LGBTQ+ continúa, y muchos se preguntan cómo este evento influenciará el futuro de los espacios dedicados a la comunidad en lo que lleva siendo una lucha histórica. Lo que está claro es que la bandera del orgullo, un símbolo de resistencia y amor, sigue siendo un faro para muchos, aun frente a los obstáculos que persisten. https://columnadigital.com
Por ATA - Sylvia Rivera 10 de febrero de 2026
Marina Summers anunció la noticia en una conmovedora publicación de Instagram el 7 de febrero, en la que compartió que comenzó su transición social a principios de 2025 y comenzó la terapia de reemplazo hormonal más adelante ese mismo año. “Diría que es una de las mejores cosas que me ha pasado”, escribió. La estrella compartió que siempre se sintió femenina, pero que había “vertido esa energía” en vivir su vida a toda velocidad. “Convertirme en la persona que siempre he visto me sentí como algo a lo que llegaría ‘más tarde’, algo que dejé suavemente a un lado mientras intentaba alcanzar todos los demás sueños primero”, dijo. “Pero el año pasado finalmente me di permiso para dejar de hacer pausas y comenzar mi transición”. Dijo que decidió mantener las noticias de su transición en su “círculo más íntimo” porque necesitaba “espacio para sentirlo, sanar, simplemente existir en (su) propia piel sin el ruido exterior”.