Jin Xing, la actriz y bailarina trans que rompe barreras por la tolerancia LGTBI en China
ATA - Sylvia Rivera • 15 de diciembre de 2021
La primera persona trans en China de la que se tiene constancia, embajadora desde mayo del perfume ‘J’adore’ de Dior en su país, regresa en 2022 a la pantalla con su popular programa de entrevistas

Si una persona en China está curtida en los vericuetos de sortear la adversidad para ser feliz y sentirse profesionalmente realizada y, como consecuencia, recibir aceptación y reconocimiento social, esa es Jin Xing. Nombrada este año embajadora de la fragancia J’adore de Dior en su país, con su popular programa de entrevistas de vuelta a la pantalla, y con una fama que sobrepasa fronteras, sobran los argumentos para pensar que Jin será una de las figuras más prominentes del gigante asiático en 2022.
El currículum de Jin Xing llama la atención por ser de lo más variopinto: es bailarina, coreógrafa, presentadora, jueza de realities, empresaria y actriz; profesiones todas en las que ha tenido un éxito indiscutible. En el plano personal, casada y madre de tres hijos adoptivos, es una mujer que ha luchado a contracorriente por alcanzar su felicidad más plena. En ese proceso, Jin ha hecho una convocatoria a la tolerancia de millones de personas, muchas de las cuales, si no fuera porque terminaron cautivadas por su determinación, carisma y talento, probablemente jamás hubieran aceptado a una persona trans.
“Si la gente presta atención a mi trabajo por lo que soy, está bien. Si se cuestiona cuál es su identidad sexual por mí, también”, ha comentado en varias ocasiones. Jin abrió el espinoso sendero de las identidades trans en China a mediados de la década de 1990 y, a día de hoy, continúa siendo la persona trans más relevante. Elogiada con frecuencia por ser una pionera, sin embargo, ha rechazado en múltiples ocasiones el papel de abanderada LGTBI, lo que ha generado críticas entre quienes opinan que debería valerse de su posición para presionar más a Pekín por los derechos del colectivo.
Pero la visibilidad que ha dado a la transexualidad en un país en el que el tema sigue siendo un tabú es innegable. Prueba de ello es que la marca de lujo francesa Dior la eligió en mayo para figurar en su campaña #DiorStandWithWomen, distinción que compartió con supermodelos como Charlize Theron y Cara Delevigne, o la actriz Natalie Portman. En su vídeo de promoción, Jin señala que la característica más importante de una mujer es la independencia.
Hija de un funcionario del ejército y una traductora, Jin nació en 1967 en la ciudad nororiental china de Shenyang. Con nueve primaveras ingresó en la mejor academia de danza del país, la del Ejército Popular de Liberación. Su trayecto y ascenso se bifurcó: como miembro estrella de la compañía de bailarines, estudió ballet ruso, ópera china, danza y acrobacias; como soldado, destacó disparando ametralladoras y colocando bombas debajo de puentes.
A los 17 años ganó el campeonato nacional de danza, un galardón que le consolidó como la mejor bailarina clásica del país. Con 19, consiguió una beca para pulir sus habilidades en Nueva York, donde estudió danza contemporánea durante cuatro años. El éxito que cosechó en la Gran Manzana fue tal motivo de orgullo, que el Ejército chino le otorgó la distinción de coronel, aunque en la práctica no estuviese enrolado en sus filas.
Los años que trabajó en el extranjero, primero en Nueva York y después en Roma y Bruselas, también le valieron para investigar, prepararse y aguardar por su anhelada transición. “Desde los seis años supe que era mujer”, afirma. En entrevistas internacionales ha reiterado que, aunque probablemente le hubiese sido más fácil operarse en EE UU o Europa, sintió la llamada de sus raíces: “Quería estar cerca de mi madre, porque la primera vida que me dio fue en China. Por eso tenía que ser allí”.
Venus, como se traduce literalmente su nombre en chino al español, se convirtió en 1995 en la primera persona en someterse a una cirugía de reasignación de sexo y hacerlo público en la nación más poblada del planeta y, por ende, en recibir la aprobación del Gobierno. “No soy la primera que se somete a una operación de reasignación en China, pero sí la única que habla de ello abiertamente”, expresa orgullosa.
Esto vino acompañado de proyectos aún más ambiciosos. En 1999, en Shanghái, creó la primera compañía privada de danza de China (The Jin Xing Dance Theatre) y en 2013 dio el salto a la televisión como miembro del jurado del programa So You Think You Can Dance. Su estilo directo, similar al de Risto Mejide en Operación Triunfo, así como su espontaneidad a la hora de tratar asuntos controvertidos, la catapultaron a la fama. Llegó a ser expulsada de un programa en una cadena regional por ser trans, pero en 2015 retornaría a los sets televisivos para presentar su propio espacio de entrevistas en otra emisora de alcance nacional.
Este mes se ha anunciado que, por el probado éxito que tuvo hasta 2017 —con una audiencia que superó los 100 millones de espectadores semanalmente—, la pequeña pantalla volverá a contar con la presencia de Jin el próximo almanaque. La noticia del venidero estreno de The Jinxing Show 2022 ha sido recibida con entusiasmo por los más de 13 millones de seguidores que la artista tiene en Weibo, el Twitter chino. “El programa de entrevistas más atrevido de la televisión, en el que se lanzan verdades como dardos” está pensado, en palabras de la propia presentadora, “para sorprender al público”.
A pesar de que la puerta se le ha abierto de nuevo, no es de extrañar que algunos intenten torpedearle el paso una vez más. Por paradójico que parezca dado su historial de éxito, Jin Xing tendrá que lidiar en adelante con nuevos obstáculos, ya que las últimas disposiciones de los reguladores chinos no han llegado para hacerle la vida más fácil a personas transgresoras de las tradiciones más obsoletas como ella. En septiembre se aprobaron una serie de políticas que instan a boicotear a las estrellas “inmorales”, el “entretenimiento excesivo”, así como a los “hombres amanerados” que no siguen “los estándares de belleza correctos”. Bajo las nuevas regulaciones, las parrillas deben evitar incluir programas en los que aparezcan celebridades que hayan amasado una gran cantidad de dinero a través de redes sociales, de programas de cotilleos o, que en algún momento de sus carreras, hayan propagado mensajes “vulgares” u opuestos a la política del Partido.
https://elpais.com
Noticias

Una residente de Las Vegas se ha hecho viral después de enfrentarse públicamente a una madre que llevaba una camiseta tránsfoba durante una reunión del consejo escolar local. La camiseta de Lorena Biassotti llevaba el mensaje «XX-XY», en referencia a los cromosomas sexuales. Los activistas antitrans sostienen que estos solo existen en esas dos formas (algo que no es cierto) y que deberían determinar el sexo de una persona. XX-XY Athletics es una marca de ropa que se opone al reconocimiento de las personas trans. Entre otras cosas, la marca se posiciona en contra de la participación de mujeres trans en el deporte femenino. Amanda Nuchols, residente de Las Vegas, se dirigió directamente a Biassotti durante la reunión. Según Nuchols, que una integrante del consejo escolar lleve esa camiseta transmite un mensaje perjudicial a los alumnos y alumnas trans y no binarios. «Los jóvenes trans y no binarios recurren a los miembros de los consejos escolares en busca de protección, estabilidad y respeto básico», afirmó Nuchols durante su intervención. En su opinión, es irresponsable que una integrante del consejo difunda un mensaje dirigido contra los jóvenes trans durante una reunión sobre educación y bienestar del alumnado. Biassotti forma parte desde 2024 del consejo escolar del Clark County School District, uno de los mayores distritos escolares de Estados Unidos. Anteriormente, estuvo vinculada a la sección local de Moms for Liberty, una organización conservadora que, entre otras cosas, se opone a la inclusión de cuestiones relacionadas con el colectivo LGBTQIA+ en la educación. Durante su campaña electoral, Biassotti defendió, entre otras medidas, retirar libros en los que aparecen personas LGBTQIA+. Biassotti ya había realizado anteriormente declaraciones polémicas sobre las personas trans. Durante una reunión celebrada en 2023, comparó ser trans con la pederastia. Posteriormente, se puso en marcha una petición en su contra por sus reiterados comentarios despectivos sobre el alumnado trans. En otra ocasión, Biassotti se refirió a las chicas trans como «chicos que fingen ser chicas». Después de la reunión, Biassotti defendió su vestimenta en las redes sociales. Escribió que la camiseta pretendía proteger a las mujeres y al deporte femenino. También calificó de «viles» y «repugnantes» a las personas que la criticaron. El enfrentamiento vuelve a poner de manifiesto hasta qué punto los derechos de las personas trans se han convertido en parte del debate político en torno a la educación en Estados Unidos. Los consejos escolares desempeñan un papel importante en este debate, ya que toman decisiones sobre políticas que afectan directamente al alumnado. https://www.out.tv/es_ES/noticias/miembro-del-consejo-escolar-en-el-punto-de-mira-por-una-camiseta-transfoba-con-el-mensaje-xx-xy

Para muchos hombres trans, acudir a una consulta ginecológica todavía significa exponerse a ser mal llamados, cuestionados o derivados por desconocimiento. Y aunque existen avances, la falta de formación sigue siendo una barrera: cerca del 70% de los profesionales de la salud reconoce desconocer las indicaciones de tamizaje de VPH y cáncer cervicouterino para esta población.











